Diálogo respetuoso entre el Procurador General de Justicia y diputados
November 13, 2009 by Revista Opción
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Durante el diálogo respetuoso sostenido este jueves con los integrantes de la XXIX Legislatura local, el Procurador General de Justicia, Héctor Manuel Béjar Fonseca, dio respuesta puntual a los representantes de cada una de las fracciones parlamentarias acreditadas en esa soberanía popular, en relación con el importante rubro de la procuración de justicia.
Asimismo, escuchó con atención la postura final de los coordinadores de las fracciones parlamentarias del Partido de la Revolución Democrática, Partido Acción Nacional, Partido Verde Ecologista, Partido Nueva Alianza y Partido Revolucionario Institucional, quienes coincidieron en su disposición de hacer un frente común con el Poder Ejecutivo, en este ámbito.
Los legisladores también despejaron dudas acerca de temas que tiene que ver con esa institución, como el envío de reos de alta peligrosidad al CEFERESO de El Rincón, los recursos de qué dispone para el combate al crimen organizado, la capacitación que se imparte a los miembros de esa dependencia y qué tipo de operativos se realizan, con el apoyo del gobierno federal, para combatir la delincuencia organizada.
Asimismo, Béjar Fonseca analizó los retos que deben superarse para que Nayarit siga siendo un estado pacífico e informó sobre las investigaciones que se hacen de algunos hechos que han conmovido a la sociedad nayarita, y qué se está haciendo para evitar y/o sancionar la actuación de algunos agentes del Ministerio Público, y de qué forma se combate el abigeato, entre otros temas.
En su participación final de este encuentro que duró tres horas, el Procurador General de Justicia dejó en claro que es necesaria la colaboración de la ciudadanía para evitar que la delincuencia avance.
Manifestó que “bien vale la pena establecer un pacto social entre el Poder Legislativo y la institución del Ministerio Público que represento, para que abatamos todas las condiciones de rezago, de agravio, de afectación, de maltratos, de incomodidad por una mala actuación de quienes colaboran para la Procuraduría General de Justicia”.
Señaló que las oficinas de la procuraduría están abiertas permanentemente para los representantes populares, de manera prioritaria; “todo el cuerpo de funcionarios de la Procuraduría está a sus órdenes; sin embargo, la invitación es a que todos los planteamientos que se hagan sean justos; no patrocinar asuntos en los que no se tenga la razón”.
Por el Partido de la Revolución Democrática, intervino Carlos Hernández Ibarría, quien hizo un reconocimiento a Béjar Fonseca porque “cuando he asistido a la Procuraduría, el procurador ha tenido la gentileza de permitir juntos cumplir nuestra responsabilidad; nosotros como legisladores y él como Ejecutivo”.
Dejó sobre la mesa, la invitación al Procurador de Justicia, previo procedimiento institucional, dijo, de continuar el diálogo con la XXIX Legislatura, “con la evidente necesidad de más tiempo para nuestros planteamientos y para sus propias respuestas”.
Asimismo, por el Partido Acción Nacional, hizo lo propio José Manuel Bautista Arias, quien afirmó que el partido que representa reclama corregir el rumbo y un mejor medio de vida para el ciudadano común, y que los esfuerzos sean redoblados.
Por su parte, Luis Alberto Salinas Cruz intervino en nombre del Partido Nueva Alianza, quien señaló que esa bancada estará siempre coadyuvante de que al gobierno le vaya bien, porque así le irá bien a los nayaritas, y pidió dejar abierta la posibilidad de continuar con estos encuentros constructivos, en un escenario real de problemática de convivencia social, crisis de valores y el mal uso del desarrollo tecnológico.
“No podemos tener un policía por cada habitante, pero creo que también tenemos que hacer los esfuerzos para coordinar sociedad con gobierno para poder atender esta problemática; este diálogo deja un ánimo optimista de que tengamos un nuevo espacio para seguir construyendo la solución a una problemática que no podemos negar”.
