Inauguran Retrospectiva de Gabriel Orozco en el MOMA de Nueva York

December 9, 2009 by Revista Opción  
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la dsNueva York.- El artista mexicano Gabriel Orozco (Xalapa, Veracruz, 1962) afirmó hoy aquí que significa un orgullo para él, la muestra retrospectiva por 20 años de trayectoria que le ha organizado el Museo de Arte Moderno (MOMA).
Un gusto, porque quiere decir que todo lo que ha hecho, los caminos en los que ha incursionado en el arte (fotografía, pintura, escultura, instalación y hasta cerámica), así como los materiales y las técnicas que ha usado, han estado bien, subrayó durante el recorrido previo a la muestra “Gabriel Orozco”, que esta tarde será inaugurada oficialmente, para permanecer hasta el 1 de marzo de 2010.
Representa que quienes no conocen su trabajo, sobre todo los jóvenes, lo hagan; al mismo tiempo que es una oportunidad para ver hacia atrás, a lo que ha creado, y esforzarse por continuar haciendo bien su trabajo, añadió, al finalizar el recorrido y en un encuentro con la prensa mexicana que se dio cita en esta oportunidad.
Subrayó que su interés es que quien vea su trabajo disfrute lo poético que implican las cosas sencillas, la simpleza de su trabajo, por encima de lo que predominaba, que era lo virtuoso-técnico. Hasta hace unos años se creía que se debía “apantallar” con todo un andamiaje tecnológico detrás del arte; él no lo cree así.
Su idea es que lo más sencillo es lo importante, lo que uno quiere transmitir a través de la simpleza de las cosas que retoma para crear objetos artísticos; pero también es importante ver todo lo que hay detrás de esa simpleza, todo lo reflexionado, pensado, analizado de una manera artística.
Sin embargo, aclaró que su obra, a lo largo de dos décadas se puede ver en esta exposición en uno de los museos más importantes del mundo, hay dos planos: el de las cosas sencillas, con obras como “Pelota ponchada” y “Caja de zapatos vacía”, pero también el de las que implicaron grandes procedimientos técnico-tecnológicos, como en “La DS” y “Matrix móvil”, todas estas obras incluidas en esta exposición.
En el primer caso, se trata de la fotografía en blanco y negro de una pelota de fútbol ponchada, a la que se le ha acumulado el agua encima, y una caja de zapatos vacía, pintada de blanco y tirada en el suelo; y un modelo antiguo de carro Citroen DS, partido en tres a lo largo y unidas las partes externas para formar una especie de flecha y el esqueleto de una ballena gris al que Orozco pintó figuras concéntricas con grafito, respectivamente.
Recordó, además, que en su trayectoria también ha hecho uso de la electrónica y las impresiones digitales para la resolución de su obra. Lo importante no es quedarse en el enclaustramiento, hay que permanecer abierto a lo que ocurre en el arte y en el mundo en general, refirió.
También se dijo orgulloso de que muchos artistas jóvenes lo vean como un referente, un guia y un maestro a seguir, porque justamente lo que le gusta es dialogar con otros a través de su trabajo, lo mismo sean otros creadores que el público en general, a grado tal que muchas de sus obras son invitaciones a tocarlas, sentirlas e interactuar con ellas.
El creador mexicano, cuya exposición en el MOMA se debe en parte al patrocinio que han otorgado instituciones mexicanas, como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) y la Fundación Televisa, subrayó que su compromiso es con el trabajo que va a entregar a los demás, al mundo, porque igual el admiró a muchos artistas.
En conferencia de prensa posterior al recorrido previo por la exhibición, se recordó que el artista mexicano es uno de los más importantes de su generación, pero no sólo en su país o en Latinoamérica, sino del mundo entero, por lo que sus trabajos también son de los más valorados en el orbe.
Una de las características que explican su trabajo es que una de sus funciones básicas consiste en evocar la fuerza que se establece entre los materiales y su contexto, entre el objeto y el significado.
