Israel construirá viviendas en Cisjordania, pese a críticas
December 3, 2012 by Revista Opción
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Israel seguirá adelante con la polémica construcción de viviendas en una zona crucial próxima a Jerusalén que romperá la continuidad territorial palestina, a pesar de la ola de condenas internacionales que ha generado la decisión, informaron hoy fuentes gubernamentales a la edición digital del diario Haaretz.
“Seguiremos defendiendo nuestros intereses vitales frente a la presión internacional y no habrá ningún cambio en la decisión adoptada”, aseguraron al diario destacadas fuentes en la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que aprobó el plan el viernes en represalia por el reconocimiento del Estado de Palestina en la Asamblea General de la ONU.
El Gobierno israelí considera que la petición violó los acuerdos existentes entre las partes, por lo que, según las fuentes, “no es de extrañar que Israel no se haya quedado de brazos cruzados” y aprobara extender la colonización.
“Si ellos (los palestinos) continúan dando pasos unilaterales, Israel actuará en consecuencia”, agregaron.
Horas después del reconocimiento de Palestina como Estado observador de la ONU, el gobierno israelí aprobó 3 mil nuevas viviendas en distintos asentamientos de Cisjordania y reactivó los planes para construir en la zona conocida como E-1, entre Jerusalén y la ciudad-asentamiento de Maalé Adumim.
El plan E-1, aparcado hace años por Israel tras las fuertes presiones que ejerció el ex presidente estadounidense George W. Bush, pretende conectar la colonia de Maale Adumim a la parte oriental de Jerusalén.
Debido a su alcance, no saldría adelante hasta dentro de varios años, porque tendría que pasar las diversas fases de planificación urbana y aprobación en distintas instituciones israelíes.
Por las dramáticas consecuencias que estos planes tendrán para la solución de dos estados, España, Gran Bretaña, Francia, Suecia y Dinamarca condenaron la decisión y convocaron a los embajadores israelíes en sus respectivas capitales para dar explicaciones y pedirles que Israel “retire el proyecto”.
El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, anunció el “disgusto” de su país tanto por la construcción en territorio ocupado como por la congelación que Israel impuso a los impuestos que recolecta para la Autoridad Nacional Palestina (ANP).
Londres, por su parte, señaló en un comunicado que “deplora” la decisión, mientras que el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, la calificó de “grave” y dijo que significa un “obstáculo serio para la solución de dos Estados”.
También Alemania, Holanda y Rusia han hecho público su malestar ante el nuevo plan israelí, mientras que la Liga Árabe consideró que dificultan los esfuerzos para reanudar el estancado proceso de paz entre Israel y los palestinos.
Fuentes diplomáticas de varios países europeos confirmaron a EFE que en la UE “hay un enfado muy importante” y que los países europeos consideran que “el proyecto E1 es una línea roja que no se puede cruzar”.
Pese a las condenas, portavoces del Ministerio israelí de Exteriores consultados por EFE se mostraron tranquilos ante la reacción y señalaron que convocar a un embajador para transmitirle una protesta no deja de ser “algo dentro de lo normal”.
“Tenemos muy buenas relaciones con estos países. Han criticado nuestra decisión, eso es algo público, y nosotros tampoco estamos particularmente contentos con el voto en la ONU”, declaró a EFE el vice-portavoz diplomático Paul Hirschson, quitando importancia a las desavenencias.
Fuente: El Universal.com
Fanatismo
September 26, 2011 by Revista Opción
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UNA COLORADA (vale más que cien descoloridas)
Por: Lilia Cisneros Luján.
Se ha dicho que una pasión extrema, desmedida, incondicional y tenaz a una causa, torna a las personas en seres irracionales y a veces violentos. El fanatismo, casi siempre tiene apellido, la historia nos ha dejado capítulos por demás interesantes de casos extremos en el tema de las “creencias” que culminan con la muerte o encarcelación de congéneres, como en el tema de la intención de exterminio judío en el siglo pasado, la quema de mujeres consideradas brujas y las torturas practicadas por la corriente religiosa de la Inquisición. Cualquier convicción –política, ideológica, religiosa, científica, deportiva etc.- considerada “buena” por un fanático, suele terminar en molestia, exclusión, intolerancia e incluso agresión en contra de quien que no participa del entusiasmo desmedido de aquel que intenta imponer su punto de vista. ¿Cuántos heridos o muertos han resultado del fanatismo futbolero? ¿Cómo hubiera sido la vida de jóvenes y niños reclutados para la guerra –en las cruzadas, los dos conflictos mundiales, Afganistán, Irak, Cuba o las revoluciones africanas- sin alguien que les impusiera una creencia considerada “correcta” para el “único” o el grupo cuyo deseo incondicional es tatuar en otro su forma de pensar?
El ámbito religioso, es quizá donde se dan los mayores ejemplos de fanatismo. Por las ideas extremas de católicos y protestantes, se mataron muchos en Irlanda. En este siglo, musulmanes, protestantes, judíos, árabes, palestinos y cristianos, son el pretexto dogmático de cada bando para buscar el exterminio del otro, cada cual defendiendo sus creencias racionales o irracionales. Ninguna de las partes que hacen la guerra con una justificación religiosa, asume que la religión es solo un medio para creer o conocer a determinada deidad; y no un dios en sí mismo y por ende algo que no puede cuestionarse, so pena de muerte.