El diputado Roberto Contreras Cantabrana intervino en nombre del Partido Verde Ecologista, quien apuntó que “no podemos dejar solamente en manos del procurador la tranquilidad de los nayaritas; como diputados estamos comprometidos a coadyuvar con la autoridad para que Nayarit y los nayaritas sigamos gozando de esa tranquilidad que siempre hemos presumido”.
Finalmente, en nombre del Partido Revolucionario Institucional, hizo lo propio Manuel Narváez Robles, quien afirmó que este encuentro es un ejercicio de buen gobierno, de auténtica división de poderes; “esta es una muestra de que avanza Nayarit en la búsqueda de un objetivo de convivencia social pacífica, de búsqueda de seguridad pública, de mejoramiento de sus instituciones”.
“Esto habla de un gobierno preocupado por atender los reclamos sociales; la investigación, la procuración de datos y cifras de seguridad pública en el país, es un excelente conocimiento que los diputados locales tenemos la obligación de buscar: el lugar en que está Nayarit en cuanto a seguridad pública en el país”, el cual dijo, no es una coincidencia, “ni una gracia divina; es el trabajo esforzado de un Gobernador y un Procurador de Justicia”.
El Gobierno de Calderón pierde terreno en las legislativas mexicanas
July 6, 2009 by Revista Opción
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El Partido Revolucionario Institucional (PRI) se disponía este domingo, tras el cierre de los colegios electorales, a celebrar su victoria tanto en las elecciones legislativas como en las que se han celebrado en distintas gobernaturas. Se cumplían así los pronósticos que durante semanas lo señalaban como favorito para lograr el mayor número de escaños en la Cámara de Diputados, donde pasaría de tercera a primera fuerza. Según las primeras estimaciones al comenzar el recuento, la ventaja del partido que duró siete décadas en la presidencia de México es de tal magnitud que, con una alianza con el Partido Verde, con el que ya ha concurrido a algunas elecciones en el pasado, se acercaría al control total de la Cámara Baja.
Ese escenario podría dificultar las pretensiones del presidente, Felipe Calderón, de impulsar las reformas fiscal y energética, asignaturas pendientes de México. Calderón quiere abrir más el sector energético a la inversión privada, sobre todo en la prospección de nuevas reservas de petróleo.
Todos los informes preliminares dan al PRI como seguro ganador en Nuevo León, capital industrial del país y Estado que hace dos meses parecía destinado a la alternancia, pero donde el candidato del oficialista Partido Acción Nacional (PAN, derecha) no logra retener la ventaja.
En los comicios estaban en disputa otras cinco gobernaturas: reportes extraoficiales a media sesión señalaban que el PRI defendía los Gobiernos de Sonora, Campeche y Colima. En cambio, el tricolor estaba detrás en Querétaro, donde gobierna el PAN, mientras en San Luis Potosí las versiones extraoficiales indicaban que el PRI podría arrebatarle la gobernatura al PAN.
El PRI además se perfila para reconquistar el voto duro urbano. Los electores devolverán al tricolor Guadalajara. La capital de Jalisco había estado bajo poder panista desde 1994. Entre tanto, en la periferia del Distrito Federal, la pugna arrecia y los priístas parecen tener a mano municipios de donde habían sido expulsados, como Naucalpan (panista también desde hace 15 años) o Ecatepec (en manos del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, PRD). De confirmarse, el éxito en el asalto a la periferia de la capital sería muy importante para el gobernador del vecino Estado de México, Enrique Peña, el más visible de los priístas de cara a las presidenciales de 2012.
Diversos cálculos previos a la jornada electoral daban por descontado que el PRI, por la vía del voto directo así como por la asignación a partir del total de los votos recibidos, contaría con alrededor de 220 de los 500 diputados que componen la Cámara.
Sin embargo, algunos observadores alertaban de que tal grupo parlamentario no se puede entender como monolítico, sino como un “archipiélago” compuesto por legisladores afectos a diferentes gobernadores, los verdaderos artífices para algunos del triunfo en esta jornada. Así, habrá bloques: los mexiquenses, del gobernador Peña Nieto; los veracruzanos, del grupo del mandatario estatal Fidel Herrera: los oaxaqueños, de Ulises Ruiz, etcétera.
