Esplendor y ocaso de una cultura
November 18, 2009 by Revista Opción
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El Ballet Folklórico del Estado, bajo la dirección de Raúl Castillo Alfaro presentará el espectáculo Esplendor y Ocaso de Una Cultura el próximo viernes 20 y sábado 21 de noviembre, a las 21:00 horas, en el Teatro Mérida.
La coreografía estará a cargo de los profesores Nicolás Flores (danzas mayas) y Luz María Gómez Ac (bailes mestizos). La dramaturgia será responsabilidad delprofesor Willy Vázquez y se contará con la música original del grupo Cuarzo bajo la dirección del Mtro. Alberto León Rodríguez.
Esplendor y Ocaso de una Cultura, es un espectáculo que muestra la importancia del maíz en la civilización maya, ya que todo cuanto hacían y decían era en orden al maíz, al grado de considerarlo, en importancia, casi como a un dios. Se sabe el encanto y embeleso que los mayas tenían por las milpas y por ellas olvidaban cualquier deleite, como si fuesen éstas su único fin y bienaventuranza.
Dicen los antiguos de esta provincia, que en esta tierra, no se idolatraba a ningún ser divino y después que los toltecas conquistaron el reino maya, un monarca llamado Quetzalcóatl, (plumaje de culebra) introdujo en esta tierra la idolatría y usó ídolos por dioses y los hacia adorar y ofrecer muchas cosas provenientes de la caza, mercadería y la sangre de algunos que sacrificaban en su servicio. Los primeros pobladores de Chichen Itzá no fueron idolatras, hasta que Kukulcán entró en esta región, para enseñar la idolatría.
El Ballet Folklórico preparó este espectáculo divido en tres partes, basado en las crónicas de Guatemala del siglo XVI.
La primera parte se denomina Los Mayas:
1.- El amanecer con Voces de Caracol, 2012.
2.- El esplendor con La Danza del Maíz (danza de hombres), Idolatría (danza de mujeres).
3.- Los Toltecas con Estrella del Norte
La segunda parte es La Conquista:
1.- Llegada de los Españoles La Ciudad de los Mayas y El Encuentro
La parte final es El Mestizaje:
1.- Nicte-ha (jarana 3/4)
2.- El timbalero (jarana 6/8)
3.- Bertha Minelia (jarana 6/8)
4.- El huachapeo (6/8)
5.- Meridana (jarana 6/8)
6.- El ferrocarril (jarana 6/8)
Bailarinas: Perla Dorta Escoffie, Luz María Gómez Ac, Cecilia Herrera Mosqueda, Lourdes Martín Heredia, Ana Isabel Núñez Gutiérrez, Erika Pasos Alemán, Zazil Há Pech Pérez, Astrid Tzuc Quiñones, Sol Tzuc Quiñones, Martha Franco Keb, Genny May Pascual, Flora Febles Rodríguez, Liliana Martínez Díaz, Lourdes Braga Martín, Paola Aguilar Carrillo yCristina Aguilar Carrillo.
Bailarines: Luis Burgos Domínguez, Roberto Canul Ortiz, Gaspar Estrada Sánchez, Manuel Farfán Casanova, Luis González Vázquez, Martín Martínez Canto, William Pech Manrique, Wilfrido Pool Ojeda, David Valle Pech, Emilio Vázquez Chi, Eduardo Vera Fajardo, José Llama Robertos, Carlos Cruz Granados.
Músicos del grupo Cuarzo: Gerardo Avilés Herrera, Gilberto Góngora Caamal y Manuel Alcocer Mezquita.
Consumían toltecas amaranto hace más de 2 mil años
December 22, 2008 by Revista Opción
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De acuerdo a investigaciones realizadas en Tepetitlán, área rural de Tula, Hidalgo, los especialistas Guadalupe Mastache y Robert Cobean descubrieron que el amaranto fue esencial en la alimentación de la cultura Tolteca, ya que evitó que estas tribus pasaran hambrunas durante las épocas de sequías.
Actualmente el amaranto produce “alegrías” , la mezcla de este producto con la miel, el cacahuate y las pasitas, endulza hasta los días más amargos. Hace más de dos mil años, el consumo de esta semilla evitaba que los toltecas pasaran hambrunas, debido a las sequías, informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El amaranto, huautli o alegría, nombre con el que se le conoce en la actualidad, fue en época prehispánica un cultivo básico en diversas culturas del país, entre ellas la que se asentó en Tula, Hidalgo, como lo refieren evidencias arqueológicas y datos etnohistóricos sobre su cultivo.
Por su parte, Nadia Vélez Saldaña, arqueóloga especialista en paleobotánica y miembro del equipo de investigadores de la Zona Arqueológica de Tula, explicó que esta semilla no sólo fue importante para esta población de Hidalgo, sino también en toda Mesoamérica, debido a que era una planta fácil de cultivar, además de tener un alto grado de resistencia a las temporadas de secas y heladas.
“En la época prehispánica constantemente sufrían problemas de heladas porque en esta zona el clima es muy frío y el maíz es una planta mucho más delicada que se muere con temperaturas bajas.
” En cambio el amaranto es más resistente, y crece en toda clase de terrenos abonados, por lo tanto, a falta del grano, el huautli era el que cubría las necesidades alimenticias de la población”, comentó la investigadora.
Asimismo dijo que aunada a su resistencia a las heladas, otra de las características del amaranto, es la posibilidad de almacenarlo, en ollas de barro, por largos períodos de tiempo, sin descomponerse.
Lo anterior asociado a su alto valor nutritivo, lo llevó, en ocasiones, a ser considerado el cultivo más importante de Tula, incluso sobre el maíz.
De hecho, uno de los tributos que las provincias de Ajacuba y Jilotepec, entre las que quedaba comprendida Tula durante el Posclásico Tardío (1200-1521 d.C.) , daban a la Triple Alianza -además de maíz y frijol- era precisamente amaranto, lo cual indica que esta planta era un cultivo importante durante ese período.
El amaranto no sólo fue utilizado como alimento, sino también como parte de las ofrendas y rituales; en este sentido, Vélez Saldaña mencionó que el uso del grano fue documentado por Sahagún y otros cronistas, quienes describen su utilización en algunas ceremonias donde se usaban figurillas hechas con amaranto aglutinando.
Las figurillas rituales de huautli, eran elaboradas con la técnica que hoy en día se utiliza para fabricar los dulces de amaranto, relató la investigadora.
Es decir, tostaban el amaranto y después era mezclado con miel de maguey para obtener una masa maleable para formar las figuras antropomorfas de algunas deidades, que eran utilizadas en las ceremonias.
Finalmente, Vélez Saldaña señaló que, según parece, pudo haber sido su importancia ritual la causa de su prohibición a partir de la Conquista (1521) , decreciendo su cultivo hasta casi desaparecer de algunas regiones, durante la época Colonial (1521-1821).




