Zona Arqueológica Cañada de la Virgen: Excavaciones Arqueológicas
October 30, 2008 by Revista Opción
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Complejo B. La Casa de la noche más larga
Mtra. Gabriela Zepeda García Moreno
Centro INAH Guanajuato
Los Estudios Iconográficos
La complejidad iconográfica encontrada en el Complejo B, o Casa de la Noche más Larga, se complementa con otro panel labrado que al parecer representa la deidad masculina de la tierra. En nuestros estudios comparativos lo hemos asociado al monstruo terrestre y subterráneo y encontrado semejanzas con el Cauac-Witz del complejo Maya y Tlaltecuhtli del complejo Náhuatl (Zepeda y Barrales, 2007). Es una deidad pan-mesoamericana que cuenta con atributos gráficos propios y simbólicos.
El objeto lítico al que hacemos mención, es un tablero que representa un templo –visto de frente– definido por dos líneas que corren paralelas y que delinean la entrada al templo. De la parte inferior de las jambas surgen dos trazos curvilíneos que definen las fauces que rematan en garras de un jaguar y al centro se observa tres dientes. (Fig. 1)
Sabemos que en Mesoamérica, desde tiempos Preclásicos existieron dos importantes complejos ideológico-iconográficos que asociaron el jaguar a la tierra y la serpiente al agua, ambos ligados a prácticas propiciatorias de fertilidad, legitimación de linajes gobernantes y sacralización de lugares –por lo regular subterráneos¬– donde la consagración ritual incluía el auto sacrificio y la ingesta de sustancias psicotrópicas (Zepeda y Barrales, en prensa). El culto al jaguar asociado al culto a la tierra está estrechamente vinculado a prácticas rituales animistas y shamánicas.
“El jaguar representa al sol en su viaje nocturno al inframundo, y es por excelencia la deidad patrona de los linajes gobernantes –junto con la serpiente y el águila–. Por la tanto, la búsqueda shamánica del encuentro místico o extático con dicho felino, como parte de los ritos de veneración ancestral y propiciación bélica, fue una de las principales funciones de los sacerdotes dentro de las culturas mesoamericanas. El culto a la tierra, por su parte, enfatiza la reactivación de los mitos de creación” (Zepeda y Barrales, en prensa)
El tablero al que hacemos mención y que se recuperó, en la Plataforma Oeste del Complejo B, como parte del sistema de la gradería es la representación plástica del “jaguar draconiforme” y vincula a este animal totémico al ámbito del inframundo y la fertilidad. Esta representación del Monstruo Cauac-Witz-Tlaltecuhtli en Cañada de la Virgen se asocia arquitectónicamente con el sistema patio hundido-pirámide que simboliza la esfera infra-terrestre con las cuevas y la esfera supra-celeste con las montañas o cerros.
Sumado a estos complejos iconográficos, tenemos que en la parte superior del basamento piramidal del Complejo B, se encontró, lo que al parecer es un temascal, que se infiere por la presencia de un pequeño espacio rodeado de columnas y que presenta un desagüe en la esquina sureste. Algunas de las piedras que forman dicho desagüe presentan esgrafiados, donde se aprecian volutas de humo y líneas zigzagueantes que representan a una serpiente.
Otros objetos líticos que refuerzan lo arriba expresado, son los elementos gráficos geométricos recuperados en el Complejo A y específicamente en la gradería de la Plataforma Este, asociado al desagüe pluvial del Patio Hundido. El primero es una maqueta o plano del templo-cerro que en su costado este se define por la presencia de una escalinata, mientras que en sus costados sur y en la base aparecen líneas curvas que semejan una S (Fig. 2 y 3). Las espirales o sus variantes, son reconocidas en el ámbito simbólico como expresiones del viento o aliento y se asocian a ritos de paso shamánicos. Generalmente se implica la idea de purificación y renovación.
El segundo y último elemento –excavado por el arqueólogo Luís Felipe Nieto– es un tablero astromorfo representado por un círculo dividido por una línea diagonal y rodeada de 17 horadaciones cónicas. (Fig. 4) Se recuperó asociado a la esquina noreste de la Plataforma Este del Patio Hundido del Complejo A y se aventuran dos posibles explicaciones: Se trata de la representación de un eclipse solar o de una representación de la luna menguante o creciente en el cielo diurno.
En el Complejo B, también se encontró el sistema del desagüe hidráulico, en el arranque entre el nivel del patio hundido y pasando por debajo de la plataforma sur. De excelente manufactura, se registraron in situ, las lajas que lo recubrieron y los muros intactos en sentido norte-sur; los desniveles y la caja de control del agua de lluvia (Fig. 5). Significativamente, es de dimensiones mayores y mejor manufactura que el desagüe localizado en la esquina sureste del Patio Hundido del Complejo A.
Este dato confirmó que la corriente de desagüe –de las edificaciones y de toda la topografía ceremonial¬– se conduce en dos sentidos a partir del eje de simetría. Toda el agua del costado sur es conducida a través de canales labrados y sistemas de receptáculos o albercas de agua naturales y algunas artificiales, hacia las cañadas ubicadas al sur, suroeste y este de la zona arqueológica. (Fig. 6). El sistema de captación y canalización del agua de lluvias en su sentido norte, la envía hacia el Amanalli –estanque o cuerpo de agua natural y con adecuaciones artificiales– a través de un canal que corre de oeste a norte y se suma la que se desagua desde el Patio Hundido del Complejo A.




