Técnica que permite “leer” pensamientos

March 12, 2010 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

Científicos británicos afirman que lograron “leer” los pensamientos de voluntarios sanos utilizando un escáner cerebral.
Los investigadores de la Universidad de Londres mostraron a los participantes varios cortometrajes y posteriormente pudieron predecir en cuál de ellos estaban pensando los voluntarios.
El estudio, publicado en la revista Current Biology, ofrece nueva información sobre la forma como se registran los recuerdos.
Y nos acerca cada vez más, dicen los expertos, a la creación de algún tipo de dispositivo para poder detectar lo que una persona está pensando observando sus patrones de actividad cerebral.
A largo plazo la investigación también podría ayudar al desarrollo de tratamientos para combatir la pérdida de la memoria, afirman los autores.
Estudios en el pasado ya habían demostrado que los escáneres cerebrales pueden predecir procesos de pensamiento simples como distinguir entre colores, objetos o lugares.
Pero recordar eventos pasados es un proceso más complejo, dicen los investigadores.
Más complejo
Con escáneres cerebrales los científicos de la Universidad de Londres ya habían logrado distinguir dónde estaba ubicada una persona en un cuarto de realidad virtual.
El nuevo estudio se basó en ese hallazgo pero fue mucho más allá. Los científicos analizaron lo que se llama “memoria episódica”.
“En nuestro experimento previo estábamos analizando recuerdos básicos, como la ubicación de una persona en un ambiente” explica la doctora Eleanor Maguire, del Centro de Neuroimágenes Wellcome Trust de la Universidad de Londres, quien dirigió el estudio.
“Pero es mucho más interesante poder analizar la “memoria episódica”, que son procesos de recuerdo mucho más complejos de experiencias personas que incluyen información de dónde estábamos, lo que estábamos haciendo y cómo nos sentíamos al respecto”, agrega.
En el experimento los investigadores pidieron a 10 voluntarios que miraran tres cortometrajes de personas llevando a cabo actividades de la vida diaria, como depositando una carta en el correo o tirando basura en un cesto.
Posteriormente se pidió a los voluntarios que recordaran cada uno de los cortos mientras eran sometidos a un escáner cerebral de imágenes de resonancia magnética funcional para registrar los cambios en su actividad cerebral.
Con la ayuda de un algoritmo computacional y basándose únicamente en las lecturas del escáner, los científicos pudieron predecir en cuál de los tres cortos estaba pensando cada voluntario.
Según los científicos, es la primera vez que se utiliza un escáner cerebral para distinguir entre recuerdos de eventos pasados.
Tal como explicó a la BBC la doctora Maguire, el estudio demuestra que nuestros recuerdos quedan “grabados” en un patrón regular en una región del cerebro llamada hipocampo.
“Pudimos descodificar información en áreas del cerebro que son adyacentes al hipocampo, pero en realidad la descodificación más precisa fue obtenida con la actividad del hipocampo” dice la investigador.
“Esto nos dice que el hipocampo contribuye de forma muy especial a la memoria episódica”.
Tal como expresa la doctora Maguire, esta técnica no está diseñada para poder leer la mente de la gente sin su consentimiento.
La investigación, dice, está enfocada a ayudar a los pacientes con problemas de memoria.
Si se logra obtener información más precisa de la forma como almacenamos nuestros recuerdos se podrá entender mejor cómo este proceso queda afectado con el paso del tiempo, con el proceso de envejecimiento y las lesiones cerebrales.(BBC)

Margarita Sanz interpreta Campo de estrellas, un viaje íntimo por los sentimientos y pensamientos de una actriz

