Desertificación

February 14, 2008 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

ssuten.jpgPor desertificación, aridización o desertización se entiende el proceso por el que un territorio que no posee las condiciones climáticas de los desiertos, principalmente una zona árida, semiárida ó sub húmeda seca, termina adquiriendo las características de éstos. Esto sucede como resultado de la destrucción de su cubierta vegetal, de la erosión del suelo y de la falta de agua.
Según datos del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), el 35 % de la superficie de los continentes puede considerarse como áreas desérticas.
Dentro de estos territorios sobreviven millones de personas en condiciones de persistente sequía y escasez de alimentos. La expansión de estos desiertos se debe a causas humanas. Cuando el proceso es sin intervención humana, es decir, por causas naturales se trata de la desertización.

Etapas
Una de las primeras etapas de la desertificación es la destrucción de la cubierta vegetal, pero no es necesariamente la única como “disparador” del fenómeno. Puede ser causa o efecto del proceso de aridización. Originalmente estas zonas eran fértiles, donde se practicaba una agricultura secuencial. El aumento de la población obligó a una explotación intensiva del terreno hasta que se produjo su agotamiento. La segunda etapa comienza cuando la tierra deja de ser fértil y se encuentra despojada de su cubierta vegetal, el agua y el viento lo erosionan más rápido hasta llegar a la roca.
En la mayor parte de las zonas de cultivo el suelo se erosiona mucho más deprisa de lo que demora en formarse. Podrían necesitarse décadas ó centurias para que el paisaje volviera a cubrirse de verde.

Zonas con desertificación
Madagascar: es el país más erosionado del mundo. El 93 % del bosque tropical y el 66 % de su selva lluviosa han sido talados.
África: en países muy poblados y con pocos recursos, como los de la franja subsahariana, se observa un incremento en las zonas desérticas. Naciones que durante siglos habían sostenido sociedades prósperas, se encuentran ahora en el límite de la subsistencia.
España: es el país de la Unión Europea con máximo índice de desertización.
Naciones Unidas [editar]
En 1977 se celebró en Nairobi, Kenia, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desertificación.
En 1994 la Organización de las Naciones Unidas proclamó el 17 de junio como el Día Mundial de lucha contra la desertificación y la sequía
En 1996 entró en vigor la Convención de las Naciones Unidas de lucha contra la Desertificación constituyendo el primer y único marco legalmente vinculante a escala internacional que ha sido creado para hacer frente al problema de la desertificación. La Convención se fundamenta en los principios de participación, colaboración y descentralización. A día de hoy, 192 países son Partes a la Convención, haciendo que ésta tenga un alcance verdaderamente global.

Atenuación de este proceso
La mayoría de las veces, los procesos de desertificación no son de ninguna manera naturales. El hombre como interventor con su medio, y capaz de modificarlo, ha explotado significativamente sus recursos, sin tener muchas veces, el mínimo de consideración que debería, con el ambiente. La tala desenfrenada de los arboles, el Efecto invernadero y el mal uso de agua son algunos de los factores que contribuyen a este proceso.
Ahora bien, se han estado estudiando a lo largo de los años diversos métodos para recuperar terrenos desertizados, muchas veces con éxito.
Un método que ha tenido mucha aceptación es la reforestación progresiva de las zonas afectadas. Realizando un estudio dentro de cada caso, se van introduciendo especies de plantas que soporten los niveles de sequía en la zona, aumentando los niveles de humedad y progresivamente introduciendo nuevas especies ganando terreno sobre las zonas afectadas. Existe un caso práctico que se ha llevado a cabo en la década de 1930, con éxito en Villa Gesell, una pequeña ciudad del litoral de Argentina
Últimamente León Brenig, un reconocido científico israelí, ha presentado el proyecto Geshem (lluvia en hebreo), en la cual se busca crear lluvia artificial. La lluvia artificial se basa en la denominada isla de calor, definida como región de una determinada superficie con una temperatura significativamente superior a la de sus alrededores, aproximadamente unos 6 ºC por encima de esta, en la cual se atrapa el vapor de agua contenido en la atmosfera hasta una altura superior a 1 km, donde empieza a condensarse para, a continuación, provocar precipitaciones.
Este método ha creado cierta expectativa en el mundo científico, y va a ser probado por primera vez en Israel en el desierto del Neguev, a 150 km de la costa, una vez se disponga del material necesario para evitar la contaminación y barato para que su aplicación sea rentable. El proceso de investigación se puede prolongar hasta cinco años y no tendrá consecuencias negativas para el ambiente por lo que lograría resolver los problemas de flora y fauna que los trasvases y la desalinización provocan. Otros países como España siguen muy de cerca el desarrollo de este proyecto.
Y mientras dicho proyecto se lleve a cabo, no queda más que asumir responsabilidad en el asunto y colaborar como se pueda, haciendo un uso más medido del agua y apostando por las energías alternativas para así, retrasar el efecto invernadero.

