El Palacio de Bellas Artes abre exposición sobre la vida de Gabriel García Márquez
October 9, 2009 by Revista Opción
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La exposición Gabriel García Márquez: Una vida, ofrece una panorámica del crecimiento, desarrollo y consagración de un genio de nuestro tiempo que ha abordado todos los aspectos del oficio literario: periodista, guionista, cinematográfico, cuentista y novelista sin par.
Así lo indicó la directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes, Teresa Vicencio Álvarez, al inaugurar la muestra que lleva el mismo nombre que el libro de Gerald Martin, el cual será presentado el 26 de octubre, a las 19 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
Esta muestra, organizada por Conaculta y el Instituto Nacional de Bellas Artes, a través de la Coordinación Nacional de Literatura, en colaboración con la editorial Random House Mondadori, sigue la línea del extenso trabajo de investigación que durante 17 años realizó Gerald Martin para conocer cada detalle de la historia de Gabriel García Márquez, así como de las personas y sucesos más importantes en cada episodio de su vida.
La exposición Gabriel García Márquez: Una vida, contiene una amplia colección de fotografías, archivos de audio, obras plásticas, manuscritos y mecanuscritos que, a manera de testimonio gráfico, ilustran el texto sobre las vicisitudes del escritor colombiano a lo largo de más de 80 años.
Isabel Allende escribe contra la esclavitud
August 15, 2009 by Revista Opción
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Zarité Sedella tiene claro que ha tenido más suerte que otras esclavas del siglo XVIII. Ella, la mulatita de nueve años que fue vendida a un rico hacendado azucarero en Saint-Domingue (hoy Haití), termina su vida liberada de la esclavitud que padeció, junto con toda la raza negra y mulata, en tiempos de la colonia francesa.
Esa mujer es protagonista de La isla bajo el mar, la nueva novela de la escritora chilena Isabel Allende (2 de agosto de 1942) que saldrá a la venta la próxima semana en los países de habla hispana.
LA RESEÑA
Zarité es el alma de la historia que Allende cuenta en 511 páginas publicadas por Random House Mondadori. La novela, se desarrolla entre 1770 y 1810. La también autora de La casa de los espíritus y Eva Luna, da voz a la joven luchadora que sale adelante, a pesar de ser mujer, mulata y esclava, características que en el siglo XVIII condenaban a cualquier persona a un destino fatal.
Desde chiquilla, Zarité tenía claro que quería ser libre y sabía que los tambores y el baile le ayudarían a salir de la esclavitud. Nunca perdió la esperanza a pesar de que Violette, la cortesana que la vendió al terrateniente le decía: “No hagas preguntas y no pienses en el futuro. Para los esclavos sólo cuenta el día de hoy”. Zarité no claudicó ni se dejó vencer por las palabras de Violette: “El esclavo se queda esclavo, si se escapa y tiene suerte, muere en la fuga, si no la tiene, lo atrapan vivo. Sácate la libertad del corazón”.
La reconocida autora, considerada una de las voces más importantes de la narrativa latinoamericana, platicó con KIOSKO sobre la protagonista de La isla bajo el amor, sobre la libertad, los derechos de la mujer, la esclavitud en su novela y las razones que la llevaron a contar una historia que transcurre hace más de tres siglos. Zarité Sedella es el centro del microcosmos de su nueva novela que saldrá a la venta esta semana en todos los países de habla hispana, y que tan sólo en México tendrá un tiraje inicial de 60 mil ejemplares.
ALLENDE HABLA DE SU NOVELA
—Muchos de sus personajes se basan en conocidos suyos.¿En quién se inspiró para crear a Zarité Sedella, esta mulata inteligente que a los 40 años recrea los tiempos de esclavitud?
—Zarité Sedella tiene algunas características de mujeres que conozco y de varios personajes femeninos de mis otras novelas, es fuerte, independiente, leal, apasionada, buena madre y buena amiga; pero también es única, porque nunca había escrito sobre una esclava africana. No sé de dónde salió Zarité, tal vez la soñé o se me apareció en el momento de despertar, cuando todavía la mente vaga en el ámbito de la imaginación.
—¿Por qué le interesó la época y por qué contar la esclavitud, la lucha de emancipación, los misterios del vudú, la situación de la mujer y el enfrentamiento de culturas desde la mirada de una esclava que se libera?