La jornada electoral en la capital de la República centraba su interés en dos delegaciones (el Distrito Federal no tiene ayuntamientos, sino 16 distritos denominados delegaciones). El PRD ha gobernado mayoritariamente la Ciudad de México desde 1997, cuando ganó la jefatura de Gobierno Cuauhtémoc Cárdenas.
En este proceso, las dos singularidades de la capital han sido las delegaciones Miguel Hidalgo e Iztapalapa. El jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard, emprendió la lucha para conquistar la primera, que ha sido panista desde que hay elecciones para delegado. El gobernante envió de candidata a la ex velocista Ana Gabriela Guevara, una de las contadas glorias del deporte mexicano a nivel mundial. Las encuestas marcan un empate con los panistas.
Iztapalapa, en cambio, supone un episodio bizarro para el PRD. Ahí, el ex candidato presidencial del PRD, Andrés Manuel López Obrador, llamó a votar por Juanito, un desconocido personaje que se comprometió en una pintoresca asamblea a ceder su triunfo a Clara Brugada, candidata original del PRD que fue retirada de la papeleta por un pleito interno.
Diversos observadores consideraban que la participación sería la acostumbrada en procesos legislativos federales que no coinciden con elección presidencial, alrededor del 40%. Los promotores de anular el voto o sufragar por candidatos independientes participaban discretamente en algunos medios después de haber sido los grandes animadores de la contienda gracias a las redes de Facebook y Twitter.
El País
Protestan diputados por traslado de reos peligrosos a Nayarit
April 19, 2009 by Revista Opción
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• Reiteramos posicionamiento del Congreso local, en ese sentido: Juan Echeagaray Becerra
• Que las Islas Marías se convierta en penal de alta seguridad y se reubique el CEFERESO de Tepic, propone
Tepic.- El diputado por el Partido Verde Ecologista y Vicepresidente de la Comisión de Seguridad Pública de la XXIX Legislatura estatal, Juan Echeagaray Becerra, criticó el traslado de reos peligros y conectados con el narcotráfico a Nayarit. Además, demandó la reubicación del CEFERESO y la implementación de una penal de alta seguridad en las Islas Marías.
“Como nayaritas, independientemente de la afiliación partidista, le solicitamos al gobierno federal reconsidere la posibilidad de extremar aún más las medidas de seguridad; tenemos entendido que el CEFERESO es de mediana seguridad, no es de alta seguridad y, sobre todo, el tránsito de reos que están en el CEFERESO -no sólo cuando ingresan aquí al estado de Nayarit, sino para realizar las diferentes diligencias en los procesos penales-, es riesgoso; es riesgoso no sólo, lo decíamos, lamentablemente para los agentes federales y personal administrativo del CEFERESO, es riesgoso para los ciudadanos nayaritas”.
“Hacemos un exhorto nosotros a las autoridades federales; dos cosas: para pensar en una reubicación de este penal federal de mediana seguridad o, en su caso, que se suspenda el traslado de reos peligrosos”, reiteró el legislador local.
Apuntó que deben coadyuvar los diferentes órdenes de gobierno: municipal, estatal y federal, para reforzar aún más, inclusive con la intervención del Ejército Mexicano, “reforzar aún más la seguridad y la lucha en el combate contra este flagelo que el pueblo de México tenemos actualmente”.
Recordó que existe el antecedente de un exhorto “que hicimos a través del Congreso del estado; tenemos también, en su momento, las peticiones que se han hecho a las diferentes instancias para la reubicación, para la suspensión del traslado de reos”.
El diputado Echeagaray confirmó el llamado “para que a la brevedad se tomen las medidas pertinentes y tratar de evitar este tipo de situaciones que nos dejan al estado de Nayarit en la zozobra, porque los nayaritas estamos acostumbrados a vivir en paz y tranquilidad”.
Demandó que la Secretaría de Gobernación se coordine más con el gobierno estatal “para, de inmediato, solicitar que cesen los traslados, y en cuanto a las garantías que hay de seguridad para traslado de los reos, pues también solicitar que se refuercen estas medidas”.