Desertificación en  Latinoamérica
Según la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más del 50% de la tierra de Latinoamérica y el Caribe está degradada, lo que potencia un círculo vicioso en las zonas rurales: sobreexplotación del suelo, degradación, mayores exigencias para producir, más pobreza, inseguridad alimenticia y migración.
Un estudio realizado por CEPAL afirma que en Brasil, Perú, Chile, Venezuela, Bolivia, Colombia México, Paraguay, Argentina, Ecuador, las Guyanas, Suriname y Bélice entre el 91% al 63% de las tierras tiene algún tipo de degradación. “Actualmente este proceso de degradación de suelos afecta de alguna manera a 1.200 millones de personas en todo el planeta, que viven fundamentalmente de la agricultura y la ganadería. De éstas, más de 200 millones lo sufren directamente hasta el punto de que pueden tener que abandonar sus tierras y emigrar a otras zonas”, dice el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon.
En el Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación, que se celebró el 17 de junio, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, aprobada hace 13 años, alerta para la importancia de promover la adopción de medidas concretas mediante programas innovadores de nivel local, nacional, subregional y regional y de asociaciones internacionales de apoyo.
Un de los incentivos de ONU para los países que ya tienen programas o políticas de recuperación del solo ha venido por medio del concurso “Experiencias en innovación social”, organizado por la CEPAL y la Fundación Kellogg, que premió tres iniciativas locales que están mejorando la vida de sus protagonistas.
Una de estas iniciativas ocurre en Valente, Bahía, zona semi-árida del Brasil, donde un grupo de pequeños agricultores se unieron para producir artículos de sisal y mejorar la crianza de cabras y abejas. Hoy ellos transportan sin intermediarios los productos de fique a los puntos de venta, tienen industrias que generan 900 empleos y una escuela rural que ha formado a 1 800 alumnos. Con esto, la comunidad ya logró mejores precios para negociar sus productos, desarrollo de la industria local, creación de créditos para la producción, la permanencia de más familias campesinas en Valente y disminución de la pobreza local.
En este año, el Día Mundial de Lucha contra la Desertificación tras como tema “La desertificación y el cambio climático – un reto mundial”, lo que nos recuerda de que la disminución de la desertificación depende principalmente del hombre, ya que los cambios climáticos causadores de los procesos de desertificaciones son influenciados por actitudes humanas.
“Se espera que en virtud del calentamiento global siga aumentando el número de fenómenos meteorológicos extremos, tales como sequías y lluvias intensas, los cuales tendrán un drástico efecto en suelos ya debilitados. A su vez, esta tendencia empeorará la desertificación y aumentará la prevalecía de la pobreza, la migración forzada y la vulnerabilidad ante los conflictos en las zonas afectadas”, alerta Ban Ki-moon.