November 20, 2009 by Revista Opción  
Filed under Cultura

campodeestrellasConaculta.- El Foro Sor Juana Inés de la Cruz, abre sus puertas a Campo de estrellas, un viaje íntimo, emocional, sugestivo e introspectivo por los sentimientos y pensamientos de una actriz que tiene que sobreponerse a la muerte de su madre, figura imprescindible en su vida personal y artística.
La obra fue escrita en 2008 por la reconocida dramaturga Luisa Josefina Hernández –creadora emérita del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca)– para resarcir el dolor, la tristeza y el vacío que dejó la muerte de la señora Jayne Martin Jenkinson Grey en la vida de Margarita Sanz.
Monólogo del corazón que apela a los recuerdos y enseñanzas, el texto escrito por la ganadora del Premio Nacional de Ciencias y Artes 2002, es un viaje por los recuerdos y las experiencias personales, además de se un homenaje a los personajes, maestros y compañeros que la han formado durante su recorrido artístico.
Durante sus casi 50 años de trayectoria en el teatro, cine y televisión, Margarita Sanz (Guadalajara, 1954) ha trabajado con grandes creadores, como Abraham Oceransky –con quien participó en la obra Simio, primer montaje del teatro El Galeón, en 1973–, Julio Castillo, Ludwik Margules, Luis de Tavira, Héctor Mendoza, José Caballero, Germán Castillo, Jesusa Rodríguez, Martín Acosta y Alberto Lomnitz, entre otros.
Ganadora de tres Arieles: en 1985 por su actuación en Frida, naturaleza viva, 1995 por su interpretación en El callejón de los milagros y en 2003 por La habitación azul.
Después de varias décadas en los escenarios, la reconocida actriz por primera vez se enfrenta a un trabajo unipersonal, que requiere su absoluto profesionalismo para soportar el peso de la acción escénica.
Sanz armada con todas su fuerzas y talento sube al escenario del recinto universitario para afrontar uno de los mayores retos de su carrera histriónica: interpretar a su propia madre.
La actriz desnuda su alma y presenta sus recuerdos llenos de lágrimas y añoranzas, que la llevan a revivir los tiempos en los que iba tomada de la mano de su madre descubriendo, inventando y configurando el mundo.
El público entra y aprecia sobre una plataforma de madera, el estudio de la actriz; a los lados, carteles de temporadas anteriores en las que ha participado, en las paredes algunas piezas de los vestuarios ocupados en otros montajes, libros acomodados en un pequeño mueble, libretos con las pastas gastadas de tanto utilizarse y una mesa rectangular.
Una mujer entra al escenario, está ante el vacío emocional, el dolor y el desconsuelo, ha perdido su eje de referencia y una de sus mayores motivaciones en su vida, solamente hay devastación, pero al experimentar un viaje a su infancia, nuevamente recorre los caminos de las enseñanzas, las lecciones de canto, el aprendizaje de los frescos de la Capilla Sixtina, los juegos con las muñecas y las clases para tocar el arpa.
En el presente montaje la artista reconoce su oficio lleno de transformaciones que le permiten vivir “mil vidas” y penetrar al mundo de la ficción y a otras épocas. La actuación le permite reencontrarse con su propia madre, oírla contar sus andanzas juntas y escuchar como le dice: “morir no es irse, el amor no debe desgastarse, ya no hay barrera ni distancia, el amor es todo”.
Sanz canta, toca el arpa –la cual tiene un listón negro en la parte de arriba– y el piano, interactúa con el público y les muestra a los asistentes una abertura en su alma, por la cual emanan historias, fragmentos de su vida y aprendió a volar, a cabalgar por los cielos.
El teatro llega para reconfortarla como un fantasma para rescatarla de la tristeza, personajes de August Strindberg, Henrik Ibsen y Fernando de Rojas llegan para mostrarle sus fortalezas y debilidades.
Julia (de la Señorita Julia, de Strindberg), Nora (de Casa de muñecas, de Ibsen), Celestina (de La Celestina, de Rojas), La momia (de Sonata de espectros, de Strindberg), la señora Alving (de Espectros, de Ibsen) y Hedda Gabler (personaje principal de la pieza teatral homónima de Ibsen) llegan para conversar con Sanz y hacerla reflexionar sobre la vida misma y sus necesidades emocionales.
Un universo de sentimientos es expuesto, las colisiones cósmicas, meteoritos, constelaciones y galaxias se proyectan en una pared del foro; un video muestra la luna, las estrellas y las ráfagas que pasan por un infinito espacio de emociones que son vistas a través de un telescopio que descubre también en los asistentes un brillo sideral.
La obra transforma la tristeza y desesperación de una mujer en un gigantesco agradecimiento eterno e infinito a quien la apoyó, acompañó y amó en vida y ahora es parte de ella, alojada en su alma.
Gerardo Trejoluna –actor de las obras Autoconfesión y Tom Pain– y Margarita Sanz dirigen la presente obra que se adentra en el misterio del universo personal, de los satélites, soles y planetas que giran alrededor de uno.
El equipo creativo lo completan en la música original Omar Guzmán, en el diseño de iluminación Julia Reyes Retana, vestuario Cristina Sauza, utilería Felipe Lara y Carlos González, y en el diseño de imágenes y realización de video José Luis García Nava –miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte– y Anni Garza Lau –artista beneficiada por el programa Jóvenes creadores, del Fonca–.
Al finalizar la función de estreno, Margarita Sanz completamente conmovida, agradeció el apoyo de Héctor Mendoza, con quien ha participado en los montajes La mano ligera (1975), In memoriam (1975), Vamonos a la guerra (1977), La Historia de la aviación (1979), Crímenes del corazón (1982), Juicio suspendido (1993); además expresó su admiración y gratitud eterna e infinita a Luisa Josefina Hernández por escribirle esta pieza que ahonda en su propia alma y la llena de paz interior.
Campo de estrellas se presenta hasta el 6 de diciembre, todos los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y los domingos a las 18:00 horas, en el Foro Sor Juana Inés de la Cruz, del Centro Cultural Universitario. Avenida Insurgentes 3000.

