La Influencia de los Cinco Elementos en el Comportamiento Humano

December 18, 2009 by Revista Opción  
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temuaNadie duda que es posible anticiparse y pronosticar ciertos movimientos de la naturaleza, como por ejemplo el frondoso crecimiento de los árboles en primavera. Lo que los antiguos eruditos chinos se preguntaron, entonces, era si no era también posible anticiparse al comportamiento de los seres humanos, en la medida en que éstos también son parte de la naturaleza.
Los antiguos eruditos chinos del YIN-YANG, pensaban que el universo estaba dividido en tres partes. La primera era el cielo, la segunda la tierra, y la tercera, todo lo referente a las especies vivas. Como era el ser humano quien estaba a cargo de todas las especies viva, a esta tercera parte la denominaron Human.
Podemos encontrar el metal, el agua, la madera, el fuego y la tierra por todas partes de la tierra. Los eruditos chinos nombraron a estos elementos los Cinco Elementos. Los seres humanos viven entre el cielo y la tierra, al igual que los Cinco Elementos. Por lo tanto, los seres humanos deben tener una relación directa con los Cinco Elementos, siendo incluso parte de ellos. Y así como existen relaciones de afinidad y enemistad comprobables entre los cinco elementos (el agua y el fuego no pueden convivir), también deben existir relaciones similares entre los seres humanos. Lo mismo sucede con ciertos comportamientos previsibles de estos Cinco Elementos, que pueden sin dudas corresponderse con los de los seres humanos…
Por ejemplo, los árboles tienen su propio ciclo de crecimiento en medio del Cielo y la Tierra. Los seres humanos deben tener ciclos vitales similares a los de árboles. Los cambios estacionales afectan el crecimiento de árboles. Los árboles crecen más rápidamente en la primavera y más lento en el otoño. Los cambios ambientales también afectan la vida de árboles. Sin un sol adecuado, los mismos crecen demasiado lento. Por el contrario, con demasiado calor, los árboles serán disecados. Sin agua, los árboles no pueden crecer. Con demasiada agua, los árboles se ahogan y pueden morir. Con tierra escasa, el árbol no crecerá temua2alto…
De la misma forma, el ciclo vital humano también es afectado por los mismos cambios estacionales y ambientales. Los cambios estacionales provienen del sol y de la luna, que son el reloj de los calendarios. El Calendario Chino se diseña teniendo en cuenta el sol y la luna, más el ciclo de Nacimiento de Rama (concepto tomado de los árboles). Los eruditos chinos del YIN-YANG aplicaron durante miles de años estos Cinco Elementos en el Calendario Chino. De esta manera, los seres humanos pueden saber la injerencia de estos Cinco Elementos utilizando su fecha de nacimiento y edad, y conocer así la suerte que les depara a sus vidas.
Cuando las estaciones y el ambiente cambian, los Cinco Elementos tienen ciertas injerencias. Los seres humanos responden de una manera similar. Los eruditos de YIN-YANG pudieron hacer predicciones sobre el ciclo vital humano, desde el nacimiento hasta la muerte, utilizando este fenómeno natural.