Pero el fanatismo tiene más variables que la religión o la política. Sobre todo con el auge de los medios masivos de comunicación se ha promovido el fanatismo hacia una persona. Los llamados “fans” son capaces de dar su vida o cuando menos arriesgar su seguridad -o las de sus hijos- por ser parte del grupo de admiradores de Michael Jackson, Gloria Trevi, los Beatles, o cualquier otra estrella fulgurante del espectáculo. ¿Y que hay de los fanatismos pseudo religiosos, donde por la inclinación a lo desconocido, proliferan grupos de espiritistas, suicidas y sanadores espectaculares? Por supuesto también existe un considerable grupo de fanáticos, antirreligiosos; anticristianos, anti musulmanes, etc. y últimamente se han incrementado los empeñados en mantener prácticas y culturas antiguas, sin dar lugar a la posibilidad de validez de las modificaciones de desarrollo derivadas del conocimiento.
Más allá de los conflictos bélicos, holocaustos, asesinatos, actos terroristas y guerras propiciados a lo largo de la historia, es importante que cada cual se adentre en el análisis objetivo de cada uno de los fenómenos de controversia. Si la indagatoria va de la mano con la madurez, seguramente podrá descubrirse que a lo largo de los siglos, miles de personas han realizado actos en contra de lo cual predican, pues su fanatismo rebasado los ha llevado al ámbito de la obsesión, circunstancia ésta que puede ser el motivo de actos agresivos –enojo, alejamiento, ataques verbales etc.- para con las personas que no comparten su credo.
¿Por qué a pesar de lo obvio de los efectos negativos del fanatismo, hay tantos fanáticos en el mundo? Sería pertinente entrar en el estudio de la naturaleza psicológica de este fenómeno, respecto del cual y, solo a manera de resumen tendiente a impulsar la curiosidad, es conveniente tener en cuenta que el alcohol y las drogas son alguno de los medios para suprimir la concienciad de la individualidad, por la vía de la atenuación de la conciencia del YO. Pero este mismo efecto se logra acentuando el sentimiento de pertenencia. Cuando la adhesión a lo otro, se da de manera incondicional es fácil caer en manos de una pareja –o la familia de ésta- posesiva, maltratadora, manipuladora o explotadora- y en términos sociales adherirse a sectas, grupos, facciones totalitarias –religiosas o políticas- con lo cual también se afecta la conciencia corporal que de rigor se desvaloriza en aras de una vida mejor por la vía de las sucesivas reencarnaciones, la resurrección distorsionada o la posibilidad de conexión con otras dimensiones de la existencia.
El fanático y un poco, también el relativista, son seres generalmente maniqueos, por lo mismo enemigos de la libertad y desprecian el debate o dicho de otra forma, la búsqueda común de la verdad, pues para ellos la verdad les pertenece de manera tajante, al suponer ser dueños de todas las respuestas y por lo mismo se niegan a continuar en la búsqueda derivada del cuestionamiento de las propias ideas, restringiendo esto al ámbito de la critica del otro. Difícil resulta al conocimiento, prosperar en los terrenos del fanatismo, donde casi siempre se carece de humildad intelectual, se abunda en actitudes dogmáticas y se desecha de plano la tolerancia y el amor al prójimo. Premisa esta que debiera preocupar a los protagonistas del siglo XXI, donde unos pocos son dueños de los grandes avances tecnológicos y científicos logrados a lo largo de la historia en tanto que millones son excluidos casi sin oponerse, pues su dominio empieza desde dentro.
Sin duda las masas son dogmáticas al tener fe en premisas que no cuestionan por su propia naturaleza o asumen con relación a algún autoridad ¿A escuchado justificar algo porque lo dijeron en la tele? La mayoría de los pueblos del planeta carecen de espíritu crítico, en parte por la negación autoritaria de los dueños del dogma a discutir libremente ¿Le parce que algo así ha ocurrido en las últimas décadas con el tema económico neoliberal? El maniqueísmo es radical, y en esta era de fanatismo parece que a la diversidad solo se encierra entre los buenos y los malos ¿Cuántos actos extremos –de rechazo, desprecio o crítica- ha testificado de parte de heterosexuales contra homosexuales y a la inversa? Defender con apasionamiento, las creencias, opiniones, visiones y el propio punto de vista es legítimo; hacerlo con tenacidad desmedida supone ceguera, intolerancia y carencia de un talante fraternal para aceptar al otro.
Obama pide a Netanyahu un Estado palestino
May 19, 2009 by Revista Opción
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Barack Obama y Benjamín Netanyahu demostraron ayer estar tan lejos en su visión de Oriente Próximo como sus diferentes biografías y proyectos políticos anticipaban. El presidente norteamericano se negó a fijar un plazo exacto para que Irán renuncie a las armas nucleares e insistió en la necesidad de un Estado palestino. El primer ministro israelí discrepó sobre ambos cruciales asuntos y dio paso a una nueva era de relaciones entre Israel y Estados Unidos en la que la urgencia de un acuerdo está a la altura de su improbabilidad.