“Yo creo que es necesario replantear la coordinación que hay con el gobierno federal para que ya no se remitan más presos federales a esta entidad y, sobre todo, buscar la reubicación; tenemos las Islas Marías, en donde estamos alejados de la ciudadanía común, ahí podría ser, excelente, una disponibilidad para que se construya un CEFERESO federal, y ahí sí yo creo que son de alta seguridad”.
Clara Rojas, la otra verdad de la selva
April 5, 2009 by Revista Opción
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Lo primero que quiso hacer tras su liberación fue darse una ducha. Una ducha larga de agua caliente. Al salir, después de haber probado sobre su piel todos los jabones y todas las cremas que encontró, Clara Rojas advirtió que en aquel lujoso baño de aquel lujoso hotel de Caracas había un enorme espejo de pared:
- Me aterraba verme de cuerpo entero, pero me armé de valor. Me planté delante y me miré. Hacía seis años que no me veía así, desnuda, delante de un espejo. Recorrí mi cuerpo con la mirada. Vi la cicatriz de la cesárea, mi rostro cansado y ya con algunas arrugas en la frente. Pero, además de las huellas de mis seis años de cautiverio en la selva, vi que estaba entera, sana y salva, y le di gracias a Dios.
Clara Rojas fue secuestrada el 23 de febrero de 2002 por la guerrilla colombiana de las FARC junto a su amiga Ingrid Betancourt, por aquel entonces candidata a la presidencia de la República por el partido Verde Oxígeno. Ingrid le había pedido a Clara que la acompañase en un viaje varias veces pospuesto a San Vicente del Caguán. No era una misión fácil. Sólo dos días antes, el presidente Andrés Pastrana, que desde 1998 venía intentando mantener un diálogo con la guerrilla, había dado por rotas las conversaciones y ordenado el levantamiento de la zona de distensión. Así que aquel viaje implicaba meterse en la boca del lobo. Habría que volar desde Bogotá hasta Florencia, capital del departamento del Caquetá, y de allí en helicóptero hasta San Vicente, a unos 160 kilómetros de distancia. La noche anterior a la partida, el jefe de seguridad le advirtió a Clara Rojas –abogada de profesión y asistente y amiga de Ingrid Betancourt– de los peligros del viaje. Clara se los trasladó por teléfono a Ingrid, y ésta le contestó: “Clara, si no quieres ir, te quedas. En todo caso, yo viajo”.
–Le dije que iría con ella, y esa decisión marcó mi vida. Tendría que haberle dicho que no. Pero le dije que sí. Tras colgar el teléfono, cené con un amigo en mi casa. Nos tomamos una deliciosa botella de vino blanco. Al marcharse, me dio un beso y un gran abrazo. No exagero si le digo que ése fue el último gesto de cariño y amistad que recibí hasta el día en que me liberaron. Y de aquel abrazo a la liberación transcurrieron seis años, seis largos años…
Clara Rojas dice las cosas más tristes con una sonrisa en la boca, sin dejar de mirar a los ojos, terminando muchas de sus frases con una muletilla –“¿cierto?”– que busca en el otro la complicidad que tanto extrañó en la selva. Durante una hora y media de conversación, en un club social de Bogotá que fundó su padre y donde los camareros que hoy le sirven el desayuno la vieron crecer junto a sus cuatro hermanos varones, esta mujer de 44 años no deja de sonreír más que en una ocasión. Cuando recuerda que ahora mismo, mientras ella saborea los pequeños placeres recuperados, muchos de sus compañeros siguen allí, en algún lugar de la selva colombiana, encerrados en jaulas y encadenados al cuello como perros malqueridos, vigilados día y noche, temiendo que en cualquier momento el Ejército intente su liberación y mueran víctimas del fuego cruzado o ejecutados por los guerrilleros.