El jueves presentan libro sobre vida, obra de Juan Rulfo

June 24, 2009 by Revista Opción  
Filed under Cultura

aff3387d096a5835f8a7852beb59d65bEditado por la Dirección General de Publicaciones del Conaculta, el libro “Un tiempo suspendido: cronología de la vida y la obra de Juan Rulfo”, escrito por Roberto García Bonilla, será presentado el 25 de junio en la Antigua Capilla del Palacio de Minería.
El acto contará con la participación de Fabianne Bradu, Evodio Escalante, Felipe Garrido, Ilán Semo y el autor, en tanto que el moderador será Federico Álvarez Arregui.
El libro hace un recuento minucioso de la vida y obra de uno de los más destacados escritores de la literatura mexicana, quien pasó a la posteridad con sus obras “Pedro Páramo” y “El llano en llamas”.
Si bien es cierto que la imagen de Juan Rulfo y su obra misma están rodeadas de enigmas, secretos y mitos, a través de más de mil 200 referencias y citas sobre el escritor jalisciense, García Bonilla realizó una investigación a fondo para retratar al personaje y al artista que llevaba dentro el escritor.
En el prólogo, Carlos Blanco Aguinaga precisa que el libro de Roberto García Bonilla “es como un regalo para todos los que hemos sido y seguimos siendo entusiastas admiradores de la obra de Juan Rulfo”.
La obra empieza con breves notas biográficas sobre los bisabuelos, abuelos y abuelas del escritor y, a partir del nacimiento del jalisciense, cada año y cada día nos informa no sólo sobre los quehaceres y andanzas, dichos y hechos de Rulfo, sino sobre lo que unos y otros dijeron y escribieron acerca de éste.
La cronología contiene temas que van desde la historia del noviazgo del escritor con quien sería su esposa, su relación con Efrén Hernández en la Secretaría de Gobernación, su angustia cuando era “capataz” de los obreros en la Goodrich Euzkadi, los recuerdos de su dolorosa niñez y sus viajes a Europa e Hispanoamérica.
El libro explora la existencia de Juan Rulfo hasta en sus más íntimos detalles. La principal intención del autor fue realizar un estudio exhaustivo del escritor, a través de un abundante compendio biblio-hemerográfico, que le llevó una década conjuntarlo luego de exhaustas investigaciones.
“Esta no es una versión propia de lo que para mí es Rulfo, sino una exposición exhaustiva de lo que han dicho sobre él comentaristas, biógrafos, críticos y periodistas. Hay muchos equívocos y maledicencias en torno a él, que han colaborado a su mito, pero yo dejo que los lectores saquen sus propias conclusiones”, refiere García Bonilla.
Luego de adentrarse en los antepasados más lejanos de Rulfo, el también autor de libros como “Visiones sonoras” (Siglo XXI/Conaculta, 2002) y “Voces encontradas.
Un recuento fragmentario de la crítica y la prensa en torno a Juan Rulfo” (en prensa), consigna información no sólo sobre los datos biográficos del escritor, sino también sobre su “extraordinaria vida anímica”.
También de su vena de fotógrafo, su sensibilidad ante los pueblos indígenas y su enorme capacidad de aprender de las cosas más sencillas.
García Bonilla refiere que si bien Rulfo no había tenido aventuras, viajes o encuentros extraordinarios, sí tenía en cambio una amplísima cultura literaria y gran curiosidad por el mundo.
“Podía hablar de cualquier cosa, aunque no lo proyectara en discursos o en conferencias de prensa”, dijo.
Era un hombre de provincia que quería recuperar lo más primigenio y auténtico de la gente. A veces eludía la fama de manera juguetona, pero también podía ser rotundo a la hora de decir “no me molesten, no quiero que me usen, no quiero ser parte de la leyenda”, concluye García Bonilla.
Milenio