—El tema de la libertad siempre me ha apasionado, pero más bien desde el punto de vista feminista. Hasta que Zarité entró en mi vida, no me había puesto a pensar en serio en la esclavitud, que afecta a hombres y mujeres. Uso el verbo en presente, porque todavía existe esclavitud en muchas partes del mundo, oculta o disimulada, pero existe.
La idea comenzó cuando hice la investigación para mi novela El Zorro, que tiene un capítulo en el Caribe y Nueva Orleáns. Descubrí que el sabor de Nueva Orleáns se debe a la influencia que tuvieron los diez mil colonos franceses que huyeron de Saint Domingue durante la revuelta de los esclavos. Durante treinta años hubo una era dorada para los negros libres en Nueva Orleáns, una ciudad única en los Estados Unidos, con su cultura propia. Naturalmente, la investigación me llevó a Saint Domingue buscando los orígenes de esa inmigración. Allí tuvo lugar la única revolución de esclavos que ha triunfado, dando nacimiento a la primera república independiente de América Latina: Haití.
El tema de la esclavitud me apasionó tanto que me olvidé de la novela que había pensado sobre los piratas del Caribe y me sumergí en la vida de Zarité Sedella, que siendo un personaje de ficción, me es tan familiar como si en verdad la hubiera conocido.
—¿Cuál es la vigencia de repasar la historia del siglo XVIII actualmente? ¿Se identifica con el pensamiento de Parmentier sobre la esclavitud?
—Sí, me identifico con el doctor Parmentier, en varias instancias él habla por mí. Hay formas de esclavitud que siguen vigentes. En muchas partes del mundo las niñas se venden en matrimonio prematuro, trabajo forzado, prostitución; las mujeres trabajan sin sueldo ni beneficios, carecen de educación, derecho a la salud y libertad de movimiento. Los niños son secuestrados para obligarlos a servir como soldados, los pobres (especialmente los inmigrantes), son explotados en la agricultura, las minas, la industria. El tema de la falta de libertad y de derechos humanos está vigente, al examinarlo con la perspectiva que nos da la historia podemos entenderlo mejor.
—¿Cuánto le ayudaron en la narración otros personajes como Violette Boisier, Loula, Tante Rose, Tante Matilde y el mismo Honoré?
—Nadie se hace solo, somos producto de lo que nos pasa y de las influencias que otros ejercen sobre nosotros. Zarité contó con ayuda; sin las mujeres fuertes y generosas que tuvo en su vida, sin Honoré, el Dr. Parmentier, el Père Antoine, Zacharie y Sancho no habría podido hacer todo lo que hizo.
—¿La isla bajo el mar es una metáfora de un lugar donde el espíritu es libre; es acaso ese lugar donde Zarité espera que repose su amigo Honoré junto a sus antepasados?
—Los esclavos africanos en Saint Domingue creían que al morir irían a “la isla bajo el mar” o Guinea, donde sólo había negros y todos eran libres. Para ellos no era una metáfora, era el paraíso. Zarité estaba segura de que Honoré, Gambo y los demás estaban en aquella isla, que los vivos estaban en contacto con los muertos. Para mí esa isla existe en el inconsciente colectivo. Todos deseamos ser libres y permanecer en contacto con nuestros muertos, como forma de eternidad.
Las cinco muertes de Raquenel Villanueva
August 10, 2009 by Revista Opción
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Raquenel Villanueva sabía que vivía tiempo prestado desde la primera vez que el crimen organizado atentó contra ella. Esta abogada mexicana de 54 años, nacida en la norteña Monterrey, cobró fama no solo por su defensa de presuntos narcotraficantes, sino por las cuatro veces que había logrado esquivar a la muerte en forma de sicario. A la quinta, la mañana del domingo, se le acabó la suerte.
Nueve de agosto, casi mediodía. Raquenel compra en el mercado Pulga Río, en el centro de la vibrante Monterrey, acompañada por su hija adolescente. Varios sujetos se le acercan. Una ráfaga de AR15, arma de grueso calibre habitual del narcotráfico, impacta contra la abogada. Cae al suelo. Uno de los sicarios se adelanta y le dispara un tiro de gracia para asegurarse de que, esta vez, Raquenel no escapa a la muerte. Huyen. La Policía Ministerial del estado de Nuevo León certifica la muerte y confirma la noticia a los medios.