¿Temían que el Ejército intentase su liberación? Sí. Todo el tiempo. Ya sé que eso es muy difícil de entender para cualquier persona que esté fuera, pero lo cierto es que ésa es una angustia con la que vivíamos permanentemente. El Ejército no sabe con exactitud dónde te encuentras ni quién eres en realidad, porque los guerrilleros te dan la misma ropa que usan ellos. Te visten de camuflaje verde oliva, y también entre ellos hay mujeres guerrilleras, así que, en el caso de un enfrentamiento, los soldados nunca pueden saber a ciencia cierta quién es guerrillero y quién no… Hay además un largo historial de rescates fallidos. Y hubo casos en los que los guerrilleros mataron a tiros a los cautivos durante un intento de liberación por parte del Ejército. Los mataron cumpliendo las reglas de la guerrilla…
¿A usted la amenazaron con matarla? Sí, nos lo dijeron a Ingrid y a mí: “Si el Ejército intenta rescatarlas, las matamos. Nosotros no las vamos a entregar. No dejaremos que nos las quiten. Sólo se las entregaremos muertas. Es bárbaro. Te lo dicen apuntándote con sus armas, cuando han advertido la presencia cercana de los soldados y tienen que cambiar de escondite. Y te lo repiten para que prepares tus cosas y salgas corriendo con ellos, sin retrasar la huida… Si te retrasas, te vuelven a apuntar y te lo vuelven a repetir: “Antes de que las rescaten, las matamos….
¿Fue eso lo más duro de sus seis años de cautiverio? No.
¿Qué fue? La sensación de tiempo perdido. Yo era una persona permanentemente atareada, con unas ansias enormes de aprender. Incluso leía libros sobre cómo aprovechar mejor el tiempo. Y de pronto me vi cautiva y forzada a una inactividad insoportable. Sin noticias de los tuyos, sin periódicos, sumida en la monotonía más absoluta. El cautivo es despojado bruscamente de todo. Pierde por completo el control de su propia vida y de todo lo que le rodea. Se encuentra solo frente a sí mismo, sin nada más. No tienes más opciones que dejarte morir o luchar por la vida. Ingrid y yo decidimos luchar. No llevábamos ni tres días de secuestro cuando empezamos a pensar en huir y nos hicimos la promesa de escapar juntas en cuanto tuviéramos la menor oportunidad.
No lo consiguieron. Pero eso ya es casi lo de menos. Lo más relevante es que de aquellas fugas frustradas –pasaban varios días de sustos y penalidades, perdidas en la selva hasta que se daban por vencidas o eran encontradas por la guerrilla– surgió entre Ingrid y Clara un desencuentro tan grande que todavía hoy persiste. Poco tiempo después de que las FARC pusieran en libertad a Clara Rojas, gracias a la intermediación del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, el Ejército colombiano logró, tras urdir una ingeniosa operación de rescate, liberar a Ingrid Betancourt…
¿Han hablado tras su liberación? No.
¿Nunca? Nunca…
¿Qué pasó entre ustedes? Habíamos intentado escaparnos varias veces. Incluso en una ocasión, el secretariado de las FARC mandó a un comandante para preguntarnos por qué seguíamos intentando escapar. No lo entendían. Ellos creían que nos trataban bien porque nos daban de comer todos los días. El caso es que, tras fracasar nuestro último intento de fuga, los soldados nos trataron con mucha rudeza. Nos encañonaron y amenazaron con matarnos. Incluso nos cambiaron de comandante y de guardianes. Los nuevos no se anduvieron con paños calientes. Nos colocaron un candado en el tobillo con una cadena de unos tres metros amarrada a un árbol. Sólo nos soltaban para ir al baño. Fue la única vez que nos pusieron cadenas durante los seis años, pero aquel recuerdo, terrible, dejó en mí una marca imborrable. Y creo que entonces empezó a cambiar mi actitud hacia Ingrid.