Lo mejor que puede extraerse de la esperada reunión en la Casa Blanca entre Obama y Netanyahu, los dos nuevos en sus respectivos cargos, es la dedicación con la que ambos se emplearon en la dificilísima agenda que tienen por delante. Cuatro horas duró una entrevista que se saldó sin más éxito que el retórico compromiso mutuo de perseguir una negociación de paz con los palestinos.
Como los dos dirigentes se encargaron de recordar, Estados Unidos e Israel comparten historia y una larga tradición de relaciones especiales en las que Washington asume la seguridad del Estado judío como una responsabilidad propia. Han tenido y tienen aún enemigos comunes y objetivos comunes en la región más turbulenta del planeta. Su alianza no está en peligro porque no puede estarlo. Pero, dentro de ese marco de cooperación inevitable, Obama y Netanyahu fueron incapaces ayer de dar pasos concretos en la misma dirección en la solución de los problemas actuales.
Si el destino de la amistad entre dos personas se forja, como creen algunos, en los primeros cinco minutos de su primer encuentro, ésta no nace entre los mejores augurios. Donde Obama decía peras, Netanyahu decía manzanas. Donde Obama decía Estado palestino, Netanyahu decía Irán. Donde Obama decía alto a los asentamientos, Netanyahu decía terrorismo. Donde Obama decía paz, Netanyahu decía seguridad.
El primer ministro israelí venía a Washington a advertir de que la existencia de un Irán con armas nucleares hace imposible cualquier progreso hacia la paz, y eso es lo que hizo. El presidente norteamericano quería explicar a su invitado que un acuerdo de paz con los palestinos reduce los peligros contra Israel y facilita la desnuclearización de Irán, y eso es lo que hizo. Pero ninguno pareció mover al otro de las posiciones anteriores a su primer apretón de manos.
Obama coincidió con su colega en que “un Irán con armas nucleares es un motivo de preocupación, no sólo para Israel y Estados Unidos sino para toda la comunidad internacional”. Pero añadió que su Administración quiere abordar ese problema a través de la negociación con el régimen de Teherán.
Netanyahu desconfía de ese camino y quiere forzar a Washington a poner sobre la mesa la opción militar o a fijar un plazo preciso -se ha mencionado la fecha del próximo mes de noviembre- para que esas negociaciones den el fruto deseado. El primer ministro israelí ha insinuado que, si EE UU no se decide, Israel podría actuar contra Irán por su cuenta, y lo ha hecho de forma tan creíble que el propio director de la CIA, Leon Panetta, tuvo que ir la semana pasada a Jerusalén para advertirle que no se le ocurriera una agresión unilateral.
Obama manifestó ayer que confía en que antes de final de año, como pide Netanyahu, las conversaciones con Irán hayan dado algún fruto, pero se resistió a poner lo que llamó “un límite artificial a la diplomacia” y se negó a mencionar la alternativa militar. “No estamos cerrando el abanico de opciones contra Irán, incluyendo las sanciones, si mantiene su programa nuclear”, manifestó.
A su evidente decepción por esas palabras, el primer ministro israelí contestó con otra frustración para Obama: la negativa a respaldar la solución conocida como “dos Estados”, la creación de un Estado palestino conviviendo pacíficamente junto al Estado de Israel.
“Esa es la mejor solución para todos, incluido Israel”, dijo el presidente norteamericano. “Nosotros no queremos gobernar a los palestinos, queremos la paz con ellos, queremos que ellos se gobiernen por sí mismos”, contestó Netanyahu, sin doblar el brazo en la mención de la palabra “Estado”.
El primer ministro israelí tenía previsto reunirse después con la secretaria de Estado, Hillary Clinton, y mañana lo hará con los miembros del Congreso. Es poco probable que vuelva con más resultados que el de haber satisfecho a su clientela doméstica con una exhibición en el Despacho Oval de sus dotes de halcón de la política judía. Pero eso no significa que aquí acaba todo. Ni mucho menos. Como dijo ayer Obama, “vamos a arremangarnos y vamos a ser socios en este proceso”.
La próxima semana, el presidente norteamericano recibirá al presidente de Egipto, Hosni Mubarak, y al de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. El 4 de junio pronunciará en El Cairo un histórico discurso al mundo islámico. Quedan, por tanto, tres semanas por delante en las que se pueden producir movimientos de gran relevancia para la paz en Oriente Próximo.
Pero ninguno de esos movimientos puede cobrar fuerza si Obama no consigue subir a su tren a Netanyahu. El primer ministro israelí recordó ayer, respecto a Irán, que “nunca ha habido antes un tiempo en que árabes e israelíes sientan una amenaza común como hoy”.
Muchos pueden coincidir, más o menos silenciosamente, con esa visión. Pero Obama, que está entre los que la comparten, considera que un ataque a Irán arruinaría esa oportunidad, mientras que un acuerdo con los palestinos la potenciaría. El tiempo, se dijeron Obama y Netanyahu, dirá quién tiene razón.
LAS CLAVES DE LA NEGOCIACIÓN
- Dos Estados. La constitución de un Estado palestino que conviva en paz junto a su vecino israelí es la clave de las negociaciones emprendidas en la última década. El concepto, implícito en los acuerdos de Oslo de 1993, fue adoptado por la Administración Bush en 2002 y fue incluido en 2003 en la Hoja de Ruta establecida por el Cuarteto (EE UU, UE, Rusia y la ONU). El acuerdo de Annapolis de 2007 también establece como fundamento para la paz la solución de los dos Estados. El Gobierno de Netanyahu rechaza aceptarlo.