Es el tercer artista mexicano al que el museo le dedica una muestra así, y segundo maestro plástico, sólo detrás de Diego Rivera y Manuel Alvarez Bravo.
En el acto, Gabriel Beltrán, cónsul general de México en Nueva York, destacó el orgullo que significa para el país esta muestra retrospectiva en uno de los museos más importantes del mundo.
Resaltó que se trata de uno de los creadores mejor posicionados en el orbe, que ha incursionado en diferentes métodos y materiales para hacer su arte, que se desenvuelve en varios modos de expresión, como fotografía, escultura, pintura e instalación. Gabriel Orozco, afirmó, representa una nueva clase de artista, universal, pero también reflexiva, por lo que este día es muy importante la cultura mexicana.
Ann Temkin, curadora en jefe de la exposición, puntualizó que esta muestra es una clase de victoria, porque Orozco es uno de los mejores creadores de su generación, al mismo tiempo que único, que irrumpe en el arte mundial en la década de 1990, cuya obra tiene más relación con la realidad, que cualquier otra en el mundo.
Es de mayor contacto con la actualidad, que lo que pudiera tener alguna de tipo minimalista en el orbe, porque hay una reflexión en los objetos simples y llanos que retoma para hacerlos arte y ellos mismos motivan a pensar las cosas existentes.
Se trata además, dijo, de un artista único porque las obras que realiza sólo existen en la imaginación, en sus ideas, además que hacen reflexionar sobre su propia existencia, al mismo tiempo de ser un guiño de humor, abundó sobre la exposición a la que el cuerpo curatorial dedicó dos años de trabajo.
Por su parte, Diana Mogollón, de la Fundación Televisa, refrendó el compromiso de la institución que representa por mostrar el arte de México en el mundo, de lo que muestra esta exhibición, que al mismo tiempo fortalecen las relaciones que mantiene este país en el mundo, en este caso con Estados Unidos.
Compuesta por alrededor de 80 piezas artísticas, procedentes de instituciones y colecciones privadas en todo el mundo, así como del acervo del propio artista, la muestra “Gabriel Orozco” incluye piezas representativas de 20 años de trayectoria, creaciones reconocidas en el mundo, como también lo es “Mi manos son mi corazón”.
Además de las mencionadas, la exposición se compone de piezas que visualizan la trayectoria de Gabriel Orozco en el arte mundial, como “Tapas de yogurt” (1994), “Caballo” (1992), “Perro durmiendo” (1990), “Isla dentro de una isla” (1993), “Tuttifruti” (2008), “Pelvis” 2007), “Mesas de trabajo 2000-2005″ (2005), “Mientras encuentras otra Schwalbe amarilla” (1995), “Proletariat” (1997) y “Los caballos corren infinitamente” (1995).
Después de presentarse en el MOMA hasta el 1 de marzo próximo, la exposición retrospectiva “Gabriel Orozco” viajará con algunos cambios, al Kuntsmuseum Bassel, del 18 de abril al 10 de agosto de 2010; al Museo de Arte Moderno, Centro Georges Pompidou, de París del 15 de septiembre de 2010 al 3 de enero de 2011, y al Tate Modern de Londres, del 19 de enero al 25 de abril de 2011. (Tomado de Conaculta)

Denunciar en México, una tarea peligrosa

July 9, 2009 by Revista Opción  
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La prensa mexicana revivió ayer las palabras que llevaron a la tumba a Benjamín Franklin Le Barón: “Aunque nos duele en el alma no vamos a pagar, preferimos ver a mi hermano muerto hoy, a que nos sigan matando a nuestros muchachos y en un año sean diez”. Así se pronunció el 3 de mayo pasado, horas después de que Érick Le Barón fuera secuestrado. Pedían un millón de dólares por él. En vez de ceder, Benjamín organizó a la comunidad mormona de la que era miembro activo, presionaron al Gobierno y, acorralados, los secuestradores cedieron… sólo para vengarse dos meses después de quien los desafió.