Clara Rojas admite que se irritó con su amiga cuando, en el segundo intento de fuga, Ingrid Betancourt se descontroló al toparse con un avispero. Fue a plena luz del día. Las dos fugitivas estaban cruzando el cauce de un riachuelo, escondidas bajo un puente de apenas un metro y medio de altura. “Cuando Ingrid se topó con el avispero, salió corriendo y gritando, haciendo todo tipo de aspavientos a pesar de que era pleno día y podíamos ser vistas”. De hecho, fueron capturadas. Intentaron combatir aquel fracaso rezando juntas por el padre de Ingrid, que acababa de fallecer, y leyendo y comentando la Biblia, pero poco a poco fueron encerrándose en el silencio y el desencuentro. “Imagino”, explica Clara Rojas, “que cada una culpaba a la otra de que hubieran fracasado los intentos de fuga, pero nunca nos lo dijimos. Todo aquel dolor mal digerido creó entre nosotras una barrera de silencio. No podría decir que ocurriera un hecho concreto que rompiera nuestra amistad. Fue más bien un distanciamiento progresivo. La ruptura fue tal que el comandante que nos vigilaba decidió separarnos y ponernos en lugares distintos. La animosidad entre nosotras fue en aumento. Un día le pedí a los guerrilleros un diccionario para entretenerme. Cuando me lo trajeron, Ingrid no me lo dejó usar. También me hizo sufrir que me expulsara de las clases de francés que ella daba de vez en cuando a los demás cautivos… Opté por encerrarme definitivamente en el silencio”.
¿Hubo algún momento en que pensó que podía estar perdiendo la razón? Sí. Hay un momento. La soledad me había embargado. Pasaba mucho tiempo callada, casi no pronunciaba palabra. Me había separado del grupo. Comía siempre sola, no tenía con quién hablar. Hasta perdí la costumbre de que alguien me dirigiera la palabra. Un día, cuando estaba lavando la ropa, vino el comandante a decirme algo, pero yo seguí con lo mío. No me inmuté con su llegada ni cuando se volvió hacia mí y me llamó por mi nombre. Como no le contesté, me llamó varias veces más hasta que perdió la paciencia y gritó: ¡Clara! Yo estaba como ida. Mi cuerpo estaba allí, pero mi mente andaba lejos. Aquel grito me sorprendió y me di la vuelta para mirarlo. Me di cuenta en ese momento de que estaba siendo ignorada completamente como ser humano…
¿Ese grito la salvó? Casi que sí, casi que sí… Me permitió reaccionar, y reaccionar positivamente. Otra persona se podría haber aislado más, y eso hubiese resultado fatal. Y con el grito yo me doy cuenta de ese peligro. Y es durísimo porque me percato de que necesito hablar con alguien, hacer algo, salir de ese círculo mortal. Ese momento es durísimo. Me doy cuenta de que me estoy aislando para contrarrestar la situación de cautiverio. Me estoy desconectando…
¿Se sintió torturada? Claro que todo aquello constituía una tortura.
¿Consciente? Claro. Si no es para hacerte daño, ¿por qué te quitan la radio? Por qué de pronto te dejan sin pilas, sabiendo que para ti es vital escuchar las noticias, los mensajes de apoyo de tu familia o los testimonios de las familias de otros secuestrados… Ellos saben el daño que están haciendo. Ellos me ven llorar de tristeza. Sí, conscientes sí son. Y, de hecho, hay un momento en el que un comandante me pide perdón en su nombre y “en el de la organización”. Hasta el grito, que yo logro utilizar para seguir adelante, es una forma de tortura. Para mí fue durísimo, hasta ese día nadie me había tratado así.
Y aun así, usted no habla con odio de los guerrilleros… Tengo un sentimiento doble. Yo soy conciente de que ellos reciben órdenes y de que su capacidad de reacción es mínima. Me doy cuenta de que algunos de ellos intentan mitigar ese dolor que me están causando. Yo sé que los responsables de mi secuestro son los comandantes de la secretaría de las FARC. Y sé que hay distintos niveles de responsabilidad. Por eso, durante el secuestro hago el esfuerzo de no manifestar mi inconformidad y todo mi desacuerdo contra ellos. Y también porque sé que es negativo para mí.
¿Usted los ha perdonado? Sí.
