Un nuevo ratón ‘enano’ del Mioceno

July 28, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

unnuevoratonUn pequeño ratón de campo, de hace 16 millones de años, en el Mioceno, ha situado a un yacimiento valenciano entre los más interesantes de la Península para el estudio de los micromamíferos. Se trata de una nueva especie, la ‘Eomyops noeliae’ (en honor de la hija de su descubridor, que se llama Noelia), de un género que desapareció hace unos dos millones de años y que ha proporcionado interesantes pistas sobre cómo era el clima en el Levante prehistórico.
El hallazgo ha consistido en una importante colección de 43 piezas dentales del roedor, gracias a las cuales se ha sabido que tenía el aspecto de un ratón enano y vivía en un ambiente húmedo, muy diferente al que ahora hay en el entorno de Alborache (Valencia), donde se encontraron los restos. Lo más interesante es que es el registro más antiguo de este género extinto en el mundo.
Francisco Javier Ruiz-Sánchez, experto en micromamíferos de la Universidad de Valencia, explica que el ‘E. noeliae’ vivió en el periodo Aragoniense, en un entorno que entonces tenía muchos más árboles. De hecho, junto con sus restos había otros de ardillas voladoras en el mismo yacimiento, llamado Morteral A20. Sus resultados los ha publicado en la revista científica ‘Comptes Rendus Palevol’.
Por las características morfológicas del pequeño animal se sabe que fue una forma intermedia dentro del género Eomyops.
Los dientes fueron localizados en 2001, aunque han tardado unos años en ser estudiados. Desde entonces, nuevos dientes de la misma especie han aparecido en un yacimiento cercano, el Morteral 22, lo que confirma que la especie habitó en el este peninsular durante el Mioceno inferior y medio. También se han encontrado restos de los que podrían ser otras dos nuevas especies, aún pendientes de su publicación.
El paleontólogo comenta que se trata de una zona muy rica en fósiles de este periodo. Hasta ahora se han localizado 45 yacimientos, entre los que, a partir de ahora, el Morteal A22 ocupará un lugar destacado.
De hecho, Ruiz-Sánchez comenta que se va a incluir en el inventario que el Instituto Geológico y Minero de España (IGME) está elaborando sobre todos aquellos lugares que son de interés por los hallazgos que allí han tenido lugar. España se encuentra hoy la escuela más importante del mundo en el estudio de micromamíferos prehistóricos, con media docena de grupos científicos estudiando sus fósiles, de los cerca de 20 que existen a nivel global.
El Mundo

Obra de Onetti emerge de su amor a la vida

July 4, 2009 by Revista Opción  
Filed under Cultura

OnettiLa obra de Juan Carlos Onetti emerge de “su amor por la vida”, que le permitió escribir de forma “elocuente” y “eficaz”, y “llegar a lo más inherente del ser humano”, sostiene la periodista uruguaya Esther Gilio, quien mantuvo una estrecha amistad con el escritor y lo entrevistó durante casi treinta años.
Onetti, de quien el pasado miércoles se cumplió el centenario de su nacimiento, no habría podido hacer literatura “si la vida le hubiese pasado por el costado”, opina Gilio en una entrevista.
De hecho, “no tenía el menor respeto por la muerte”, pues “para él era una injusticia muy grave”, explica la escritora y periodista, quien participa activamente en las actividades del “Año Onetti” inaugurado el pasado mes de mayo para rendir homenaje al autor de “La vida breve” (1950).
“Si Dios existiera, que creo que para él no existía, habría cometido una gran injusticia dándole la vida al hombre para luego quitársela”, afirma Gilio, quien recopiló sus diálogos con el novelista en el libro “Estás acá para creerme. Mis entrevistas con Onetti”, reeditado en Uruguay en el marco del centenario.
Para la periodista y escritora, Onetti (Montevideo, 1909 – Madrid, 1994) “es, tal vez, el único novelista uruguayo”, cuyo virtuosismo radica en llegar “a las profundidades del ser humano, a lo más íntimo, a lo más sustancial”, de una manera “directa”, “sin rebuscamientos”.
“No había nada en la vida que él cambiase por escribir”, asegura Gilio, quien hace mención en su libro al platónico “romance de dos días” que vivió en Montevideo con el escritor uruguayo cuando ella tenía 17 años y él 33, y ya había publicado su primera novela, “El pozo” (1939).
Según la periodista, las relaciones de Onetti con las mujeres “lo acercaban al sexo femenino”, que él encontraba cargado de “misterio”.
“Yo le decía: ‘Te crees que todas las mujeres somos seres misteriosos, y somos unas idiotas, igual que vos, igual que los hombres’. Y él se reía”, rememora Gilio.
A su juicio, el amor dio “alimento” a la literatura de Onetti, cuya cuarta mujer, Dorothea Muhr (con quien estuvo casado desde 1945 hasta su muerte en Madrid) llegó a ser una de esas “muchachas sin edad” por las que dijo sentirse atraído.
Gilio también menciona el romance que vivió con la poetisa uruguaya recientemente fallecida Idea Vilariño, “una de las mujeres que más le importó”, junto a “su propia esposa (Dolly) y otra mujer (de quien no quiso dar su nombre) que vive todavía en Uruguay”.
Según la periodista, “el amor fue muy importante” para Onetti, cuya postura de “indiferencia” consistió en “colocarse en un lugar irónico para hablar de la vida”.
Al contrario de los poetas, que “derraman ríos de sangre, él quería apartarse de esa actitud tan reverente con la vida, pero en el fondo la tenía”, afirma la periodista.
“Amaba a sus amigos, a sus mujeres, a sus perros; incluso a alguna periodista también”, dice Gilio con una sonrisa pícara.
Tras entrevistar a Onetti en sucesivas ocasiones entre 1965 y 1994, tanto en su domicilio en Montevideo como en su piso en la Avenida de América de Madrid -donde se exilió tras la instauración de la dictadura en Uruguay y que nunca abandonó-, lo describe como un hombre “irónico” y “muy pesimista”.
También sincero, pues “si le estabas entrevistando y pensaba que la pregunta que le hacías era una estupidez, te lo decía. Era de una gran autenticidad”.
Una actitud que le llevó a mostrar “un gran desprecio por la bambolla, por ser elogiado”, apostilla la periodista.
Para Gilio, el novelista uruguayo nunca podrá convertirse en un autor de masas al margen de obras como “El Pozo” o “Jacob y el otro”, que sí lo acercan al gran público.
“A Onetti le pasa en Uruguay como a Jorge Luis Borges en Argentina, todo el mundo habla de Onetti pero poca gente lo lee”, sentencia.
El Universal