Desarrollan píldora que borra los recuerdos

March 20, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

300x200_pidola_menteEl ser humano a lo largo de su vida, se ve expuesto a un sin fin de circunstancias que marcan su comportamiento de diferentes formas. Algunas experiencias son positivas y otras son completamente opuestas. ¿Quién no quisiera borrar los malos recuerdos o miedos que atormentan la existencia?
Lo que parecía algo imposible, podría ser una realidad. Una vez más la ciencia trabaja para sorprender a la humanidad, ahora con una píldora capaz de eliminar de nuestra mente todo aquello que nos acongoja.
Investigadores holandeses desarrollan en sus laboratorios una pastilla basada en propranolol, un fármaco usado para tratar la presión arterial y que según sus investigaciones es también capaz de bloquear los malos pensamientos, mediante la toma de una dosis justo antes de la remembranza de algún recuerdo.
Una vez ingerida la píldora, esta realiza un bloqueo en la reconciliación de la memoria, provocando que la capacidad de recordar determinado pensamiento sea casi imposible; generando la posibilidad de crear una nueva experiencia en lo que es un amargo recuerdo.
Los primeros estudios se realizaron en arañas, a las que se les aplicó una dosis de propranolol, actuando de forma positiva en estos insectos, cuyos aparentes miedos desaparecieron gracias al fármaco, según explica la revista Nature Neuroscience
El experimento también se aplicó de igual forma en cuarenta sujetos, quienes fueron expuestos previamente a condicionamiento, asociando imágenes de arañas con estímulos dolorosos.
Con los cuarenta individuos, se formaron dos grupos. Al primero uno de ellos se les aplicó una dosis de 40mg de propranolol, a la otra parte un placebo. Los resultados fueron contundentes; quienes recibieron el fármaco, olvidaron su miedo asociado a las arañas, mientras que los que no tomaron la pastilla, tuvieron un efecto contrario.
El efecto de esta píldora, está generando diferentes opiniones entre especialistas; Tva.com.mx, platicó con la Psicóloga Aurora González Bueno, quién dio su punto al respecto del uso de propranolol en las personas para borrar sus recuerdos:
“Utilizar este tipo de medicamentos para tratar a pacientes con experiencias traumáticas, puede ser muy peligroso, pues el uso de los fármacos podría generar desde una simple adicción en las personas, hasta daños severos en órganos internos y en el caso del uso indebido del propranolol, modificar de forma negativa el comportamiento de las personas.
Cada individuo constituye su forma de ser con base a sus experiencias negativas o positivas, y el alterar esto puede cambiar la esencia de cualquier ser humano. Además, este tipo de tratamientos sólo bloquea los recuerdos negativos, creando la posibilidad de tener recaídas, afectando emocionalmente a los pacientes.
Sin duda es un gran avance en la medicina, pero habrá que esperar el resultado final de las investigaciones; y combinar una terapia psicológica para atacar de raíz los miedos que existen en las personas”.
Los especialistas del sitio de Internet PsychCentral, afirman que el propranolol no sirve para borrar mágicamente los recuerdos de las personas, desprestigiando las investigaciones de los científicos holandeses.
Aún falta mucho para poder comercializar este medicamento. Es necesario pasar por diversas pruebas. Sin embargo, no es la primera vez que se habla de alguna píldora capaz de borrar los recuerdos; en 2007 LiveScience publicó los estudios realizados por investigadores de la Universidad de Harvard y la Universidad de MacGill, respecto a un fármaco capaz de generar amnesia, cuya fórmula incluía al propranolol.
El cine también se ha involucrado en el tema, con la película Eternal Sunshine of the Spotless Mind. En este filme norteamericano del año 2004, se plantea la posibilidad de borrar los recuerdos de las personas, con resultados no tan positivos como se pensaba.
TVA