El primer aviso
Once años atrás, Raquenel se había librado de la muerte por primera vez, cuando un artefacto explosivo casero fue lanzado contra su despacho. No estaba allí, y gracias a eso salvó la vida. Dos años más tarde, atrapada en la puerta giratoria del Hotel Imperial de Ciudad de México recibe los disparos de varios sicarios. A su lado, el ex comandante de la Fiscalía Federal Cuauhtémoc Herrera Suástegui, a quien se acusaba de proteger al cártel de Juárez, también resulta herido.
“A mí me queda muy claro que yo debería estar muerta hace nueve años. Por eso creo que Dios tiene un propósito para mí y espero hacer lo correcto”, dictó la abogada hace poco, en la última entrevista que se le hizo para sus memorias, que iba a publicar la editorial Random House. Tras el atentado de ayer, cuando algún regiomontano le decía a otro “han matado a Raquenel”, todos sabían exactamente a quién se refería y quienes estaban detrás del crimen.
Tres meses después del atentado en el Hotel Imperial, final de agosto de 2000. Tres hombres entre los 25 y los 28 años entran en el despacho de la jurista y descargan sus “plomazos” contra ella. Logran cinco blancos con armas de nueve milímetros. Raquenel vuelve a burlar la muerte.
Última llamada
15 de noviembre de 2001, al mediodía. Raquenel sale de trabajar en los juzgados de Monterrey. Acompañada por los escoltas que le han proporcionado las autoridades, sabiéndola objetivo del crimen organizado, se dirige a abordar su camioneta blindada Gran Cherokee. Entre el tráfico, un Tsuru –automóvil de fabricación asiática muy común en México, especialmente en colores blanco, arena y vino- blanco se acerca y de él bajan dos hombres. A escasa distancia, disparan sus pistolas contra la abogada. Fallan. Raquenel gana por goleada a La Parca, o La Catrina, como le dicen en México. Cuatro a cero.
Hasta este domingo. La Policía Ministerial del estado de Nuevo León no pudo hacer otra cosa salvo certificar su muerte, retirar el cadáver tendido en el suelo del mercado e identificar los casquillos de AR15 desperdigados por el suelo. Sólo queda especular cuál de todos los cárteles está detrás del asesinato.
Un estado codiciado
Nuevo León, una de las potencias económicas de México, hace frontera con EEUU y es, por tanto, una pieza importante por la que se pelean los clanes del narcotráfico para venderle droga al primer consumidor mundial de estupefacientes. En los estados circundantes o no muy lejanos se concentran los cárteles más veteranos y sanguinarios de México. En Tamaulipas, el del Golfo, con su brazo armado Los Zetas; en Chihuahua, el de Juárez; en Baja California, el de Tijuana; en Sinaloa, el de Sinaloa; y por aquí y por allá; los renegados sinaloenses Beltran Leyva, en San Pedro Garza García, municipio contiguo a Monterrey y el más rico del país.
Raquenel tiene aún sus memorias pendientes de publicarse. Quizá con ellas pueda lograr ese “propósito” al que aludía en su última conversación para ellas, antes de que el cañón de un rifle AR15 pusiera fin a su tiempo prestado.
Detención de ‘El Jimmy’
Paralelamente, las autoridades detuvieron el sábado a Manuel Ivanovich Zambrano Flores, alias ‘El Jimmy’, uno de los presuntos lugartenientes más destacados del cártel de Tijuana, en el número tres de los más buscados de dicha organización por la agencia antidrogas estadounidense, la DEA. Ivanovich fue capturado en Tijuana, cuando circulaba en su vehículo por la parte norte de la ciudad. Al apercibirse de la presencia policial, intentó darse a la fuga, pero fue interceptado unos metros más adelante por efectivos de la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP).
‘El Jimmy’ es, según la policía federal, un digno representante de la nueva generación de narcotraficantes que guían al cártel de Tijuana, o de los Arellano Félix (por la familia que controla), a nuevos rumbos. Tras la detención y extradición en los últimos años de gran parte de su cúpula, el mando recayó en Fernando Sánchez Arellano, ‘El Ingeniero’. La DEA mantiene una investigación contra Ivanovich por delitos relacionados con el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. La SSP cree que también tenía algo que ver con el lavado de dinero; el presunto narcotraficante había ocupado el lugar de Gustavo Rivera Martínez, ‘El Gus’, líder una celula del cártel, tras su detención en marzo de 2008. Ivanovich se encuentra ya en las instalaciones de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), en Ciudad de México.
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