Crean implante contra células cancerosas

November 26, 2009 by Revista Opción  
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implanteSe trata de una “vacuna” anticancerosa que consiste de un pequeño disco de plástico que contiene antígenos.
Este nuevo enfoque contra el cáncer, diseñado por científicos de la Universidad de Harvard, funciona atrayendo a ciertas ciertas inmunes y mostrándoles cómo es el tumor que deben eliminar.
Las células cancerosas pueden evadir de forma muy efectiva al sistema inmune porque el organismo no las reconoce como cuerpos “foráneos”.
Pero la nueva vacuna puede reprogramar al sistema inmune para que sea capaz de identificar a las células malignas.
Discos con antígenos
La idea de que una vacuna pueda crear un ataque del sistema inmune contra un tumor no es nueva y actualmente hay versiones de esta terapia en ensayos clínicos.
Pero el enfoque de la mayoría de estas versiones ha sido retirar a las células inmune del organismo, reprogramarlas para que reconozcan a las células cancerosas del paciente y volverlas a colocar.
Sin embargo, tal como señalan los científicos, más de 90% de las células reinyectadas en el organismo mueren antes de tener algún efecto en la investigación.
En el nuevo estudio, los científicos desarrollaron pequeños discos de plástico de 8 mm que liberan compuestos que atraen a las células dendríticas, que son un tipo de célula inmune.
Estas células pueden entrar al disco implantado bajo la piel y una vez dentro son expuestas a las proteínas que se encuentran en la superficie de las células cancerosas que van a atacar.
Con esta información las células dendríticas viajan hacia los nódulos linfáticos donde le “ordenan” a otro tipo de célula inmune, las células T, que ataquen y maten a las células cancerosas.
En ratones con cáncer de piel, afirman los investigadores en la revista Science Translational Medicine (Medicina Traslacional), el implante logró eliminar con éxito a los tumores.
Tejidos sanos
“Este trabajo demuestra el valor de la aplicación de los enfoques de bioingeniería en la inmunología” afirma el doctor David Mooney, quien dirigió el estudio.
“Al combinar a la ingeniería con la inmunología hemos logrado dar un gran paso hacia el diseño de vacunas efectivas contra el cáncer”, expresa.
Los científicos creen que algún día estos implantes podrán ser usados junto con tratamientos de quimioterapia y cirugía para combatir el cáncer.
En teoría, dicen, la nueva técnica podría tener algunas ventajas sobre los tratamientos tradicionales, porque el hecho de que con el implante el sistema inmune sólo ataca a células cancerosas específicas evitaría causar daño al tejido sano.
Por eso se espera que la nueva técnica puede producir una resistencia a largo plazo y reducir las probabilidades de una recaída.
Tal como señalan los investigadores, para que puedan ser usados en humanos habría que modificar un poco la estructura del implante, pero creen que no será necesario alterar los componentes encargados de activar al sistema inmune.
“Se insertan en cualquier lugar bajo la piel” afirma el doctor David Mooney, quien dirigió el estudio.
“Casi de la misma forma como los anticonceptivos implantables pueden ser colocados bajo la piel del brazo de la mujer, los implantes activan una respuesta inmune que destruye las células tumorales”, agrega.
Los expertos afirman, sin embargo, que todavía serán necesarias más investigaciones para comprobar si los resultados pueden confirmarse en seres humanos.(BBC)