Gabo celebró su cumpleaños 82

March 7, 2009 by Revista Opción  
Filed under Cultura

garciamarquezEl autor colombiano Gabriel García Márquez, considerado una de las más máximas figuras literarias en Latinoamérica, cumplió ayer 82 años.
El Premio Nobel de Literatura 1982, “Gabo”, como le dicen sus amigos y admiradores, que los tiene por millones, es reconocido en todo el mundo por su habilidad para combinar la fantasía y el realismo mágico en obras como Cien años de soledad, La hojarasca y Del amor y otros demonios.
Gabriel José de la Concordia García Márquez, su nombre completo, nació en Aracataca, un pequeño pueblo de Colombia, en el seno de una familia encabezada por Gabriel Eligio García, radiotelegrafista, y Luisa Santiaga Márquez Iguarán.
Sus primeros años los pasó con sus abuelos maternos, el coronel Nicolás Márquez -su ídolo de toda la vida-, y Tranquilina Iguarán; quienes acostumbraban contarle relatos, fábulas e historias.
A la muerte de su abuelo, “Gabo” fue enviado a estudiar a Barranquilla y en 1940 viajó a Zipaquirá, donde fue becado para estudiar el bachillerato y en 1947 se matriculó en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Nacional.
Los recuerdos de su familia y su infancia, el abuelo como prototipo del patriarca familiar, la vivacidad del lenguaje campesino y la natural convivencia con lo mágico, aparecen años más tarde -transfigurados por la ficción-, en muchas de sus obras, como La hojarasca, Cien años de soledad, y El amor en los tiempos del cólera, entre otras.
En 1947 se instaló en Bogotá y estudió cinco cursos de Derecho, algunos en la capital colombiana y otros en Cartagena, donde se hizo amigo del poeta Alvaro Mutis -quien al igual que él radica en México desde hace varios años-, pero no terminó esta carrera y prefirió dedicarse al periodismo.
A partir de 1954 trabajó como reportero y crítico de cine para el diario colombiano El Espectador, en un periodo de apasionada dedicación al periodismo, oficio que posteriormente dejó huella en su literatura y en el que escribió sus primeras obras.
En un viaje a Barranguilla conoció a un grupo de periodistas que le fascinaron y decidió orientar totalmente su vida al periodismo y a la literatura.
Se unió, pues, al “Grupo de Barranquilla”, integrado por Germán Vargas, Alvaro Cepeda y Alfonso Fuenmayor, periodista al que “Gabo” le debe el descubrimiento de los autores que más tarde se convirtieron en sus modelos literarios:
Franz Kafka, James Joyce, William Faulkner, Virginia Woolf y Ernest Hemingway, Nobel de Literatura.
Comenzó a trabajar de columnista en El Heraldo y se instaló en un cuartucho ínfimo, donde comenzó a escribir su primera novela: La hojarasca, publicada en 1955. Posteriormente fue colaborador habitual en periódicos de Colombia, Venezuela, México, España y Estados Unidos.
En 1958, en un viaje relámpago a Barranquilla, se casó con su novia Mercedes Barcha, su compañera de toda la vida y con quien procreó dos hijos, Rodrigo, quien nació en Bogotá en 1959, y Gonzalo, nacido en México, tres años después.
Tras una breve estancia en Londres y afrontando grandes carencias económicas, “Gabo” escribió La mala hora (1961) y de manera paralela, a partir de un episodio que se le desprendió de esa obra, nació una de sus mejores novelas: El coronel no tiene quien le escriba (1958).
Aunque su actividad periodística en Venezuela era en ese entonces muy intensa, no abandonó el quehacer literario. Escribiendo sólo los domingos redactó en 1961 casi todos los cuentos de Los funerales de la Mamá Grande, año en que se instaló en Nueva York, como corresponsal de la agencia informativa cubana Prensa Latina.