- Reparto territorial. El reparto de la tierra ha sido un obstáculo hasta ahora insuperable. El plan de partición de la ONU de 1947 asignó a los judíos un 55% de los territorios de la antigua Palestina. El Estado de Israel fue fundado en 1948 tras la victoria en la guerra por la independencia contra los Estados árabes. El nuevo Estado se apoderó de una superficie equivalente al 78% de la antigua Palestina. Tras la guerra de 1967, Israel tomó también el control de Jerusalén Este, Sinaí, Cisjordania, Altos del Golán y franja de Gaza. El regreso al reparto territorial anterior a 1967 es una solución con amplio respaldo internacional, incluso en la comunidad árabe.
- Asentamientos. La resolución 242 de 1967 del Consejo de Seguridad de la ONU pide, aunque con una formulación ambigua, “la retirada de las Fuerzas Armadas de Israel de territorios ocupados”. Más de 400.000 colonos viven en asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este, lo que complica las negociaciones territoriales. Pese a los llamamientos internacionales, el proceso de colonización sigue, aunque su ritmo se ralentiza.
- Refugiados. Millones de palestinos han sido desplazados a causa del conflicto. Según un recuento de la ONU, en 2006 había 1.835.000 refugiados palestinos registrados en Jordania, 435.000 en Siria y 405.000 en Líbano. Otros 1.700.000 son desplazados dentro de Cisjordania. El regreso de los refugiados alteraría profundamente el equilibro demográfico de la región, que de por sí tiene una dinámica desfavorable a Israel, debido a la mayor tasa de natalidad palestina.
- Irán. La desafiante actitud de Teherán y su desarrollo de un ambiguo programa nuclear ponen a Irán en el centro del proceso. Israel exige a EE UU firmeza ante la amenaza iraní y pretende poner este asunto por delante del proceso de paz.
- Siria. Es otro actor fundamental en el proceso, también debido a su papel en Líbano y las estrechas relaciones que mantiene con Hezbolá. Tiene abierto con Israel un contencioso sobre los territorios de los Altos del Golán. En 2007, un bombardeo destruyó unas instalaciones sirias que, según muchos los analistas, albergaban el incipiente programa nuclear de Damasco. Nadie duda de que fue la aviación israelí la responsable del ataque. Pese al incidente, los expertos coinciden en que hay margen para mejorar las relaciones.
- El plan saudí. Arabia Saudí propuso en 2002 a Israel un plan de paz respaldado por los países de la Liga Árabe. La oferta consistía en el reconocimiento del Estado de Israel por parte de los 22 miembros de la Liga a cambio de la retirada de los territorios ocupados y del reconocimiento del Estado palestino. La iniciativa ha logrado el respaldo de la ONU y del Cuarteto.
El País
Soldados israelíes describen los abusos cometidos en Gaza
March 20, 2009 by Revista Opción
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“Cuando entrábamos en una casa, se derribaba la puerta y disparábamos. A eso lo llamo asesinato. En cada planta, disparábamos a las personas que identificábamos. Me pregunté: ¿Cómo puede ser eso razonable?”, explicó un militar. Es uno de los testimonios publicados por el diario Haaretz sobre las experiencias de algunos soldados israelíes en la última guerra de Gaza que el Ejército y el Gobierno de Ehud Olmert prefirieron llamar “operación”, y que abogados y jueces que planean presentar cargos en la Corte Penal Internacional califican de crímenes de guerra.
Danny Zamir, director de la Academia Militar Isaac Rabin, cuyos alumnos debatieron semanas atrás sobre sus experiencias en la guerra, aseguraba ayer que los soldados hablan de “fuego injustificado contra civiles palestinos”. De las 1.400 víctimas mortales, casi un millar fueron civiles desarmados y 239 policías perecieron mientras trabajaban en los cuarteles el primer día de la agresión. Doscientos treinta y cinco milicianos fallecieron en los combates.
Otro militar aseguró que un comandante ordenó disparar contra una anciana que caminaba por una carretera a 100 metros de distancia. Un tercero relató lo sucedido después de asaltar una vivienda: “El jefe del pelotón dejó marchar a la familia y les dijo que se fueran hacia la derecha. Una madre y sus dos hijos no entendieron y marcharon hacia la izquierda. El francotirador los vio aproximarse en una zona en la que tenía orden de que nadie se acercara. Les disparó”. Ese suboficial precisó que sus hombres sentían “que la vida de los palestinos es algo mucho menos importante que las vidas de nuestros soldados. Así pueden justificarse”.
Los soldados israelíes también lo dejaron por escrito. “No tolerancia, venimos a aniquilar”, “Muerte a los árabes”. Son sólo dos de las pintadas que los militares garabatearon en las paredes de los edificios que tomaban como base. Proliferan los testigos que relatan cómo destruían ordenadores, muebles, televisiones, electrodomésticos… Cagaban en el interior de las lavadoras o dejaban los excrementos en la nevera.
Las reglas dadas a los soldados para el combate fueron extremadamente permisivas. Todo era válido para evitar bajas en un Ejército que se nutre cada vez más de jóvenes de extrema derecha. También influyeron las consignas de rabinos que conminaban “a no tener piedad”. El Ejército promete investigar lo sucedido.