¿Por qué? Primero porque eso allana el camino a la libertad de las personas que aún están secuestradas. Y segundo, porque, al tener yo una dimensión pública, tengo una responsabilidad hacia los demás. Yo quiero un país en paz. Y si yo estoy resentida, traslado ese resentimiento a la población. Prefiero manejar esos sentimientos en busca de un ideal más amplio que es la paz. Y claro que la paz exige de justicia. Y que las FARC y me refiero al secretariado, a sus dirigentes– tienen una responsabilidad que tendrán que pagar.
Después de aquella ducha en el hotel de Caracas, ¿qué hizo? Llamar a mi hijo.
Lo que viene a continuación es una historia de mucha alegría y de mucho dolor, una historia sobre hasta qué punto la vida, cuando quiere, se abre paso a puñetazos en las condiciones más adversas. Clara Rojas se quedó embarazada durante su cautiverio. A finales de 2003, después de una temporada en la que los guerrilleros cambiaron frecuentemente a sus víctimas de campamento, Clara notó que, además de sentirse mal, estaba aumentando de peso. “Se lo comenté a algunos de mis compañeros, quienes me aconsejaron, con cierto malestar, que se lo comentara a la guerrilla. Noté ya entonces que no se querían implicar, y aquella respuesta me dejó un mal sabor de boca. Decidí pedir una cita con Martín Sombra, el jefe de los guerrilleros. Cuando me recibió, me dijo: ‘Doña Clara, ¿cuál es la joda?”. Clara Rojas le contó sus temores y él mandó llamar a una enfermera. “Me sorprendió su manera de resolver el asunto, como si fuera un médico, sin interesarse por chismes ni cuentos. Cuando me iba, me regaló un par de paquetes de galletas y dos latas de leche condensada”. Clara Rojas no durmió aquella noche. “Antes del secuestro había pensando en tener un hijo. Notaba desde hacía un tiempo que estaba corriendo mi reloj biológico. Por eso, al saber que estaba embarazada, aunque fuera en una situación inverosímil y arriesgada, pensé que tal vez se trataba de la última oportunidad de cumplir mi aspiración de ser madre. Descarté enseguida la idea de no tener el niño”.
A los pocos días, Martín Sombra la volvió a llamar para que se hiciera el test del embarazo. “Cuando resultó positivo, el comandante y una enfermera me felicitaron y trataron de animarme. Él me recomendó que me untara en la barriga aceite de tigre y, al percatarse de mi angustia, me dijo: ‘Clara, no se preocupe más de la cuenta. No vamos a dejarle morir a usted, ni a su bebé. Y recuerde: ese bebé es suyo y lo va a cuidar como una tigresa furiosa”. Es aquí donde, sorprendentemente, los papeles se cambian. Al volver al campamento con la noticia, Clara Rojas sólo recibe indiferencia –en el mejor de los casos– o las críticas de sus compañeros.
¿Qué sucedió? Ingrid sólo me dijo: bienvenida al club, de una forma sarcástica que me llenó de pesar. Y al día siguiente los prisioneros me hicieron una encerrona. Me empezaron a preguntar de forma insistente quién era el padre de mi hijo. Unos me llamaron irresponsable y otros me acusaron de estar metiéndoles en problemas. Supongo que temían que se pensara que alguno de ellos era el padre, así que les devolví la pregunta: ¿alguno de ustedes es el padre? Al responder uno tras otro que no, les dije: muy bien, entonces no se preocupen. Déjenme tranquila, que yo respondo por mi bebé…
Clara está frente al espejo del lujoso hotel de Caracas adonde fue llevada tras su liberación. La cicatriz de la cesárea es el recuerdo de una noche de espanto donde los guerrilleros lucharon por que ella y su bebé sobrevivieran.
¿Qué vio aquel día en aquel espejo? Lo que sigo viendo ahora. El tiempo perdido. Mi hijo nació con el brazo fracturado. Y al poco de nacer me lo quitaron para llevarlo a tratamiento. Usted tiene que tener en cuenta que mi hijo y yo estuvimos tres años separados. Hay momentos en que estoy con él y veo a otras amigas que tienen a sus bebés y yo pienso: desde esa etapa hasta los cuatro años, yo la tengo en blanco, no sé cómo fue mi hijo cuando tenía dos años, o cuando tenía tres… Y eso me provoca un dolor infinito. Perdimos tiempo. Tiempo juntos. Vivencias vitales en la vida de las personas. Y eso me duele. Y eso ¿quién te lo devuelve?, ¿quién te devuelve el tiempo que perdiste? Mi hijo ya creció. ¿Quién vuelve el tiempo atrás?