El calendario de cinco elementos
Para la cosmovisión china, vivimos en un mundo conformado por cinco elementos, con los que nos relacionamos todo el tiempo y que determinan nuestra vida en muchos aspectos…
Estos cinco elementos son el metal, el agua, la madera, el fuego y la tierra. Y como parte de este mundo, debemos tener una relación directa con estos cinco elementos, los cuales deben afectar nuestras actividades diarias en una gran cantidad de aspectos.
Paralelamente, luego de observar los ciclos vitales de los animales, las plantas, los minerales, y los líquidos, así como los ciclos del día, el mes, y el año, los chinos encontraron que todo, absolutamente todo, en el mundo, está afectado por el paso del tiempo.
Así, calcularon y estudiaron las relaciones entre los Cinco Elementos y el tiempo, para después aplicar estos Cinco Elementos temporales al calendario chino. También descubrieron el secreto de que los Cinco Elementos son una dotación que la madre naturaleza lega a la gente, de la madre, ya que, estando dentro del mundo de los Cinco Elementos, nuestro cuerpo puede contener algunos de los ingredientes de estos Cinco Elementos. Lo que todo esto significa en resumen, es que, para conocer más sobre nuestra persona y personalidad, debemos encontrar los cinco elementos que se representan en nosotros, a partir del tiempo en que nacimos.
temua3Con el tiempo, esta herencia de la cultura china se aplicó extensamente en el área de la astrología china. Hoy en día, podemos utilizar el Calendario Chino de Astrología de los Cinco Elementos para encontrar el grado de cada uno de estos Cinco Elementos que todos tenemos en nuestro cuerpo, -tendiendo en cuanta la fecha de nacimiento-, determinando así que elementos podrían traer buena o mala suerte. El calendario puede también decirnos qué elemento se encuentra activo en cualquier parte del tiempo.
La mayoría de estos Cinco Elementos los podemos ver en la tierra. Gran parte de ellos pueden ser movidos fácilmente, como por ejemplo los muebles, una roca o un árbol. Algunos de ellos son más difíciles de mover, como por ejemplo un edificio, las montañas o un río. Tenemos también la opción de vivir cerca o lejos de cada uno de estos elementos. Por eso, es bueno saber que elementos particulares nos pueden dar suerte, para ayudarnos a tomar decisiones.
Los Cinco Elementos referentes al tiempo (del cielo) no son tan fáciles de ver. No podemos tampoco evitar que vengan a nosotros. Sin embargo, si podemos tener un calendario de estos Cinco Elementos para saber cuándo vienen y aparecen.
Si tenemos un calendario de los Cinco Elementos, podremos saber cuándo nuestros propios elementos, tanto afortunados como desafortunados, podrán venir a nuestras vidas. Por lo tanto, el calendario de los Cinco Elementos puede actuar como una especie de radar, para decirnos cuándo está viniendo la “tormenta”. Este calendario también nos dice cuando es un buen momento para aprender, recibir (Ciclo de Conocimiento), de juntarse, de hablar, de jugar (Ciclo de Amistad), de dar, de demostrar (Ciclo de Expresión), de relajarse, de gozar (Ciclo del Dinero), de tomar el control, de tomar responsabilidades (Ciclo de la Carrera), etc.
Si sabe en que momento se da su Ciclo de Dinero, podrá saber cuando tendría que comprar los boletos de lotería. Lo mismo para conseguir pareja, (Ciclo de Amistad) o iniciar un estudio (Ciclo del conocimiento). Una información adicional sobre estos Ciclos, se encuentra dentro del ciclo de siembra y cosecha dentro del mismo calendario.
Cada vez más gente se está interesando por información acerca de estos cinco elementos. Muchas personas tienen incluso un Software de computadora para que les ayuda a hacer sus cálculos personales basados en el Calendario Chino de los Cinco Elementos.
Los Cinco Elementos que se encuentran en la tierra, se pueden ver y tocar. Los Cinco Elementos del cielo, en cambio, son abstractos, por lo que se tiene menos control sobre los mismos. El Calendario Chino es entonces una herramienta para ayudar a la gente a saber cuándo, por qué, y donde están sus Cinco Elementos.
FUENTE: http://www.enplenitud.com

Buscan salvar al pato de Madagascar

November 7, 2009 by Revista Opción  
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patoTras enfrentar dificultades debido a un severo clima y enfermedades, un equipo de expertos logró completar una instalación para la cría en cautiverio de estos patos.
El plan de rescate fue diseñado luego que los científicos se dieran cuenta de que estos ejemplares estaban a punto de extinguirse.
Se pensaba que el pochard de Madagascar se había extinguido a finales de la década de 1990, pero fueron redescubiertos en 2006 y ahora integran la lista de las especies críticamente amenazadas.
El proyecto involucró al Durell Wildlife Conservation Trust así como el Wildfowl and Wetlands Trust (WWT)
Estas aves se encuentran en un lago volcánico en Madagascar.
Durante una visita de reconocimiento al lago a principios de este año, sólo se avistaron seis hembras y se recogió evidencia de que polluelas de apenas unas semanas de nacidas habían muerto.
Por ello, se tomó la decisión de proteger a los pocos patos que quedaban mediante un programa de cría en cautiverio.
Científicos monitorearon a las aves durante la temporada de reproducción y se dieron cuenta cuándo las patas estaban preparándose para poner huevos.
Seguidamente los especialistas volaron a Madagascar para colocar los preciosos huevos en cautiverio.
El doctor Glyn Young del Durrel Wildlife Conservation Trust dijo que había sido “una carrera contra reloj” llegar al lago antes de que los huevos comenzaran a ser empollados.
“Fuertes tormentas eléctricas habían retrasado nuestra llegada al país. Una vez que el equipo pasó por la aduana, tuvimos que esperar tres días mientras reparaban un puente que era la única vía de acceso al lago”, comentó.
“¡Para empeorar las cosas, tras haber llegado al lago todo el equipo se enfermó!”, añadió Young.
Sin embargo,luego de todas las dificultades el equipo tomó parte de un hotel local para crear una instalación temporal de cría de patos en cautiverio.
Posteriormente, el equipo viajó al lago y removió un lote de huevos listos para empollar ubicado en un nido cerca del lago.
“Los huevos fueron empollados al lado del lago”, afirmó Andrew Terry del Durrel Wildlife Conservation Trust.
“Instalamos un laboratorio en una carpa con todos los equipos y las polluelas salieron del cascarón en una incubadora”, agregó.
Los polluelos recién nacidos fueron trasladados a la instalación de cría en cautiverio en un vehículo de doble tracción.
“Se trató de un delicado viaje de ocho horas en vías de mala calidad”, dijo Terry.
Peter Cranswick de WWT señaló que: “”Llevar a estas aves para que sean criadas en cautiverio forma parte de un proyecto de conservación de 20 ó 30 años que también ayudará a restaurar los pantanos de la región”.
Se informó que los ocho patitos rescatados se encuentran en buen estado de salud. Ellos representan una gran proporción de la población ya que en 2008, sólo fueron encontradas 25 aves adultas.
Los trabajos continúan y el equipo intentará dejar a salvo dos nidadas más en las próximas semanas. (BBC)