El estudio de una proteína abre esperanzas contra la metástasis

June 23, 2009 by Revista Opción  
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800px-MultipleLiverMets2008La lucha contra la metástasis, la diseminación del cáncer a otros órganos diferentes del originalmente afectado, se ha convertido en el frente de investigación oncológica más activo. Los intrincados mecanismos celulares se interrogan en detalle para ver cómo se puede frenar el peligroso viaje de las células cancerosas por el torrente sanguíneo para colonizar otros lugares del cuerpo. Si no hay metástasis es mucho más fácil curar o cronificar un tumor porque el 90% de las muertes atribuidas al cáncer se debe a su diseminación a órganos vitales como el pulmón, el hígado, los huesos o el cerebro en un proceso que puede durar años sin ser advertido.
En los últimos años se han identificado genes implicados en la metástasis del cáncer de mama hacia el pulmón y asimismo genes que pueden facilitar la entrada de las células cancerosas en el cerebro, y micromoléculas que parecen proteger al organismo de esa diseminación. También se han dirigido grandes esfuerzos a intentar evitar la creación alrededor de los tumores de nuevos vasos sanguíneos, la vía de escape de las peligrosas células tumorales. Normalmente, son hallazgos negativos, favorecedores de la metástasis. Ahora llega una noticia positiva, una nueva vía de investigación, con la identificación de una proteína que actúa, en modelos animales, como un inhibidor de la diseminación de las células cancerosas y lo hace por una vía novedosa.
La proteína tiene un nombre difícil -prosaposina- y no es nueva para los bioquímicos. “Se identificó en 1989 y luego se relacionó con el metabolismo de los lípidos”, explica José Miguel López Novoa, catedrático de Fisiología en la Universidad de Salamanca. Más tarde se ha localizado en muchos otros procesos del cuerpo, incluso en la leche humana, pero nunca se había relacionado con la metástasis.
El descubrimiento lo anuncian científicos estadounidenses y noruegos en la revista Proceedings de la Academia de Ciencias de Estados Unidos. Han encontrado que algunos tumores inducidos de próstata y de mama que resultan no ser metastásicos producen grandes cantidades de esta proteína, y al revés. Aa través de una cascada de activaciones, que incluye el conocido supresor tumoral p53, la proteína estimula la producción de un inhibidor natural de la angiogénesis (la formación de nuevos vasos sanguíneos). Los investigadores también han hecho el proceso contrario: inyectar prosaposina junto a células tumorales muy agresivas en ratones y han visto que apenas se formaban metástasis en el pulmón.
Todo el proceso tiene lugar no sólo en los alrededores del tumor primario sino también en células (fibroblastos, concretamente, en los tejidos) situadas en lugares del cuerpo alejados de éste, que se preparan para impedir que las células aniden en ellos. “Parece, por los experimentos, que previene la metástasis”, explica Roger Gomis, experto en este tema del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRBB). “Es como si se vertiera aspirina en la canalización de agua de una ciudad, terminaría difundiéndose y se quitarían los dolores de cabeza”.
El trabajo es interesante porque hay pocos de este tipo, indica Gomis. La patente ya está solicitada, por si el hallazgo se tradujera, en un futuro todavía lejano, en un nuevo tratamiento. “Aunque no pudiéramos impedir que los pacientes contrajeran cáncer podríamos mantenerlos libres de metástasis”, comenta Randolph S. Watnick, del Children?s Hospital de Boston, que ha dirigido el trabajo. Lo inició por sugerencia de Judah Folkman, recientemente fallecido, considerado el padre de la angiogénesis. Fue el primero que se dio cuenta de que las células tumorales necesitan que se formen a su alrededor nuevos vasos sanguíneos para sobrevivir.
Ya existen algunos tratamientos oncológicos, llamados antiangiogénicos, que tratan de impedir la formación de nuevos vasos sanguíneos, pero “no están dando los resultados tan positivos que se esperaban”, comenta López Novoa, sobre todo por sus efectos secundarios. El nuevo trabajo no pertenece a este mismo grupo, ya que relaciona la activación de un supresor tumoral con la inhibición de la angiogénesis.
¿Y ahora qué? “Estas investigaciones son de frontera”, comenta Gomis, “abren ventanas de oportunidad y es a posteriori cuando se ve su utilidad. Joan Massagué, con quien trabajo, fue pionero en darse cuenta de que la metástasis es tan importante, pero fue hace unos cinco años, gracias en gran parte a su trabajo anterior, cuando se pudo empezar a trabajar en ello. Antes no existían la tecnología y el conocimiento necesarios”.
Para el traslado de estas investigaciones a la aplicación clínica existen tres aproximaciones, según Gomis: probar medicamentos ya existentes; proporcionar a los farmacólogos nuevas dianas (objetivos moleculares) para las que ya existen inhibidores o activadores desarrollados, o, en casos complejos como el trabajo que ahora se publica, desarrollar nuevos, lo cual lleva varios años, y eso si tiene éxito, que la mayor parte de las veces no es el caso.
Un área en auge
- La metástasis, el proceso por el cual un tumor coloniza otros órganos a través de los vasos sanguíneos, es responsable del 90% de los fallecimientos en enfermos de cáncer.
- Las líneas de investigación dirigidas a conocer los mecanismos de la metástasis han avanzado en los últimos años por el acceso a nuevos conocimientos y tecnología.
- Uno de los equipos más avanzados es el de Joan Massagué. En 2007 dio a conocer los primeros genes cuya activación anómala facilita la diseminación del tumor original de mama hacia el pulmón.
- El último hallazgo de su grupo, publicado el pasado mayo en la revista Nature, explica cómo -a través de tres genes identificados-
las células tumorales logran entrar al cerebro y dar lugar a un nuevo tumor.
- Otra línea de investigación es determinar cómo sobreviven las células de cáncer desde que abandonan el tumor primario y se infiltran en órganos vitales hasta el momento en que, años después, se manifiestan como tumores en éstos.
- El fin último de estas investigaciones es detectar las sustancias biológicas cuya producción debe inhibirse o fomentarse mediante fármacos nuevos o antiguos.
El País