Tiempo después García Márquez decidió establecerse en México y probar suerte con la tercera de sus aficiones: el cine, y fue a partir de 1963 cuando consiguió debutar como guionista.
Su primer guión fue El gallo de oro y lo escribió en colaboración con Carlos Fuentes, a partir de un cuento de Juan Rulfo.
Otros trabajos en este rubro fueron “Tiempo de morir”, que dirigió Arturo Ripstein, con una adaptación de su cuento “En este pueblo no hay ladrones”.
Aunque García Márquez nunca se sintió satisfecho con sus trabajos cinematográficos, ha dicho que su “decepcionante experiencia en el mundo del celuloide” le fue de gran utilidad y lo ayudó a entender “que las posibilidades de la novela son ilimitadas”.
Tras superar una etapa de escasez literaria, ya que durante cuatro años no escribió ni una sola línea, en 1965 comenzó a crear una de sus obras que es considerada por la crítica como la más importante: Cien años de soledad.
En junio de 1967 fue presentada a todo el público, logrando un éxito sin precedentes, ya que en pocos días se agotó la primera edición y en tres años fueron vendidas más de medio millón de ejemplares.
El eje principal de la famosa novela es el realismo mágico, un género literario latinoamericano que mezcla elementos maravillosos con una narrativa muy realista. En su estilo se puede apreciar la influencia que tuvo García Márquez del escritor estadounidense William Faulkner, a quien tanto admira.
En reconocimiento a una de las figuras literarias más grandes del siglo XX, en 1982 recibió el Premio Nobel de Literatura “por sus novelas y relatos, en los cuales lo fantástico y lo real son combinados en una rica composición del mundo de la imaginación”.
Para 1961 recibió el premio Esso; en 1971 fue declarado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Columbia, Estados Unidos: en 1972 obtuvo el premio Rómulo Gallegos, por su obra La increíble y triste historia de la Cándida Eréndira y su abuela desalmada y en 1992 fue nombrado Jurado del Festival de Cine de Cannes, Francia.
Otras obras famosas de García Márquez son La mala hora (1968), Crónica de una muerte anunciada (1981), El amor en los tiempos del cólera (1988), El general en su laberinto (1990), Del amor y otros demonios (1994) y Noticia de un secuestro (1996).
Desde 1974, García Márquez alterna su residencia entre México, Cartagena, La Habana y París, convirtiéndose así en embajador extraoficial del Continente y trabaja de manera activa en defensa de los derechos humanos.
Aunque desde hace años mantiene una lucha incansable en contra del cáncer, García Márquez continúa lleno de proyectos y sigue demostrándo una admirable energía.
Consciente de que “nunca, ni un sólo minuto, he dejado de ser periodista”, convenció a su amigo el novelista argentino Tomás Eloy Martínez para que crearan juntos un taller de periodismo, dando vida así a la Fundación para el Nuevo Periodismo Iberoamericano.
En 2002 apareció el tan esperado libro de sus memorias, titulado Vivir para contarla, y en 2004 presentó su más reciente obra de ficción Memoria de mis putas tristes.
Festejo en Mocorito, Sonora
Con una crónica de un viaje a Macondo, develación de placa, teatro y concierto poético concluirá hoy viernes en Mocorito, Sonora, las celebraciones por el 82 aniversario del escritor.
En la Séptima Semana Cultural “Gabriel García Márquez” inició con la presentación del libro Tierra blanca, de Leónidas Alfaro; la conferencia “Los jóvenes y los retos del nuevo milenio” y la proyección de la película Pedro y el lobo.
Las actividades en honor del autor incluyeron tertulias, conferencias, presentaciones de libros, revistas, proyección de películas y la develación de una placa con el nombre del escritor sinaloense Leónidas Alfaro.
El Universal