‘Marea negra’ llega a playas de Florida

June 4, 2010 by Revista Opción  
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La “mancha negra” de petróleo del Golfo de México puede llegar hoy por primera vez a las playas cercanas a Pensacola, en la costa noroeste de Florida, donde ya se ha recogido chapapote (alquitrán) , informaron hoy las autoridades.
Según las proyecciones de la Administración de Nacional de Océanos y Atmósfera (NOAA) de EU, oleadas del crudo que emana de un pozo petrolero submarino en el Golfo pueden tocar hoy o mañana, sábado, las playas cercanas a Pensacola.
Aunque la “mancha negra” se hallaba hoy a unos seis kilómetros de la zona de Panhandle (noroeste de Florida) , en las playas de Gulf Islands Seashore, en la bahía de Pensacola, se ha empezado ya a encontrar masas de “chapapote” o alquitrán.
El parque Island Seashore, frente a la bahía de Pensacola, administrado por el Servicio de Parques Nacionales de EU, está compuesto de una larga barrera de islas y playas.
Las autoridades han desplegado ya en aguas cercanas a Panhandle varias embarcaciones de los guardacostas provistas de “skimmer” o bocas basculantes que ayudan a recoger materia en suspensión, con el objetivo de “minimizar cualquier potencial impacto” del vertido.
Además, una cadena de 78 kilómetros de barreras sintéticas flotantes se han desplegado en zonas cercanas a los condados floridenses de Escambia y Santa Rosa, en el cono de trayectoria de la “mancha negra” .
“Se han cumplido los pronósticos de la NOAA que indicaban que la marea negra llegaría hoy” , impulsada por vientos que soplan del sur y del suroeste, dijo Daniel Suman, profesor de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad de Miami (UM) .
Suman explicó que la barrera de islas y las playas de blancas arenas del Gulf Islands Seashore son de gran importancia para el turismo y que, “detrás de ellas, en el interior, se encuentran humedales muy vulnerables” .
Para el profesor de la Facultad Rosenstiel de Ciencias Marinas y Atmosféricas de la UM, el “impacto mayor” , por ahora, es el económico y lo está sufriendo principalmente el turismo, la industria pesquera y la pesca deportiva.
“El impacto económico se siente ya en Florida y, si llegan cantidades de petróleo o chapapote a las playas” , entonces tendrá un efecto “desastroso” para todo el estado de Florida.
El gobernador de Florida, Charlie Crist, expresó hoy en un comunicado su satisfacción porque su petición de ayuda para la industria y comunidades pesqueras del estado ha sido aceptada por el Departamento de Comercio de EU.
La actividad pesquera se ha visto muy afectada desde que el Gobierno estadounidense amplió el área cerrada a la práctica de la pesca, que actualmente ocupa un 37 por ciento de las aguas del Golfo.
La marea negra de petróleo es también una amenaza directa para los arrecifes coralinos de los cayos de Florida, debido a que la corriente marina principal del Golfo, denominada de “lazo” , puede arrastras el vertido hacia el extremo sur del estado.
Gregor Eberli, Mark Grasmueck y Thiago Correa, profesores de la División de Geofísica y Geología Marina de la UM manifestaron su preocupación por el efecto del “petróleo que permanece en suspensión en el agua y que supone un grave peligro para el plancton y los arrecifes coralinos más profundos” en el estrecho de Florida.
Explicaron que los arrecifes coralinos profundos ubicados en las costas de Florida son el hábitat natural de especies de peces como el pargo y el mero, entre otros.
En mayo pasado, la NOAA informó de que “pequeñas porciones” de la mancha negra habían penetrado en la corriente principal marina, que fluye hacia el extremo sur del estado y asciende por la costa este.
De alcanzar la marea negra el sur de Florida, no sólo afectará al “santuario marino de arrecife de coral de los cayos” , sino que puede causar graves daños en los manglares del condado de Miami-Dade, el parque nacional de los Everglades y hasta las playas de Miami, en el Atlántico, alertó Suman. (EL UNIVERSAL)

Habrá menos huracanes pero más intensos

January 26, 2010 by Revista Opción  
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Basados en modelos de clima recientes, los investigadores de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), analizaron el impacto que podría tener el calentamiento global en los huracanes del Atlántico.
Descubrieron que aunque los modelos muestran que la frecuencia de los ciclones tropicales en la zona podrían disminuir, se proyecta un aumento de casi el doble en las tormentas de categoría 4 y 5 (los más devastadores) para fines del siglo 21.
Y se cree que estas tormentas destructivas se concentrarán en el Atlántico occidental, la zona que incluye al mar Caribe, Golfo de México y la Florida.