No pasa con cada secuestro. Pero de algunos de ellos surgen líderes que no pueden volver a su vida anterior. Tras el secuestro de su hermano, Benjamín encabezó dos luchas: la de no pagar los rescates y la de obligar a las autoridades a hacer su trabajo. Una foto en el periódico El Universal muestra a Benjamín, el pasado 1 de julio, reclamándole al gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza (PRI), que el Estado proteja a quien denuncia. Quizá le pidió ayuda a la persona equivocada. Según datos del periódico Milenio, de 769 muertes violentas que hubo en México tan sólo en junio, 325 fueron en suelo chihuahuense, una extensión tan grande que podría ser un país aparte.
El mensaje de los criminales no pudo ser más explícito: la madrugada del martes derribaron las puertas y las ventanas de la casa de Benjamín Le Barón. Éste creía que eran soldados que lo iban a proteger de las amenazas que había recibido, porque iban vestidos como militares. Lo torturaron delante de sus hijos y tras llevárselo, junto con un cuñado que quiso ayudarle, dejaron una nota junto a los cuerpos asesinados: “Para que ora sí crean, va como venganza de los 25 jóvenes levantados y detenidos en Nicolás Bravo”. Firma: El General”. O sea, el narcotráfico. El crimen que ya no sólo trafica con estupefacientes sino que extorsiona y secuestra, en este caso en los alrededores de Galeana, Chihuahua, a 188 kilómetros de la frontera con Estados Unidos.
Crímines ignorados
“El asesinato del señor Le Barón es terrible, ya que además implica que es una osadía que los ciudadanos salgamos a quejarnos de la inseguridad y a exigir que las autoridades actúen para que los criminales nos dejen de lastimar”, dice a EL PAÍS María Elena Morera, que en octubre de hace ocho años sufrió el secuestro de su esposo. Morera empezó desde entonces una cruzada para presionar a las autoridades.
Como Morera, Isabel Miranda de Wallace también vive una batalla que nunca pidió. El 11 de julio de 2005 secuestraron a su hijo Alberto. Las autoridades se desentendieron del caso, como pasa en el 99% de las ocasiones, ya que según las cifras sólo uno de cada 100 crímenes es debidamente castigado. Wallace no se conformó. En estos cuatro años ha logrado averiguar el paradero de los culpables en México y en Estados Unidos, al margen de los policías locales y federales que nunca quisieron investigar sobre el secuestro de su hijo. “El mensaje de la muerte del señor Le Barón es uno de impunidad de los criminales y de apatía e ineficacia por parte de los Gobiernos. Pero también uno de mucha valentía por parte de la sociedad”, explica por teléfono Wallace, quien reconoce que el asesinato del activista chihuahuense es un mensaje que busca generar miedo. “Pero yo ya crucé una frontera en la que ya no hay vuelta para atrás sino hasta que el país cambie”.
Wallace no volvió a ver a su hijo. Morera sí recuperó a su esposo. Sobre el mensaje que llega a los activistas con la muerte de Le Barón ella comenta: “No tengo miedo, mientras la sociedad se haga más fuerte las acciones de la criminalidad tendrán que bajar, aunque si el Estado no protege esto seguirá”.
Las noticias son que la comunidad mormona de Galeana tomará la justicia por su propia mano. Wallace y Morera, en cambio, son partidarias, a pesar de todo, de denunciar y exigir resultados. Por eso Pedro Galindo, el marido de la segunda, tras haber sido liberado grabó un anuncio de televisión en el que demanda acciones para esclarecer los al menos 500 secuestros que ocurren cada año en México. “Y si necesitan manos [ayuda])”, comenta el ex secuestrado, “les presto las mías”. Pedro Galindo muestra entonces las manos, a las que les falta cuatro dedos amputados por los secuestradores.
El País