Lepra, una enfermedad prehistórica

May 27, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

1243357203_0“Le dijo Jehová a Moisés: Vuelve a meter tu mano en tu seno. Y él volvió a meter su mano en su seno; y cuando la sacó, he aquí que su mano estaba leprosa como la nieve” (Exodo, 4). Al igual que la Biblia, numerosos textos antiguos, como el Atharva Veda o un papiro egipcio datado en el 1.550 a. C., dan cuentan de las lesiones que provocaba hace milenios la misma enfermedad que hoy conocemos como lepra.
A la documentación escrita sobre la existencia del trastorno en la antigüedad acaba de unirse la evidencia científica. Un equipo de investigadores estadounidenses ha encontrado pruebas de la enfermedad en el esqueleto de un varón que vivió en la India en torno al 2000 a.C.
Según los datos de este grupo multidisciplinar que ha aunado el trabajo de biólogos, antropólogos y arqueólogos, la lepra lepromatosa, el tipo más grave de la enfermedad, estaba presente en la zona asiática hace más de 4.000 años de antigüedad, lo que representa la evidencia más antigua de la enfermedad de la que se dispone.
Esta infección crónica, que se contagia por dispersión aérea del ‘Mycrobacterium leprae’ -también conocido como ‘bacilo de Hansen’- provoca, principalmente, lesiones en la piel y un deterioro nervioso, aunque algunos pacientes también pueden sufrir la infiltración bacteriana en mucosas, testículos y huesos.
Precisamente el hallazgo de cambios patológicos en su área nasal y maxilar -las lesiones óseas más típicas de la enfermedad-, la existencia de problemas degenerativos en las articulaciones del esqueleto o la afectación de otros huesos, entre otros trastornos, fue lo que hizo que los investigadores sospecharan de la enfermedad.
Evidencia más antigua
“Estos cambios eran una fuerte evidencia de la manifestación de una lepra”, comentan los investigadores en su trabajo, que se publica en la revista de acceso público ‘PLoS One’.
Tras varios análisis para descartar que las lesiones se debieran a otros trastornos, como la leishmaniasis, la tuberculosis o enfermedades por treponema, entre otras infecciones, los autores del trabajo, de la Appalachian State University de Carolina del Norte (EEUU), concluyeron que la causa del problema era una lepra lepromatosa.
Según estos investigadores, esta evidencia puede usarse para rastrear los patrones de transmisión de la enfermedad en la prehistoria. De hecho, el próximo paso de este equipo es tratar de encontrar ADN del ‘Mycrobacterium leprae’ en el esqueleto para compararlo con las cepas de la enfermedad comunes actualmente en el mundo.
Aunque es una enfermedad curable, unas 250.000 personas siguen sufriendo lepra en el mundo.
El Mundo

