La singular alianza del Vaticano y Hizbulá
July 21, 2009 by Revista Opción
Filed under Cultura
El guión gira en torno a la siguiente premisa: se supone que el propio Papa y la cohorte de clérigos que le rodean en el Vaticano han organizado un viaje a Auschwitz para los miembros del movimiento libanés Hizbulá. ¿Objetivo? Que aprendan como asesinar a judíos a gran escala.
El lector dirá que la trama resulta demasiado rocambolesca incluso para las mentes más prolíficas de Hollywood. Pero no estamos hablando de ningún desvarío propio del celuloide sino de uno de los textos que han utilizado hasta este sábado los soldados de Israel para completar su formación ideológica.
El panfleto, titulado ‘Los dos lados de la frontera’, recoge la hipotética confesión de un ex miembro del grupo armado shía que dice haberse convertido al judaísmo y que asevera que el propio líder de ese partido, Hassan Nasrallah, participó en la ruta por el campo de concentración. “Sabíamos que el Vaticano se identifica con la lucha de Hizbulá”, precisa el personaje, al que se identifica como Avi.
Según refiere el diario Haaretz, el medio de comunicación israelí que ha denunciado el singular material al que recurre el ejército de Tel Aviv para aleccionar a sus militares, el libreto añade que Nasrallah y el tal Avi participaron en un detallado recorrido por Auschwitz tras el cual no pudieron sino explicar a los guías que les había proporcionado el Vaticano: “Cualquier árabe, dentro de si mismo, es una especie de fan de los Nazis”. ‘Los dos lados de la frontera’ también acusa a políticos y periodistas europeos de aceptar sobornos para promover opiniones contrarias a Israel.
“El libro de reparte de forma regular. Se presenta como una historia real. Toda una compañía de soldados adultos me dijeron: lee esto y sabrás quienes son los árabes”, explicó un uniformado al matutino israelí.
Por supuesto nada más filtrarse a los medios el asunto, el ejército ha anunciado que retiraba de la circulación el polémico texto, apadrinado por una asociación fundamentalista de judíos norteamericanos y el no menos extremista Shmuel Eliyahu, rabino de la ciudad de Safed, en el norte de Israel.
Se supone que el historial de este último personaje en cuestión debería haber alertado ya a los responsables a cargo del material lectivo que se distribuye entre los soldados toda vez que el citado Eliyahu es uno de los clérigos más radicales del país. La prensa local le atribuyó en el 2007 unos significativos comentarios en los que aportaba su propia solución para acabar con el lanzamiento de cohetes Kassam desde Gaza: “Si no paran tenemos que matar a 100, si continúan mataremos a 1.000, a 10.000 o a un millón”. Para “vengarse” por el atentado contra un centro de educación de Jerusalén –que dejó 8 víctimas mortales- promovió también una respuesta en el mismo estilo. “Un estado que realmente respete a sus ciudadanos habría colgado a los 10 hijos del terrorista en un árbol de 25 metros para que otros lo vieran y sintieran miedo”, escribió el clérigo.
El asunto dista mucho de ser un incidente aislado y se suma a las muchas denuncias que ha recogido la prensa israelí sobre la creciente influencia de los sectores más fundamentalistas en el seno de las fuerzas armadas de ese país.
Cabe recordar que en enero los rabinos afectos a la institución distribuyeron otro panfleto de tono similar en el que instaban a los soldados a considerar la guerra de Gaza como una suerte de lucha religiosa destinada a “desembarazarse de los gentiles” (una expresión fundamentalista judía que alude a los miembros de las demás religiones) mientras que se extendió entre los uniformados la moda de portar camisetas con dibujos como el que mostraba a una embarazada palestina bajo la mirilla de un fusil y un lema que rezaba: un disparo dos muertos.
Por otra parte, las teorías sobre conspiraciones imposibles tampoco son algo inusual en esta región donde los ‘Protocolos de los Sabios de Sión’, un libelo anti-judío que data de la Rusia zarista y que achaca todos los males del universo a esa comunidad, sigue gozando de una cierta aceptación entre el público árabe que se ha reflejado en la multiplicación de las traducciones de dicha obra y hasta en la serie que les dedicó la televisión egipcia en el 2002.