Detectan gen clave para evitar cáncer en niños

April 30, 2009 by Revista Opción  
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9a15609858c32eaa157d227e06ae347aUn gen que se descubrió hace más de 20 años ha sido identificado como fundamental en la prevención del neuroblastoma, uno de los cánceres infantiles más letales.
Se trata del gen de la clusterina o apolipoproteína J, una proteína presente en la mayoría de tejidos y fluidos del ser humano que, según el doctor Arturo Sala, del Instituto de Salud Infantil del University College of London, puede detener este cáncer.
El neuroblastoma es un tumor sólido frecuente en la infancia (y especialmente letal entre los adolescentes) , que se origina en las células de la cresta neural en el sistema nervioso periférico simpático, que va desde la base del cuello hasta la vértebra caudal.
Estos tumores cancerígenos, que pueden aparecer en cualquier lugar de esta cadena pero que se encuentran con mayor frecuencia cerca de la glándula suprarrenal y en el tórax, representan entre el 7 y el 10% de los cánceres en pacientes pediátricos, y el 50% de todas las neoplasias malignas detectadas en los infantes.
El 90% de los casos se da en niños menores de 5 años y es la principal causa de muertes por cáncer en bebés.
Según la investigación de Sala, publicada en el Journal of the National Cancer Institute, este hallazgo abre una puerta de esperanza ante una dolencia frente a la que poco pueden hacer tratamientos agresivos exitosos como el de lucha contra la leucemia.
“El neuroblastoma es mucho más raro y mucho menos conocido que la leucemia, a pesar del alto número de fallecimientos, y la investigación cuenta con muy poca financiación. Por esta razón, los esfuerzos en este campo son tan importantes” , indicó Sala.
El investigador explicó que en las pruebas de laboratorio se introdujo clusterina en células de un neuroblastoma y se constató que las células dejaban de ser malignas y que no tenían la capacidad de generar tumores.
“Esto sugiere con fuerza que la clusterina puede suprimir de manera eficaz el crecimiento del tumor” , subrayó Sala, quien expresó su esperanza de que se empiecen a realizar pruebas clínicas en personas dentro de aproximadamente tres años.
Sala añadió que este hallazgo también puede ser importante a la hora de hacer frente a otros cánceres, como el de próstata, en los que la clusterina también puede jugar un papel vital.
El Universal

Componente de la mariguana podría destruir células cancerosas del cerebro

April 3, 2009 by Revista Opción  
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250px-cannabis_sativaEl tetrahidrocanabinol (THC), principal componente activo de la mariguana, podría tener un efecto sobre la reducción e incluso la destrucción de células cancerosas de los tumores, principalmente del cerebro, en los ratones y también en el hombre, según un estudio de la Universidad Complutense de Madrid publicado este jueves.
Los investigadores inyectaron una dosis cotidiana de THC en ratones, previamente infectados con tumores cancerosos humanos que habían dejado crecer hasta 250 mm3, señala el estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation de abril.
El THC, inyectado cerca del tumor, desencadenó un proceso de autofagia de células cancerosas, que se autodestruían encerrándose en vesículas de doble membrana antes de ser libradas a los lisosomas, organismos que normalmente se encargan de digerir y destruir desechos y bacterias.
“La administración de THC redujo en más de 80 por ciento el crecimiento de tumores derivados de diferentes tipos de células” cancerosas, escribieron los investigadores del departamento de bioquímica de la universidad madrileña.
Las células cancerosas introducidas en los ratones incluian gliomas, el tipo más frecuente de cáncer cerebral, así como células de cáncer de pancreas y de seno.
Un ensayo clínico sobre dos pacientes afectados por un cáncer cerebral recurrente muy agresivo, con inyección intracraneana de THC de 26 a 30 días, mostró “un proceso de muerte de células por autofagia”, luego de un análisis de biopsias realizadas antes y después del tratamiento.
“En este estudio, mostramos que los canabinoides, una nueva familia de potenciales agentes antitumores, provocan una autofagia de células cancerosas, en un proceso que lleva a la muerte de las células”, concluyen los investigadores. En general, nuestras conclusiones demuestran que la autofagia juega un papel de primera importancia en la destrucción de células cancerosas tratadas con THC”.
La Jornada