“Señora vicepresidenta, mi abuela no murió para encubrir a soldados asesinando a abuelas palestinas en Gaza… Los palestinos son tratados como basura… La solución no es la conquista, el verdadero objetivo de los israelíes, que no pueden lograr. Sus gobernantes no son sólo criminales de guerra. Son idiotas”. Lo dijo en la Cámara de los Comunes británica, durante la guerra en Gaza, el diputado Gerald Kaufmann, criado como judío ortodoxo y sionista, cuyos familiares fueron masacrados en el Holocausto, amigo de muchos primeros ministros de Israel empezando por Ben Gurión.
El País
Anuncia Israel cese al fuego en Gaza
January 17, 2009 by Revista Opcion
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Israel declaró el sábado un alto a su ofensiva de 22 días que mató a casi mil 200 personas, convirtió en campos de batalla las calles de la Franja de Gaza y habría propinado un duro golpe a la milicia Hamas.
Sin embargo, el gobierno dejó claro que sus fuerzas permanecerán por ahora en el territorio palestino.
Poco antes de que los líderes israelíes votaran por el alto al fuego en una reunión de emergencia en materia de seguridad, Hamas amenazó con seguir peleando hasta que las fuerzas de Israel no abandonen Gaza.
“Nuestras metas de Israel han sido alcanzadas e incluso superadas”, dijo el primer ministro Ehud Olmert después de que el gabinete de seguridad, formado por 12 miembros, votó por poner fin a la ofensiva.
“Hamas fue duramente golpeada, en sus brazos militares y en sus instituciones gubernamentales”, dijo Olmert. “Si el fuego cesa por entero, las Fuerzas de Defensa de Israel analizarán un retiro de Gaza en el momento más conveniente. De lo contrario, seguirán actuando para defender a nuestros residentes.
Los ataques cesarán a las 02:00, hora local (00:00 GMT) del domingo.
Más de mil 100 palestinos han muerto durante las tres semanas de violencia, de acuerdo con funcionarios palestinos y de la ONU. En los hechos de violencia murieron también 13 israelíes.
La permanencia de las fuerzas israelíes en Gaza plantea la posibilidad de un estancamiento con Hamas, cuyo portavoz Fauzi Barhoum dijo en ese territorio, mediante un mensaje televisado el sábado, que un cese unilateral al fuego no era suficiente para poner fin a la resistencia de la milicia.
Líderes de Hamas en el exilio habían manifestado antes esa misma postura.
“El ocupante debe cesar de inmediato el fuego y retirarse de nuestra tierra. Debe levantar su asedio y abrir todos los cruces. No aceptaremos a ningún soldado sionista en nuestra tierra, sin importar el precio que eso cueste”, advirtió Barhoum.
Los palestinos reaccionaron con escepticismo y convocaron a los líderes mundiales reunidos el domingo en Egipto a que presionen para un retiro inmediato de Israel.
“Confiábamos en que el anuncio de Israel sería seguido por un alto total en las hostilidades y por la retirada inmediata de las fuerzas israelíes de Gaza”, dijo Saeb Erekat, uno de los principales asesores del presidente palestino Mahmud Abbas, rival de Hamas. “Yo temo que la presencia de las fuerzas israelíes en Baza signifique que el alto al fuego no prevalecerá y será muy frágil”.
Israel comenzó la ofensiva el 27 de diciembre, en respuesta a ocho años de lanzamiento de proyectiles contra los poblados israelíes.
“Los esperaremos en cada calle y en cada casa”
January 6, 2009 by Revista Opción
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Casa a casa, expulsando a sus moradores, penetraron ayer las tropas israelíes en las ciudades del norte de Gaza. Y caída la noche, los masivos bombardeos se sumaron a los primeros combates cuerpo a cuerpo. Es la táctica de las milicias palestinas: esperan a los soldados en el laberinto de las zonas más pobladas. Prometen “fuego y hierro” para recibir al enemigo. El Gobierno israelí también promete: “La operación continuará”. En 10 días de guerra ya han muerto 600 palestinos. Anoche Israel reconoció la muerte de tres soldados por disparos de uno de sus tanques desplegados en Gaza, lo que eleva a cuatro el total de bajas.
Junto a los tres soldados israelíes que fallecieron anoche en Gaza, otros 20 resultaron heridos -cuatro de ellos de gravedad- por el disparo de un tanque que por error golpeó el inmueble en el que se encontraban los militares, en el norte de la franja de Gaza, según informó un portavoz de las Fuerzas Armadas israelíes. Mientras, el número de víctimas en el bando palestino se elevaba a alrededor de 600, buena parte de ellos civiles. Todo el mundo trabajaba para forjar una tregua. Pero todos, el primero el presidente George Bush, dan vía libre a Israel para proseguir su cruel campaña militar.
Miles de palestinos han abandonado sus hogares para refugiarse en un lugar seguro, que no existe. Las escuelas de la Agencia de Naciones Unidas están repletas. La mayoría del millón y medio de habitantes de la franja, dividida en tres porciones por el Ejército israelí, vive sin luz, sin agua, con escasos alimentos… No se había visto hasta ahora en Gaza a gente buscando comida en vertederos. Las escenas ofrecidas por canales de televisión árabes son horripilantes: demasiados niños auscultados a los que los médicos cierran los ojos para taparles enseguida con una manta. Un centenar en 10 días.
