Pan.Optikum, compañía alemana de teatro de calle, recreará el mundo del futbol en el Cervantino

October 7, 2009 by Revista Opción  
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Pan.Optikum XXXVII FIC

Para la afición, el mundo del futbol es un misterio. Es un universo donde los éxitos y fracasos mantienen al límite a sus protagonistas, sumergiéndolos en grandes emociones que, llevadas al lenguaje escénico de gran formato, cobran una gran fuerza visual.
La prestigiosa compañía alemana Pan. Optikum asumió el reto de representar ese ambiente deportivo a través un majestuoso espectáculo de calle que se presentará dentro de la edición XXXVII del Festival Internacional Cervantino.
Será del 22 al 25 de octubre cuando los guanajuatenses y visitantes se den cita en el área conocida como Los Pastitos para disfrutar de este montaje titulado La sensación del balón que reafirmará por qué esta es una de las agrupaciones de teatro de acción más relevantes de Alemania desde los años ochenta.
Vía telefónica desde Berlín, el director Mathias Rettner y el actor Berni Ocker comparten los pormenores de este trabajo escénico que formó parte de la programación oficial del Mundial de Futbol de Alemania 2006.
En principio explican que se trata de una obra donde se recrea un campo de futbol imaginario apoyándose en diversos materiales audiovisuales y la fusión de diversas disciplinas artísticas. La temática central gira en torno al entrenador, que será víctima del triunfo y del fracaso que hay alrededor de un deporte tan apasionado como el futbol. Todos los personajes son ficticios, pero retratan personalidades típicas de quienes están involucrados en el futbol.
Al preguntarle si su propuesta tiene, además de un propósito lúdico, una reflexión y crítica sobre este deporte y su poder para atraer las masas, Mathias Rettner responde afirmativamente: “Cierto que es una pieza donde hay mucho juego y alegría, pero también hay un tono sarcástico de la situación por lo que pasa un entrenador y la gente que lo rodea, los cuales tiene que lidiar lo mismo con resultados positivos que negativos”.

-¿Este tipo de temáticas son las que le interesa abordar a su compañía?

“Nos interesa tocar todo aquello que le interese a la sociedad. Puedo decir que en el último espectáculo abordamos los problemas de la violencia, la guerra y el terrorismo. Siempre nos ha interesado proyectar asuntos que sean sustanciales y trascendentales para la gente. La comedia no es algo que nos competa, para eso hay agrupaciones especializadas”.
Mathias Rettner tiene altas expectativas con el público mexicano. Ya ha estado con su compañía en dos ocasiones anteriores y la experiencia ha sido especial para ellos: “Los espectadores mexicanos son muy apasionados y entusiastas, muy diferentes a los europeos. Así que disfrutaremos mucho nuevamente nuestra estancia aquí”.
La sensación del balón es un reflejo de la espectacularidad y profesionalismo que hay detrás de cada montaje de la compañía Pan.Optikum.
Se le cuestionó al director alemán si considera que el teatro de calle se revalora igual como a los espectáculos que se presentan en foros cerrados, a lo que Rettner respondió “es una pregunta difícil de responder, ya que la percepción cambia de país en país. Mientras hay quienes no dedican ni siquiera un espacio en un periódico para difundir un proyecto de este tipo, hay quienes sí lo ponen al nivel de cualquiera que se muestre en un foro tradicional. Por ejemplo, en Francia sigue sin haber un reconocimiento a este tipo de espectáculos, en tanto en Alemania hasta nos han llamado embajadores”.
Más allá de esas diferencias, Rettner está convencido que con el tiempo, ya no habrá distinciones entre las manifestaciones artísticas, al grado de que surjan óperas de calle.
Finalmente, el actor Ocker hace una invitación al público a dejarse atrapar por este montaje que, más allá de mostrar la vida de un entrenador, refleja la buena o mala suerte que puede haber alrededor de un ser humano que está inmerso en un oficio tan apasionante: “La pieza permite que el tiempo se detenga y que se desnude el alma de un ser humano”.