Mejor resolución

Estudios en el pasado ya habían demostrado que el calentamiento global podría estar provocando menos huracanes.
La explicación de esta aparente paradoja es que la actividad de los huracanes no está gobernada sólo por las temperaturas del océano sino también por factores como las corrientes marinas y la velocidad y dirección del viento en distintas capas de la atmósfera.
Tal como señala Tom Knutson, uno de los autores del estudio, “la clave de la frecuencia de los huracanes no está simplemente en saber cuánto se calienta el Atlántico, sino cuánto se calienta en relación a los otros océanos tropicales”.
“Si se calienta más que el promedio tendremos un aumento en las tormentas. Si se calienta menos, tendremos una disminución”.
Los científicos creen que el aumento de huracanes que hemos visto desde los 1980 quizás es resultado de esas diferencias en el promedio de calentamiento, y no del calentamiento global como un todo.
Los modelos de clima recientes ya habían sugerido una disminución en los huracanes, pero hasta ahora no se había podido pronosticar cuál sería la intensidad de los futuros ciclones tropicales.
La nueva investigación -publicada en la revista Science- utilizó una herramienta más exacta para analizar los probables cambios en la intensidad de las tormentas.
Los científicos de la NOAA usaron una técnica para transferir datos de modelos de clima de baja resolución a otros con mejor resolución de la atmósfera.
En los modelos de baja resolución, dicen los científicos, la mala representación de la atmósfera no permite generar la intensidad de las tormentas.
Los nuevos modelos de alta resolución, por el contrario, pueden pronosticar el crecimiento y movimiento de la actividad de los huracanes para producir una representación realista de las tormentas débiles y de las intensas.

Más destrucción

La intensidad de los actuales huracanes: azul (categoría 2), amarillo (categoría 3) y rojo (categoría 4 y 5).
Los científicos encontraron que estos modelos muestran una reducción de 18% en el número de huracanes futuros.
Pero para fines del siglo 21, las tormentas de categoría 4 y 5 con máximas velocidades de viento de más de 216 kilómetros por hora o más se duplicarán.
Y las tormentas con vientos de 234 km/h o más -los llamados superhuracanes- se triplicarán, afirman los investigadores.
Los resultados, afirman los investigadores, apoyan la teoría de que a medida que se incrementan las temperaturas del océano, el vapor adicional que sube a la atmósfera puede intensificar las tormentas existentes e inhibir la formación de nuevas tormentas.
Los investigadores agregan que a pesar de que se reduzca el número de tormentas, el potencial destructivo de los huracanes significará que éstos provocarán más daños de lo que causan hoy en día.
Los científicos descubrieron que hasta ahora, las tormentas de categoría 3 a 5 han causado el 86% de los daños provocados por huracanes en Estados Unidos.
El nuevo modelo pronostica un aumento de 30% en el daño potencial que causarán los huracanes en el siglo 21. (BBC)

Se confirma presencia de “El Niño”

elninoDe acuerdo con el boletín de la National Oceanic Atmospheric Administration (NOAA) emitido el 9 de julio de 2009, los científicos de esa Institución determinaron la presencia de El Niño, el cual es un calentamiento del centro y oriente de las aguas tropicales del Pacífico, se produce en promedio cada dos a cinco años e influye de manera significativa en el clima mundial. El Niño se seguirá desarrollando durante los próximos meses, con un mayor fortalecimiento, y durará hasta el Invierno de 2009 – 2010. En México, El Niño provoca, durante el verano, que las lluvias en la mayor parte del país disminuyan, llegando con cierta frecuencia a producir sequías. La disminución en la densidad de nubes sobre México permite el aumento en la cantidad de radiación que llega a superficie con lo que se registran temperaturas por encima de lo normal en gran parte del territorio.
Por lo anterior, el Servicio Meteorológico Nacional de la Comisión Nacional del Agua pronostica lluvias deficitarias de verano sobre amplias zonas del país.
La palabras del tiempo
El Niño. Fenómeno oceánico-atmosférico, es de intensidad variable y ocurre en el Pacífico. Durante su ocurrencia provoca cambios en la temperatura y en los sistemas de presión en la región tropical del Océano Pacífico afectando los climas del mundo entero.
Línea de Convergencia. Zona donde confluyen los vientos generando nubosidad y provocando precipitaciones.
Baja Presión. Este fenómeno es el inicio de un sistema ciclónico. Su circulación es en sentido contrario a las manecillas del reloj. Este fenómeno se asocia a la presencia de gran nubosidad y chubascos.