De los milicianos caídos, casi nada se sabe. Imposible recoger sus cuerpos. Fuentes médicas aseguran que desde que arrancó la invasión, el sábado por la noche, 54 de los 60 cadáveres depositados en las morgues son de civiles.
En el campo de refugiados de Shati y en el este de Gaza, 27 inocentes murieron al derrumbarse su casa encima tras impactar bombas. Trece de ellos eran miembros de una familia aniquilada en Shati. Mueren enfermeros, niñas que juegan en la calle, ancianos. Cualquiera. La aviación lanzó panfletos instando a los vecinos de la capital, de la periferia de la franja y de Beit Lahia a evacuar sus casas y marchar al centro de las ciudades.
Esta invasión no tiene precedente en Gaza. Y eso que sus pobladores, la mayoría refugiados, han vivido carnicerías varias. Hacen frente a la potentísima maquinaria de guerra israelí unos milicianos mediocremente armados que han optado por cambiar de táctica. En recientes ataques, Hamás y Yihad Islámica, que ayer lanzaron casi 40 cohetes contra Israel, optaron por salir en busca del invasor cerca de las fronteras y pagaron un coste enorme en vidas. Ahora siguen otro camino: la lucha urbana de guerrillas. “Os esperaremos en cada calle y en cada casa con fuego y hierro”, clamó Abu Obaida, portavoz de las Brigadas Ezedín el Kassam.
Gaza era una cárcel al aire libre antes de la invasión. Ahora es bombardeada desde tierra por el este, desde el Mediterráneo por el oeste, y desde el cielo. A todas horas. Algunos medios informan de que se están empleando bombas de fósforo -permitidas en ciertos casos- y bombas de racimo.
La historia se repite. Y la brutalidad del ataque comienza a causar desazón en intelectuales y analistas políticos israelíes. El Gobierno de Ehud Olmert, a su juicio, se ha pasado de la raya. Está haciendo en Gaza lo mismo que hizo en Cisjordania en 2002 -en plena oleada de atentados suicidas-, durante la Operación Escudo Defensivo: destruir las infraestructuras civiles palestinas. Aparte de los ministerios, que no son patrimonio de Hamás, se ha bombardeado la Escuela Americana, los repetidores de telefonía, centros clínicos, ambulancias, además de puentes y carreteras. Más de 1.000 edificios están en ruinas o amenazan derribo. El Ejecutivo israelí, no obstante, niega la crisis humanitaria.
Muchos creen que esta guerra tiene objetivos distintos de los anunciados por el Gobierno israelí: la destrucción del poder militar de Hamás para que el sur del Estado sionista no sufra las andanadas de cohetes. El analista Akiva Eldar escribía ayer: “La enorme fuerza ha sido enviada a Gaza no sólo, e incluso no principalmente, para golpear la infraestructura de Hamás. El objetivo primordial que el Gobierno encargó al Ejército fue desmantelar la infraestructura civil de la única organización que desafía la autoridad del presidente Mahmud Abbas”.
Aún debe quedar en pie algo de esa infraestructura que se considera un objetivo legítimo. No basta con la ingente destrucción ya causada. Gaza se está convirtiendo en Somalia. Y nadie parece poner suficiente esfuerzo para detener la carnicería. “Hamás ha recibido un golpe muy duro, pero todavía tenemos que conseguir nuestros objetivos y la operación continúa”, afirmó el ministro de Defensa israelí, Ehud Barak.
Hamás se mostró, a través de su liderazgo en Damasco, dispuesto a estudiar propuestas de tregua. Seguramente no renunciará a sus exigencias de que se abran todos los cruces fronterizos para poner fin al bloqueo económico. Y, tal vez, eso demuestre que la contundente campaña puede ablandar al movimiento islamista. Pero no ha lugar, de momento, al alto el fuego.
“Una guerra necesaria contra el terrorismo no concluye con un acuerdo. No firmamos acuerdos con organizaciones terroristas, combatimos el terrorismo”, declaró la ministra de Exteriores, Tzipi Livni. Omitió que con la organización chií libanesa Hezbolá -organización a la que también considera terrorista- se pactó la tregua en 2006 y se negoció dos años después el intercambio de dos cadáveres de soldados por cuerpos de milicianos palestinos y libaneses y por terroristas vivos.
Israel asedia la ciudad de Gaza
January 5, 2009 by Revista Opción
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Avanza por tierra, parsimonioso pero aplastante, el Ejército israelí en Gaza. Respaldada la infantería por una aviación dueña del cielo, los soldados se desplegaron ayer al sur de la ciudad de Gaza, y la franja quedó dividida en dos mitades. La guerra cuerpo a cuerpo no llegó al centro de las zonas urbanas, pero la sangre de una veintena de civiles corrió abundante por el fuego de artillería en una zona comercial y junto a una mezquita. Son ya más de 500 los palestinos fallecidos en nueve días de guerra. También murió el primer militar israelí, en una jornada en la que 60 cohetes golpearon varias ciudades de Israel. No hay visos de ver la bandera blanca. Los esfuerzos diplomáticos tropiezan con la decisión de los países más influyentes, como Estados Unidos, de dar tiempo a Israel.