UNA COLORADA

June 23, 2009 by Revista Opción  
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breveriasEncono y venganza

Lilia Cisneros Luján / El clamor, reiterado -y machacón en su difusión mediática- pidiendo cabezas de culpables en casos como jóvenes muertos en una discoteca o los niños calcinados en Sonora, casi siempre está envuelto en la palabra ¡Justicia! pero ¿realmente se busca este alto valor o promover la venganza social? Abundan, en la historia de muy diversos países, reveses para gobiernos incapaces de eliminar las causas de la injusticia y proclives en cambio, a encarcelar, flagelar y hasta matar a individuos “desobedientes al sistema que encabezan o los intereses creados que protegen. La opinión pública es convencida de que los infractores –por supuestamente causar daños en propiedad ajena en una manifestación o daño moral al expresar libremente sus opiniones e incluso daño a la salud por estar involucrados en crímenes diversos- etc.- han sido castigados, sólo porque se les sometió a un proceso e incluso por dictárseles una sentencia condenatoria.
Convencer a las masas, es una tarea relativamente fácil en esta época de comunicación eminentemente impersonal. Con el influjo de la comercialización publicitaria, propaganda política y manipulación de la mente, son pocos los que reflexionan acerca de la posibilidad de que el encarcelado o el desparecido, sean víctimas. Aun cuando el tiempo permita que un hombre de color privado por muchos años de su libertad llegue a ser presidente de Sud África o se demuestre cualquier suerte de inocencia de aquel señalado como guerrillero, comunista o terrorista, es difícil que tales casos puedan contener emociones subconscientes de animadversión y mucho menos rectificarlas; si acaso serán reprimidas las reacciones de odio para evitar la condena de los más lúcidos. Al igual que ocurrió durante el nacionalsocialismo nazi, los individuos son conducidos por un entramado de regulaciones altamente punibles respecto de actos que el gobernante en turno define como lesivos; esto, en la inmediatez, controla conductas intencionalmente agresivas pero, no previene la gestación de las peores emociones, como es el resentimiento, la ira, el odio, la rabia, el rencor y la enemistad. Ninguna de estas animadversiones se castigan en términos jurídicos; sin embargo son en sí mismas los elementos para un estallido violento, si son los pueblos quienes obedecen de forma reactiva a situaciones que no pueden controlar o al autoritarismo si rigen el actuar de quien gobierna y responde “auto defensivamente” de forma vengativa.
En una sociedad, donde el que tiene que comer –burócratas, trabajadores de pequeñas, medianas y grandes empresas- roba impunemente –papelería, insumos del comedor de empleados, gastos de la caja chica etc.- el que tiene que investigar el delito holgazanea y el que tiene que servir o juzgar se colude con los que más tienen para atesorar en pocas manos lo que debiera ser de muchos, la ausencia de equidad produce necesariamente sentimientos de furia. Si tal virulencia –que es solo síntoma pero no causa- se generaliza, las manifestaciones que expresan inconformidad pueden convertirse en el estallido violento, en el cual se mezclen por igual, dolores confusos y situaciones no resueltas en lo individual, que el ensañamiento social por la victimización del perseguido sin causa, el ofendido sin reparación del daño y a veces sin siquiera la mínima atención de su caso, y hasta del inteligente excluido de las oportunidades de participación y desarrollo.
La crueldad rompe todo límite de piedad. Cuando el delito aumenta y la justicia se ausenta, las heridas personales y sociales se enconan, sin importar cuantas más cárceles se construyan. Las acciones implementadas en contra del crimen y para abatir la pobreza son ineficaces en México, porque tienen como sustento el desquite por medio del ajuste de cuentas y no al Estado de Derecho. Por no actualizar –legislativamente ni en su cumplimento- las leyes rectoras de las instituciones protectoras de la vida y los bienes de las personas, hemos vuelto al ojo por ojo y la ley de la jungla. Como si se tratara de una manada de bestias en lugar de una sociedad de humanos civilizados, parecen imponerse quienes consideran “dulce” a la venganza; pero si todos comprendiéramos que esta es la forma primaria de pensar del resentido, quizá rechazáramos hacerles el juego a personas que aspiran algo sin poder alcanzarlo. Necesidades no satisfechas –de aceptación, reconocimiento, identidad, logro y desarrollo integral- pueden producir “ideales” negativos. La venganza es el ideal del amargado, su amargura alimenta los rencores de otros y todo ello produce insatisfacción e infelicidad en quienes le rodean. Solo un debate franco entre sociedad y gobernantes, directo y sin los equívocos adyacentes a los intereses mediáticos o de grupo, puede detener el incremento de la tensión personal y social, traducida en sabotajes tácitos a todo lo que cualquiera propone. Si realmente tenemos la intención de mantener a México como nación libre, fuerte y soberana, es necesario hacer un alto en este drama sangriento, que hoy por hoy ha cobrado la vida de miles de ciudadanos, dejando sin empleo a millones, expulsando a nuestros mejores cerebros y brazos hacia otras latitudes y dejando aquí a un pueblo de resentidos que, por su misma condición es fácilmente manipulable. Tenemos derecho a ser felices. Clamemos por un cuestionamiento estructural, maduro y honesto, para recuperar el Estado de Derecho vulnerado por el bestial incremento de la saña entre todos los miembros de la sociedad. Los retos que en si mismos entrañan venganza, no son el mejor camino para el afecto, la simpatía y la armonía. Recuperemos los valores personales y sociales que nos han arrebatado, no solo el crimen, sino la incompetencia. Si como afirmó Epicuro: “La justicia es la venganza del hombre social, como la venganza es la justicia del hombre salvaje”, propongámonos ser humanos y no bestias ávidas de matar a cualquiera que le represente amenaza