El Mundo
Viaje a la universidad de los cerebros visionarios
June 10, 2009 by Revista Opción
Filed under Madre Tierra
A Einstein le daba vértigo pensar en el futuro, «porque suele llegar demasiado rápido». Ray Kurzweil, inventor y autor de ‘La era de las máquinas espirituales’, no tiene por fortuna ese problema. Todo su empeño consiste precisamente en acelerar la marcha trepidante para llegar vivo a ese momento mágico -la singularidad- en el que la fusión del hombre y la máquina permitirá «el mayor salto evolutivo de nuestra especie».
El intrépido Kurzweil no está ni mucho menos solo en esta singular empresa que hace unos años pertenecía al terreno de la ciencia ficción. El ingeniero aerospacial Peter Diamandis, el cofundador de Google Larry Page y la misma NASA han decidido unir fuerzas para propulsar el lanzamiento de la Singularity University.
Misión: explorar los avances y las posibilidades de la biotecnología, la nanotecnología, la neurociencia, la robótica y la inteligencia artificial para hacer frente «a los grandes retos de la Humanidad». Tripulación: 40 mentes privilegiadas de una larga decena de países (no hay españoles) que aspiran a liderar la transición hacia ese futuro tan inquietante como prometedor.
«El cambio climático, el hambre, la pobreza, el cáncer… Los problemas se nos acumulan y no podemos quedarnos cruzados de brazos», asevera Ray Kurzweil, el capitán de la nave. «La tecnología es la mejor esperanza, pero tenemos que entender los retos y estudiar el impacto de todas las innovaciones que van a cambiar radicalmente nuestras vidas».
«En cuanto una rama del conocimiento se convierte en una ciencia de la información, como ha ocurrido con la medicina tras la secuencia del genoma, se produce un avance de forma exponencial: dos, cuatro, ocho, dieciséis…», advierte Kurzweil. «Eso está empezando a pasar con otros campos como la energía. En 20 años, viviremos en un mundo muy distinto: tenemos que llegar preparados a la singularidad».
Kurzweil supervisa los preparativos desde su cuartel general en las afueras de Boston. Pero donde se está cociendo realmente el futuro es en el centro de investigación de la NASA en Mountain View, en el corazón palpitante de Silicon Valley. Allí está el Pleiades, uno de los superordenadores más rápidos del mundo. Y allí arrancará en julio la Universidad de la Singularidad, abriéndose paso entre cráteres lunares y robots de exploración marciana.
Salim Ismail, director ejecutivo y de navegación, insiste, sin embargo, en que la Universidad de los visionarios tendrá los pies en la Tierra y buscará sobre todo soluciones prácticas: «Los mejores inventos han surgido siempre en la intersección de las ciencias. Nuestra finalidad es unir a expertos que han sobresalido en sus campos y que han demostrado capacidad de liderazgo o de iniciativa empresarial. No queremos quedarnos sólo en la pura especulación: buscaremos soluciones prácticas».
Ismail, 44 años, físico de origen indio, estuvo al frente de la fábrica de innovaciones de Yahoo y sabe de lo que habla. Explica con toda naturalidad el advenimiento de las fotocopias en tres dimensiones y vislumbra las posibilidades de la nanotecnología en la salud o en el impulso definitivo de la energía solar. Comparte con Ray Kurzweil esa visión optimista del momento en que la inteligencia de los ordenadores alcanzará a la de la especie humana y entraremos definitivamente en otra era.
Los 40 estudiantes ahondarán en la teoría y práctica de la singularidad, ramificada en 10 campos que explorarán los impactos económicos, sociales, éticos y metafísicos de las tecnologías punteras. Las primeras tres semanas se dedicarán al estudio, seguidas de otras tres en las que primarán la conexiones y la cooperación. La tormenta de ideas, al más puro estilo Silicon Valley, fraguará al final en un proyecto conjunto para acometer algunos de lo grandes retos de la Humanidad.
La matrícula, por cierto, cuesta 25.000 dólares. ¿La recesión? “Tuvimos 1.200 solicitudes”, asegura la hondureña Susan Fonseca-Klein, directora de operaciones de la Singularity University. “En tiempos de crisis es cuando se incuban las mejores ideas”.
El Mundo