La franja quedó partida en dos. Los soldados israelíes se plantaron en la zona arenosa donde se alzaba el asentamiento judío de Netzarim, destruido tras la evacuación de los colonos en 2005. La aviación ya había aplastado la víspera los puentes de la franja y bombardeado la carretera que atraviesa la franja de norte a sur.
El brazo armado de Hamás sabía que Israel, en el supuesto de una operación terrestre, seccionaría Gaza. Antes de la evacuación de los colonos, era frecuente que los uniformados impidieran el tráfico de norte a sur a la altura de Deir el Balah, en el centro del territorio. A veces, el corte se prolongaba días o algunas semanas. Los máximos jefes de las Brigadas Ezedín el Kassam han calculado esta partición. Un miliciano explicaba hace un par de meses que Gaza había sido dividida en tres sectores, y que cada uno de ellos debería contar con armamento y material similar para afrontar ataques israelíes sin contar con sus colegas en otras zonas.
Las escaramuzas se desataron al este de la ciudad de Gaza, en el barrio de Zeitún, un bastión de Hamás escenario de combates siempre que Israel lanza sus campañas de represalia. Lentamente avanzan los uniformados israelíes. “El objetivo es destruir la infraestructura de Hamás. Vamos a tomar varias de las zonas utilizadas para lanzar cohetes”, declaró la portavoz militar Avital Leibovitch.
Se apoyan para ello en un incesante bombardeo de la aviación y de la artillería que ayer causaron bajas civiles. En un mercado céntrico de la ciudad de Gaza una mujer y cuatro de sus hijos fallecieron en un bombardeo. En Beit Lahia, en el norte del territorio, una docena de personas, 10 de ellos civiles, corrieron la misma suerte.
No hay, por tanto, lugar seguro en Gaza para ninguno de su millón y medio de habitantes. El argumento de que todo miliciano de Hamás y policía sea un objetivo del Ejército convierte a la franja en un territorio en el que no es posible refugiarse. Soldados llaman por teléfono a los vecinos antes de derribar su edificio, pero ¿quién garantiza que los parientes a los que acudir no tienen también un vecino de Hamás? No es nada extraño, dada la implantación social del movimiento islamista.
La cifra de milicianos fallecidos en las refriegas en el norte es una incógnita. Las ambulancias no pueden acercarse al campo de batalla. No obstante, mandos militares israelíes señalaron que varias docenas de ellos “han sido alcanzados”. Y fuentes hospitalarias apuntaron que son ya 507 las víctimas mortales -450 antes de la invasión terrestre- y más de 2.300 los heridos.
La campaña acaba de comenzar. El presidente Simon Peres aseguró que Hamás “está recibiendo una lección” y rechazó la posibilidad de un alto el fuego la víspera de la llegada del presidente francés Nicolás Sarkozy y de la comisaria europea Benita Ferrero-Waldner. Aunque el Estado Mayor abogó por una invasión rápida y demoledora, todo apunta a que se prolongará bastantes días. La primera jornada de invasión terrestre no ha servido para limitar el lanzamiento de cohetes contra Israel. Casi sesenta, una veintena más que el sábado, impactaron en Ashkelón, Netivot, Sderot y Ashdod.
En el frente de batalla, los portavoces de Hamás muestran tanta determinación como siempre. “Han venido donde queríamos. Ahora recibirán nuestros regalos”, proclamaba Abu Obaida, portavoz de la milicia islamista. Aludía a que los soldados israelíes ya se aproximaban a las áreas densamente pobladas, prácticamente el único lugar en el que los milicianos pueden hacer algún daño a sus enemigos.
A pesar de esa fe en la victoria, Hamás está recibiendo un golpe devastador. Durante algún tiempo, nada volverá a ser como antes del estallido de esta guerra, la más mortífera en muchas décadas en Palestina. Otra cosa bien distinta es la inyección de popularidad que recibirá el movimiento fundamentalista. Y más que por sus decisiones, de consecuencias dramáticas, por la desidia de la Autoridad Nacional Palestina, cuyas fuerzas policiales se dedican a disuadir a los ciudadanos de acudir a las manifestaciones en Cisjordania.
Israel ha colocado a Fatah, el partido del presidente, Mahmud Abbas, entre la espada y la pared. Decidido a seguir el camino de la negociación con Israel, nada ha conseguido hasta la fecha. En Cisjordania, la colonización judía sigue adelante. Saeb Erekat, jefe negociador palestino, enfatizaba ayer: “Israel ha enterrado el proceso de paz con sus tanques”. Lo que resulta patente, a tenor de las expresiones que se escuchan a los palestinos de a pie, es que Fatah, o cuando menos su actual liderazgo, está cavando poco a poco su tumba.