Desertificación en suelo mexicano

El suelo mexicano se seca. Un fenómeno llamado desertificación lo afecta gravemente. Son más de 93 millones de hectáreas deterioradas y más del 47% de nuestro territorio nacional sufre alguna grado de deforestación.
Elena Clother, del Instituto Nacional de Ecología, dijo: “en México entre el 50% y 70% del territorio mexicano, aproximadamente, tiene algún tipo de aridez, de muy severa aridez hasta sub húmeda, entonces podemos decir que entre todo ese territorio se peden dar procesos de desertificación de tierras”.
La desertificación se presenta principalmente en los municipios del norte y centro del país. Los estados más afectados son Durango, Chihuahua, Coahuila, Hidalgo, Tlaxcala, Puebla y Zacatecas.
Oralia Oropeza, investigadora del Instituto de Geografía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), expresó: “el problema es que digamos, la pérdida de suelo se puede dar de un año para otro y recuperación puede tardar miles de años, entonces esa es la situación grave”.
De continuar así, 154 millones de toneladas de tierra fértil se erosionarán al año.
En Oaxaca, 2 mil 644 hectáreas sufren degradación de suelo; la comunidad de Teotongo es un claro ejemplo. Hace algunos años se cultivaba maíz y fríjol, hoy es imposible sembrar, un manto blanco de piedra impide el desarrollo de la agricultura.
Álvaro Santiago, presidente Municipal de Teotongo, comentó: “ya en este suelo no se puede cultivar, porque usted ve que es pura peña blanca, hasta pensarán los que no conocen el lugar y si ven una fotografiá, dirán que es nieve, pero no, es pura peña blanca que hay”.
La tierra se ha convertido en piedra, la erosión, la deforestación, el sobre pastoreo, el cultivo en exceso y las prácticas inapropiadas del suelo han causado que la región padezca de graves problemas de desertificación.
Víctor López Leiva, director operativo para el Desarrollo de la Mixteca, manifestó: “la Mixteca, que incluye Puebla y Guerrero, son una de las zonas más afectadas del país y del mundo. Por cada hectárea hay una pérdida de 200 toneladas de tierra, estamos hablando de una superficie de más de 50 mil hectáreas que están en peligro de pasar de zonas como esta a la desertificación”.
El suelo de Teotongo ya no da para comer. La gente ha tenido que emigrar. En los últimos años más del 30% de la población abandonó estas tierras.
“Entonces tienen que obligadamente emigrar hacia el Valle de México, hacia los Estados Unidos y algunos temporalmente hacia los valles del noroeste como son los de San Quintín en Sinaloa”, indicó Víctor López Leiva.
La desertificación representa un grave problema para el país y el mundo. Se han realizado esfuerzos para contrarrestar el deterioro del suelo. En 1994 se instauró la Convención de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Desertificación. En México se están tomando algunas medidas.
Elena Clother, del Instituto Nacional de Ecología, señaló: “hay programas que se encuentran distribuidos en varias secretarías, algún programa de deforestación como Proárbol, hay programas de conservación de suelo que se encuentran distribuidos entre SEMARNATy SAGARPA, hay programas que tratan sobre la diversidad, pero lo que falta es una mayor coordinación entre estos proyectos”.
Las comunidades están luchando contra la desertificación, no quieren heredar una tierra seca a las próximas generaciones. Por eso han implementado con el apoyo de fundaciones privadas y de la Conafor, un programa de reforestación en el que se planea plantar cientos de pinos en zonas afectadas.
“Nuestra intención es reforestar los suelos de diferentes comunidades. Estamos hablando que podemos abarcar una superficie de 400 hectáreas, más o menos lo que estamos ocupando de plantas por hectáreas es de alrededor de 100 plantas”, apuntó Salvador Sorcia, ingeniero agrónomo.
De no tomar las medidas necesarias, la desertificación en México se agudizará en los próximos años, provocando escasez de agua, mayor migración, pobreza y pérdida de biodiversidad de plantas y animales.

Comentarios

3 Cometarios to “Desertificación”
  1. ailin says:

    me parece que es bueno que se informe sobre el tema, ya que afecta a muchas personas y paises, estoy de acuerdo con los proyectos y me parecen muy buenos, me encantaria ayudar en algo, en lo que fuese, pero lamentablemente no tengo autoridad y soy menor de edad, pero estoy a favor de los proyectos.suerte

  2. melissa says:

    me parese muy bien que hayan puesto esta informacion porque la gente aveses no sabe nada sobre esto y gracias a esto la gente ya sabe lo que tiene que saber espero que llege mucha mas informacion y que cada vez se valla enterando ma y mas gente.suerte

  3. naara camacho ramirez says:

    sinceramente me parece un problema grave!!! esta mui kompleto el articulo e interesante !!!!

    deverian de skar artikulos komo este mas seguidos y renovados

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