¿Tiene esa pérdida muy presente? No, ya lo perdí y punto. Ahora intento estar con él todo lo posible. Dedicarle tiempo de calidad. No puedo estar quejándome todo el tiempo. Estoy feliz. Y noto que él también es un niño feliz. Y con mucho sentimiento de propiedad hacia mí. Me dice mucho: “Eres mi mamá…”.
Su hijo, durante el tiempo en que la guerrilla lo entregó a un campesino y aun después, cuando estuvo en un centro de acogida, vivió bajo otro nombre… Sí, pero eso lo ha manejado muy bien. Desde que nació se llama Emmanuel. Porque yo lo bauticé y debe tener un recuerdo emocional. Y cuando lo encontraron y se demostró que era mi hijo, organizaron un juego en el que todos los niños se cambiaban de nombre. Hicieron una terapia para que él entendiera el proceso. Y además le dijeron que su nombre significa una bendición de Dios, Dios entre nosotros, y él lo entiende y le gusta. El otro día le dijeron: “¿Cómo te llamas?”. Y él dijo: Emmanuel, el todopoderoso, mira cuánto puedo correr”.
Clara Rojas acaba de escribir un libro con toda su aventura. Hay sólo un lugar de sombra, un secreto metido en un cofre con siete cerrojos donde nadie puede entrar. “Cuando Colombia se enteró de que había tenido un niño en la selva, se habló de drama, de historia de amor. Lo único cierto en todo lo que se ha contado hasta ahora es que tuve un hijo en cautiverio. Eso es un hecho. Todo lo demás no tiene ningún fundamento. Me corresponde a mí decir qué se hace público sobre mi historia y qué no. Es algo reservado a mi hijo Emmanuel, cuando me pregunte por ello. Aún no es el momento. Lo único que quiero decir es que durante el secuestro viví una experiencia que me dejó embarazada. Pero mi verdadera historia de amor comienza cuando descubro que espero un hijo y decido salvarle la vida”.
Clara Rojas se va entre sonrisas de este club social de Bogotá donde los camareros la vieron crecer. En su casa, a las afueras de la ciudad, la espera su hijo, Emmanuel, que dentro de unos días cumplirá cinco años, y su madre, una mujer valiente que durante aquellos seis terribles años no dejó de luchar para arrancársela a la selva. A veces, en medio de los juegos, Emmanuel se pone serio y dispara una pregunta que pone un nudo en el corazón de su madre:
–Mamá, ¿por qué no fuiste a por mí antes? Yo te extrañaba…
El País
Gobernador Ney González presentó informe de vanguardia: Echeagaray
December 22, 2008 by Revista Opción
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El diputado Juan Antonio Echeagaray Becerra, del Partido Verde Ecologista, sostuvo que la entrega a los legisladores del Tercer Informe en formato digital, por parte del Gobernador Ney González Sánchez, es una decisión vanguardista, que facilita el análisis del documento.
El legislador comentó que, no obstante que las reformas a la Constitución indican que el Informe de Gobierno se debe presentar por escrito, el uso de medios electrónicos permite dejar atrás el uso de documentos voluminosos, que dificultan la lectura de los mismos.
Reiteró que el eBook entregado por el Gobernador al Congreso local, “es una herramienta que está a la vanguardia en cuestión electrónica, y nos facilita nuestra tarea, en cuanto a su consulta y lectura”.
Afirmó que el Tercer Informe del Gobernador Ney González es un informe que cubre todos los rubros de la administración pública, y en ese sentido nos corresponderá a nosotros el análisis correspondiente.
Y si fuera necesario, solicitar la presencia de los titulares de las dependencias y áreas correspondientes para alguna aclaración con relación a los recursos que se aprobaron en el presupuesto, finalizó.