Triunfadores de la Plaza México, en la Feria Nacional de la Mexicanidad 2009

triunfadoresEn nombre del Gobernador Ney González Sánchez, el Secretario de Turismo, Edwin Hernández Quintero, dio a conocer – en rueda de prensa- que en la Feria Nacional de la Mexicanidad 2009, habrá dos corridas de toros, de primera calidad, en la Plaza Monumental de esta fiesta trascendental.
Informó el funcionario, que para el domingo 8 de marzo se tiene programada la actuación de los matadores Manolo Mejía, Fermín Spínola, y Jorge Sotelo, que lidiarán seis toros de la ganadería Monteverde, de Antonio Macías.
El domingo 22 de marzo el cartel taurino estará compuesto por los rejoneadores Karla y Octavio Sánchez, que lidiarán a muerte a un toro, así como por los matadores Fernando Ochoa y José Luis Retana, con cinco toros de la ganadería Santoyo
En la conferencia, el empresario taurino Guillermo Sifuentes destacó que los toreros que se presentarán en la Plaza Monumental de la Mexicanidad, son triunfadores de la Plaza México, en la pasada corrida; “son toreros que están en la lucha por los primeros lugares en la tauromaquia mexicana”, afirmó.
Comentó que la fiesta brava, no por ser arte y cultura de gran significación artística, debe de ser inaccesible a las masas; por ello, dijo, la entrada más cara en una barrera de sombra, en primera fila, costará 300 pesos, y las entradas generales, sólo cien pesos, “lo que no se registra en ninguna plaza de toros del país”, afirmó.
Por su parte, el empresario del grupo radiofónico Acir, Enrique Hernández, agregó que el cartel taurino está muy bien conformado, tanto por los toreros de primer nivel como por la ganadería, e informó que, por medio de esa cadena, “fomentaremos la feria taurina de Nayarit”.

UNA COLORADA

January 12, 2009 by Revista Opción  
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Del dicho al Hecho