Un dinosaurio herbívoro cubierto de plumas

March 21, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

1237395009_extras_portadilla_0El hallazgo de los fósiles de un dinosaurio ‘heterodontosaurus’ con plumas en su cuerpo puede dar un vuelco a lo que se sabía sobre el origen de estos filamentos, característicos de las aves. Se trata de un ‘Tianyulong confuciusi’, que vivió en el Cretácico inferior (hace entre 144 y 99 millones de años) y que ha sido localizado en la provincia china de Liaoning, una mina en restos de este periodo.
Hasta ahora todos los fósiles de dinosaurios con plumas encontrados eran del grupo de Saurischia, un suborden del que forman parte los terópodos, de quienes se cree que descienden las aves. Sin embargo, el ‘Tianyulong’ pertenece al otro gran subgrupo, el de los Ornithischia, según el exhaustivo análisis que el equipo de Xiao-Ting Zeng publica esta semana en ‘Nature’.
La hipótesis que lanzan los investigadores chinos es que las plumas primitivas fueron un rasgo común en todos los dinosaurios desde su origen, hace más de 200 millones de años, pero que acabó por desaparecer en el transcurso de la evolución en el resto.
Primero de su grupo en Asia
Además, se trata del primer heterodontosaurio que se encuentra en Asia, aunque ya hay descritos ejemplares en África, Europa y América. Estos dinosaurios eran pequeños bípedos herbívoros que llegaban a medir 1,3 metros de largo.
En el fósil del ejemplar de ‘Tianyulong confuciusi’, un individuo joven que sólo medía 70 centímetros, se han conservado tres estructuras similares a los filamentos de las plumas. Las de las vértebras cervicales y dorsales habrían sido cortas, pero las de la cola tenían seis centímetros de largo.
Para el experto americano Lawrence M. Witmer lo importante es averiguar si esos filamentos están en la superficie exterior o interior de la piel, posibilidad esta última que sería la que cambiaría el panorama evolutivo de aquellos habitantes del Cretácico.
El Mundo

Un alemán de hace 3.000 años

January 24, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

1232651007_0Rebuscando, seguro que se puede recordar ancestros de hace cuatro, cinco o seis generaciones o incluso remontarse algunos siglos atrás. Pero todo parecerá una broma en comparación con la lista familiar del alemán Manfred Huchthausen, un maestro de escuela de 58 años residente en el distrito rural de Osterode, en el lado suroeste del profundo bosque de Harz, en el centro del país.

Huchthausen es el ciudadano del planeta con la familia más antigua. Se ha convertido en una pequeña gloria local al demostrarse que tiene un abuelo de hace 120 generaciones. Exactamente un hombre que vivió en la Edad del Bronce en estas montañas y que estaba enterrado en una cueva junto a otros 40 humanos de hace 3.000 años.
Y en realidad, Manfred no está solo. Su vecino Uwe Lange, un agrimensor de 48 años, también ha sabido que tiene los mismos ancestros. Los dos hombres se conocían de vista hasta que la antropóloga Susanne Hummel, de la Universidad de Gotinga, les reunió para darles la noticia. Gracias a una prueba de ADN, se demostraba que ambos eran parientes de un cráneo encontrado en 1993 en la cercana cueva de Lichtenstein y datado por el carbono 14 en 3.000 años.
Las pruebas han mostrado una total similitud entre aquellos hombres que vivieron entre el 1.000 y el 700 a. C. y entre los dos vecinos actuales del pueblo. El ADN viene a decir que, en 3.000 años, las familias de Manfred y de Uwe jamás se han movido de su pueblo, un monumental caso de arraigo al terruño documentado por la genética.
La cueva está situada en un paraje de difícil acceso, pero era bien conocida por los paisanos. Manfred reconoce que había jugado en los pasadizos de niño. «Pero no me habría atrevido a entrar si hubiera sabido que mi tatarabuelo, o lo que sea, estaba allí enterrado», ha bromeado en algunas entrevistas. La cripta con los restos humanos prehistóricos no se halló hasta 2003. Cuatro años después, la investigadora Hummel y su equipo pudieron extraer material genético de los huesos encontrados. «Tuvimos una suerte increíble», ha declarado la experta, «el material estaba tan fresco como la sangre que los forenses recolectan tras un crimen».
Pruebas a 300 personas
A alguien se le ocurrió buscar alemanes que vivan hoy en aquellos parajes para ver si tenían relación genética con los primeros habitantes. Y colocaron un anuncio en la prensa local. Los desperdigados lugareños se lo tomaron con humor y unos 300 acudieron a la cita. Pacientemente y uno a uno les fueron tomando muestras de saliva con bastoncillos de algodón.
Y aunque pocos de los científicos se lo esperaban, ya que era improbable que los familiares de aquel hombre hayan permanecido en la difícil orografía de Harz durante tres millares de años, dos de los vecinos, Uwe y Manfred, reflejaron similitudes genéticas con aquella calavera.
«A los que quieran saber cómo se siente uno pudiendo rastrear sus raíces familiares hasta 3.000 años, puedo decirles que es imponente, sensacional y fascinante», respondió Manfred en sus primeras entrevistas a medios locales.
Tras visitar la cueva se declaró con una «extraña sensación». Pero lo que realmente le sacudió fue cuando le dejaron sostener los huesos de su antecesor, «¡120 generaciones en mis manos!». Manfred quiere ahora que la Edad del Bronce tenga un recuerdo en su aldea de Osterode en forma de un festival anual.