Rinden homenaje a Diego Rivera en su 52 aniversario luctuoso
November 26, 2009 by Revista Opción
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Conaculta.- En el marco de las conmemoraciones del 2010 debemos recordar la presencia de artistas como José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros y Diego Rivera, quienes a través de su obra legaron un mensaje de libertad e independencia a México y América Latina.
Así lo expresó Guadalupe Rivera Marín, hija de Diego Rivera, durante la ceremonia realizada en la Rotonda de los Personajes Ilustres del Panteón de Dolores, con motivo del 52 aniversario luctuoso del artista mexicano.
Marín estuvo acompañada por Alejandra Peña, subdirectora de Patrimonio artístico del INBA, en representación de Teresa Vicencio, directora de esa institución; Montserrat Sánchez, directora del Museo Estudio Diego Rivera; Carmen Gaytán, titular del Museo Mural Digo Rivera y el artista Arturo García Bustos.
Después de colocar en la tumba de su padre una ofrenda de narcisos, flores que aparecen en algunas de sus pinturas, Guadalupe Rivera Marín anunció que la Fundación Diego Rivera desarrolla actualmente un programa de enseñanza de pintura mural.
Este arte debe ser retomado –expresó Guadalupe Rivera Marín– por las nuevas generaciones de pintores mexicanos, es una expresión ancestral que fue conocida en México hace más de 4 mil años con los primeros grupos olmecas. Nuestra nación necesita de nuevos muralistas que retraten la realidad de lo que sucede en nuestra sociedad”.
En la ceremonia, donde también estuvo presente el nieto de Diego Rivera, Pablo Gómez Morín, un grupo de alumnos del Centro de Educación Artística Diego Rivera, rindieron una guardia de honor frente a la cripta del artista.
Alejandra Peña afirmó que Diego Rivera es una de las figuras fundamentales en la conformación y consolidación de nuestra historia política, social y cultural.
“Rivera fue un genio del pincel y el lápiz –refirió Alejandra Peña– que abarcó un amplio espectro temático y técnico. Comenzó a pintar en los edificios públicos de la ciudad de México en 1921, desde entonces plasmó su talento en más de 7 mil metros cuadrados de murales, tanto en nuestro país como en Estados Unidos”.
Afirmó que en cada uno de sus obras existe una visión del mundo que se va transformando con el paso de los años, porque detrás de la gran capacidad creativa de este artista hay un proyecto cultural, una política educativa y una ideología.
“En la obra de Rivera convivieron la preocupación por las condiciones sociales, el aprecio por la riqueza de lo mexicano y la búsqueda por una estética propia de alcances universales”, expuso Alejandra Peña.
Señaló que a la par de creadores como José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, Rivera hizo de los muros no sólo testimonios elocuentes de una gran época de transformaciones políticas, sociales, económicas y culturales, sino también creaciones que se convirtieron en pilares del patrimonio artístico mexicano.
Su obra –precisó Alejandra Peña- es síntesis y símbolo de la cultura nacional, por ello Carlos Pellicer le dedicó estas palabras: “Nos has puesto a México en los ojos y también en el corazón, pensaste y amaste a la humanidad a través de México. Trabajar para todos fue la acción de tu vida y hoy más que nunca tu ejemplo debe abanderarnos. Entendiste la vida en la única forma en que puede aceptarse, con obra humana y con obra de arte”.
Realizan homenaje póstumo a Raúl Anguiano
January 16, 2009 by Revista Opción
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A tres años de la muerte del pintor Raúl Anguiano, familiares, vecinos y autoridades de Coyoacán le rindieron un homenaje en el Jardín Aurora, al pie del busto de la artista plástica Glenda Hecksher.
La directora general de Cultura en Coyoacán, maestra Oliva Velázquez Macías, destacó que la obra del maestro Anguiano, considerado el último de los grandes de la escuela nacional mexicana, se distingue por reflejar problemas sociales del México rural.
Entre éstos citó la situación de los trabajadores y campesinos, entre otros. que han sido un inmejorable aporte a la plástica mexicana.
Recordó que Anguiano fundó el Taller de la Gráfica Popular, al lado de Leopoldo Méndez, Alfredo Zalce y Pablo O`Higgins, donde realizó grabados y litografías.
Aseguró que el entusiasmo y energía del artista quedaron plasmados en todas sus obras, en las que su principal tema era la riqueza cultural de México, como sus fiestas y tradiciones.
Incluso, la obra que lo catapultó internacionalmente intitulada La Espina, que retrata a una indígena que se quita una espina del pie.
Destacó que durante 32 años dio clases de dibujo de figura humana desnuda en el Instituto Nacional de Bellas Artes y fue uno de los fundadores de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda.
Recordó que la magia depositada en cada una de sus pinceladas de cuadros y murales llegaron a las principales ciudades del mundo como México y Estados Unidos.
De la misma manera sus exposiciones artísticas llenas de creatividad, volumen y color se mostraron en sitios como el Palacio de Bellas Artes, en los Museos de Bellas Artes de San Francisco, California; el de Arte Moderno, así como al Museo Nacional de la Estampa, entre otros.
El maestro Anguiano se constituyó como uno de los pintores mexicanos más importantes. Entre sus obras destacan Andamios, La niña de la naranja, La mujer de las iguanas y La Espina, ésta última considerada su obra cumbre que ilustró durante muchos años los libros de texto gratuitos en escuelas de educación básica.
En su largo caminar por el mundo de las líneas, obtuvo el primer premio y medalla de oro en el Salón Panamericano de Arte en Porto Alegre, Brasil en 1958.
Asimismo recibió la condecoración de la República Italiana con el Grado de Commendatore, en Roma Italia, en 1977, y en el 2000 ganó el Premio Nacional de Ciencias y Artes en México.
Las líneas y colores de este gran pintor muestran una diversidad de facetas de un alto nivel artístico y se encuentran en colecciones en países como Estados Unidos, Bélgica, Polonia, China, Suecia, Francia, Argentina, Italia y México.
Raúl Anguiano dio vida al mural Historia y leyenda de Coyoacán, en la Casa de la Cultura que lleva el nombre de este maestro jalisciense, la cual está ubicada en el Parque Huayamilpas, de esa Delegación.
En él se reflejan los pasajes históricos más importantes de la zona, ofrece imágenes de Quetzalcóatl, Hernán Cortés y La Malinche, el Cerro del Ajusco, Huehuetéotl, un coyote y dos misioneros.
José Raúl Anguiano Valadez, uno de los artistas plásticos más importantes de México, pintor, muralista y grabador, a decir de los críticos, nació en Guadalajara el 26 de febrero de 1915 y murió el 13 de enero de 2006.
El incansable trabajo artístico del maestro continuará vivo con esos fragmentos de cotidianidad robados al recuerdo, mediante ese rompecabezas de símbolos prefigurados que desembocan nítidos y vigorosos, sobre las superficies de papeles, lienzos o muros.
En el acto se contó con la participación del cuarteto “Acorde”, que interpretó diferentes piezas musicales de Franz Josep Hayden y de Wolfang Amadeus Mozart.
En el homenaje estuvieron Brigita Anderson de Anguiano, viuda del artista; Marina Anguiano, su hija; familiares y amigos, como el escritor, arqueólogo y periodista Jorge Toribio; Reyna Henaine, la promotora de arte, galerista en Nueva York y Estela V. Hecksher, hija de la pintora y escultora Glenda Hecksher, quienes recordaron anécdotas, charlas y trayectoria del artista.