Por: Lilia Cisneros Luján / Imposible dejar de acudir, a Armand Mattelart, para comprender el lenguaje de la manipulación en una sociedad global capitalista, en la cual todo, inclusive la actividad humana, se reduce a mercancía. En este contexto, la destrucción de archivos, bibliotecas, museos, manifestaciones culturales de todo tipo -pinturas, esculturas, objetos que evidencian la historia ancestral de los pueblos y hasta personas que se consideren improductivas como los pobres, los niños, las amas de casa, los abuelos- son justificables para quienes representan el poder dominante, que por ningún motivo es el consumidor. Lo que hoy se conoce como el “marketing social” fue utilizado por Paul Joseph Goebbels mintiendo, para convencer a las masas de cosas muy alejadas de la realidad. Hoy, al igual que en la mitad del siglo pasado se promueven odios -Israel contra Palestina, cristianos contra musulmanes, gobiernos autoritarios contra defensores de las causas sociales- se ensalzan sentimientos de orgullo para lograr respaldo financiero -mediante fundaciones pseudo altruistas o reducciones salariales “voluntarias”- repetición de mensajes ponderando la actividad de tal o cual gobernante, denigrando al adversario -electoral o comercial- e imponiendo, mediante un lenguaje represivo, esquemas de supuesto orden, que en sí mismos son intransigentes, intolerantes y excluyentes. 
Obcecados, en obtener ganancias, los artífices del capitalismo de mercado, emiten jerárquicamente argumentos para justificar matanzas de civiles en Gaza, la selva colombiana, Afganistán, las urbes mexicanas, y en general en todas las regiones del planeta donde haya minerales, energéticos, agua, plantas y animales “exóticos” precursores de droga y personas utilizadas como objeto para negocios tan execrables como la prostitución, la pedofilia o la pornografía en todas sus acepciones. En este contexto ¿que papel juega la canciller mexicana al arengar a embajadores y cónsules de éste país para proyectar una imagen positiva del “patio trasero de los Estados Unidos” y hacer frente a la crisis, mediante la promoción económica del país en el extranjero, impulsando el comercio para atraer mayores inversiones y turismo, además de asegurar el desarrollo energético y de infraestructura de la nación? ¿Será suficiente el discurso del secretario de Hacienda, para minimizar la realidad del no crecimiento de la economía mexicana en el 2009? ¿Podrán los diplomáticos garantizar la prosperidad, sin antes revertir conductas de irresponsabilidad laboral, avaladas por concepciones equívocas de la productividad y llevadas al extremo de la ignorancia por un sistema educativo muy deficiente? ¿Tiene el gobierno de México, alguna forma de revertir la robotización de la masa de desempleados, en buen número: mediocres, carentes de habilidades o experiencia y sobrevaluados en discursos -sindicales, políticos y mediáticos- que encasillan a la gente en clasificaciones genéricas, como: discapacitados, pobres, estudiantes, pequeños comerciantes, ambulantes o migrantes?
Hoy el gobierno de México buscará -según el dicho de su presidente- aprovechar el liderazgo internacional y nacional que ha logrado Barack Obama, para fortalecer la relación entre los dos países y con ello avanzar en una real asociación estratégica. ¿Esconde algún miembro de su gabinete  alguna pócima que borre del conocimiento del futuro presidente del imperio, los apoyos -expresos o tácitos- a quien fue su contrincante electoral? ¿Bastará el fetichismo de la libre empresa, promovido por el poder mediático, para borrar las recientes afirmaciones del propio Calderón Hinojosa y los asesores con los que cuenta, reconociendo que el neoliberalismo ha fallado? ¿Que reacción produjo en el Señor Obama, esta declaración? “me parece fundamental que debemos aprovechar la coyuntura de asunción de la Presidencia del Presidente Obama, que tiene un claro liderazgo interno y un claro liderazgo internacional. Nuestro objetivo es, precisamente, ponderar el peso y la dimensión verdadera de la relación bilateral”
Frente a la supuesta infalibilidad del principio de Goebbels “una mentira repetida veces termina convertida en verdad” la sabiduría de mi abuela se impone: “del dicho al hecho, hay mucho trecho” por eso al pueblo poco le comunican los pronunciamientos de condena a los ataques en contra de civiles por el conflicto israelí, y menos aun se traga la oferta del gobierno mexicano para impulsar, desde su puesto de miembro no permanente en el consejo de seguridad de la ONU, medidas para detener la violencia y reactivar el proceso de paz en dicha región. ¿No fue esa postura -entonces respecto a Irak- la que propició la falta de apoyo y, tal vez la muerte, de Adolfo Aguilar Zinzer?