Una contienda, dos visiones
En los medios de comunicación israelíes, especialmente en televisión, se observan muchos tanques, soldados en la oscuridad, columnas de humo sobre Gaza, analistas explicando las vicisitudes de la guerra. Pero no se ven cadáveres. En la cadena árabe Al Yazira, también se ven los cuerpos despedazados. Imágenes a menudo dantescas. Israelíes y palestinos, aún viviendo a metros de distancia, contemplan dos realidades que nada tienen que ver. Los ministros israelíes y su jefe, Ehud Olmert, repiten una y otra vez que nada tiene contra los palestinos de Gaza, que su lucha es sólo contra Hamás. Ríen los palestinos, repletos de ira, cuando se les comentan las palabras de Olmert. Porque se preguntan: “Si no quieren destrozar a los palestinos, ¿Por qué bombardean el Parlamento? ¿Por qué el Ministerio de Justicia?”. No son instalaciones militares. Ni siquiera pertenecen a Hamás.
Otro tema preocupa al liderazgo israelí. La ministra de Exteriores, Tzipi Livni, se empeña a diario en desmentirlo. Aunque resulta flagrante. “No hay crisis humanitaria”, asegura sin desmayo. Las ONG y organismos internacionales que trabajan en la franja replican contundentes. Gaza es un desastre. Ya lo era antes de comenzar la contienda por el bloqueo de año y medio. Ahora es una catástrofe. En la polémica de los tremendos estragos causados a la población civil, la visión israelí está aislada.
Decenas de muertos en los primeros combates tras la invasión israelí de la Franja de Gaza
January 4, 2009 by Revista Opción
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Tanques israelíes e infantería combaten contra los milicianos de Hamas en la Franja de Gaza, tras el inicio de la ofensiva terrestre el sábado por la tarde.
Por su parte, una fuente militar ha afirmado a la prensa israelí que, de momento, “no hemos encontrado demasiada resistencia excepto algunos tiroteos y artefactos explosivos en el camino. Nuestras fuerzas siguen de acuerdo a los objetivos planeados”. La operación terrestre va acompañada y cubierta por la Aviación y la Marina.
Según Hamas, “hay varios soldados israelíes heridos o muertos”. Según Israel, hay decenas de milicianos muertos. El brazo armado del grupo islamista ha reconocido que nueve de sus miembros, cinco de ellos pistoleros, han muerto en Jan Yunes y también ha anunciado, a través de su radio, el secuestro de cinco soldados.
Hasan Yalaf, director del hospital Al Shifa y viceministro de Sanidad de Hamas, declaró que 20 personas murieron en las dos primeras horas de combates. Con estas bajas, la cifra de muertos desde que comenzaron los ataques el pasado 27 de diciembre asciende a más de 450 personas. Los hospitales, además, tiene graves problemas para atender a los heridos, debido a la falta de electricidad.
Huida a Egipto
Según la CNN, algunos palestinos heridos intentan huir hacia la vecina Egipto por el paso de Rafah. La cadena mostraba imágenes del cielo nocturno de Gaza, iluminado a ratos por alguna brutal explosión o por la estela de los proyectiles lanzados por la Fuerza Aérea, que ocasionaron varios incendios.
Los combates más intensos se dan en Yabalia, al norte de la Franja de Gaza. Los soldados, pertrechados con gafas de visión nocturna y pintura de camuflaje en la cara, han penetrado en este enclave densamente poblado.
A su vez, la zona norte de Israel también se encuentra en estado de alerta por temor a un enfrentamiento con la milicia chií Hizbula.
Incursión nocturna
La incursión se inició a las 21.30 hora local (19.30 GMT), cuando con el apoyo de cazabombarderos entraron en la Franja cientos de tanques y de soldados israelíes que, desde el lunes cercaban este territorio palestino, en lo que parecía anunciar la invasión.
Poco después los carros de combate tomaron posiciones en el norte, este y noreste de la línea divisoria, y abrieron fuego.
Cientos de tanques y vehículos blindados, así como al menos 10.000 soldados, participan en la invasión de una Gaza a oscuras, donde millón y medio de personas se hacinan en un territorio de cuarenta kilómetros de largo por diez de ancho y del que no pueden huir.
‘No será fácil ni breve, pero estamos determinados’
“No será fácil ni breve, pero estamos determinados”, ha dicho el ministro de Defensa, Ehud Barak, poco después de que los blindados israelíes comenzasen a rodar por territorio palestino.
Al mando de la operación está el General Yoav Galant, quien lidera una poderosa combinación de infantería, ingenieros y artillería apoyada por la Fuerza Aérea, la Marina y distintas agencias de Inteligencia y Seguridad.
“Los efectivos que participan en la operación están muy entrenados y se han preparado para esta misión durante un largo período de tiempo”, subrayó el Ejército en un comunicado.
Pánico en el campo de refugiados de Yebalia
El cooperante español Alberto Arce, que se encontraba en la sede de la Media Luna Roja del campamento de refugiados de Yebalia, relató a Efe que la incursión causó el pánico en el área, donde muchos habitantes abandonaron sus viviendas y huyeron despavoridos.
“La gente corrió hacia la avenida de Salahedin -la principal del campamento- cargada con mantas y bolsas de plástico”, explicó.
Este asturiano de 32 años narró que “los conductores de las ambulancias han sido los primeros que nos confirmaron que junto a los aviones F-16 y los bombardeos desde barcos en el mar estaban disparando también desde tanques y con artillería terrestre”.
Según otros testigos, los enfrentamientos más duros se produjeron en los alrededores de las localidades de Beit Hanoun y Beit Lahiya, en los que se apostaron los tanques antes de disparar a edificios de Hamas y grupos de milicianos que les hicieron frente.