Los plásticos se degradan con rapidez en el océano

August 22, 2009 by Revista Opción  
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losplasticosLas especies marinas que quedan atrapadas en bolsas o mallas no son las únicas damnificadas por la acumulación de residuos de plástico en el océano. Según revela uno de los primeros estudios realizados sobre el tema, los investigadores han descubierto que aunque esté considerado como indestructible, el plástico se descompone con sorprendente rapidez y libera en el agua sustancias potencialmente tóxicas.
“El plástico que se usa a diario se considera estable”, advierte Katshuhiko Saido, profesor de la Universidad de Nihon e investigador principal del estudio, “pero hemos descubierto que en el océano se descompone al estar expuesto al sol, a la lluvia y a otras condiciones ambientales”. Según el científico, este proceso está dando lugar a una nueva fuente de contaminación que continuará en el futuro.
Saido afirmó, además, que el poliestireno comienza a descomponerse en sólo un año, liberando componentes en aguas abiertas dentro de ecosistemas marinos. El volumen de plástico en el océano está aumentando, de manera que el problema se convierte en una amenaza global al Medio Ambiente.
Sólo en Japón, unas 150.000 toneladas de residuos de plástico, la mayoría poliestireno extruido, son arrojadas al mar cada año. Su acumulación crea vastas extensiones de residuos que flotan en los océanos. La franja del pacífico llamada ‘Isla de la basura’ tiene ya una superficie equivalente a Francia.
El principal investigador del estudio afirmó que su equipo ha descubierto que cuando el plástico se descompone libera una sustancia tóxica llamada bisfenol A en el agua. Los fabricantes de biberones dejaron de utilizar bisfenol en sus productos este mismo año ante sus posibles riesgos para la salud, ya que puede desequilibrar las hormonas de los animales y afectar al sistema reproductivo.
El Mundo

El disfraz de dos cabezas de las serpientes marinas

August 8, 2009 by Revista Opción  
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serpientemarinabuenaLas serpientes marinas de los océanos Índico y Pacífico engañan a sus depredadores al hacerles creer que tienen dos cabezas, según un estudio de la Escuela de Conservación de Copenhague (Dinamarca) y la Universidad de Kristianstad en Suecia que se publica en la revista ‘Marine Ecology’.
El descubrimiento mostró que la cobra marina con listas amarillas (Laticauda colubrina) utiliza las marcas de la piel y su comportamiento para hacer creer a los depredadores que su cola es una segunda cabeza en la que también hay veneno.
Los investigadores explican que existen alrededor de 65 especies de serpientes marinas en las aguas tropicales del hemisferio sur, desde África al Golfo de Panamá. La mayoría de ellas pasa su vida en el mar, en aguas superficiales y como depredadores activos de pequeños peces que rondan los arrecifes de coral. Todas las serpientes marinas tienen un veneno muy potente que se encuentra entre los más venenosos de todas las especies de serpientes.
Sus métodos de caza en ocasiones convierten a estas serpientes en muy vulnerables para otros depredadores, sin embargo, la cobra marina de listas amarillas ha conseguido que su cola se corresponda con la vista dorsal de la cabeza, lo que combinado con el mismo tipo de colores, proporciona la ilusión de que tiene dos cabezas y dos cargas de su peligroso veneno.
El descubrimiento lo realizó Arne Redsted Rasmussen, coautor del trabajo, mientras buceaba cerca de la costa de la Isla Bunaken en Indonesia. Siguió a una gran cobra durante 30 minutos, nadando entre los corales y buscando comida. Después de ser distraido por una segunda serpiente, Rasmussen volvió a buscar a la serpiente y se sorprendió al ver que la ‘cabeza’ le estaba mirando mientras que la cola estaba explorando el coral. Fue sólo entonces cuando la serpiente se escapó y Rasmussen se dio cuenta de que la primera cabeza era en realidad la cola.
Los investigadores examinaron a 98 cobras marinas de las colecciones de los tres principales museos de París, Berlín y Copenhague además de controlar la conducta de las cobras marinas salvajes de las Islas Solomon durante la expedición danesa ‘Galathea 3′.
La investigación confirmó que todas las serpientes de estas especies tenían un patrón de coloración distintivo con una forma amarilla de horma de zapato que marcaba la punta de la cabeza y la cola. El amarillo era más profundo que los colores del resto del cuerpo y el color negro era mucho más largo que las bandas oscuras del resto del organismo, lo que subraya la similitud entre la cabeza y la cola.
La razón de esta mezcla de conducta y coloración procede del desarrollo de una estrategia de defensa necesaria cuando la serpiente está explorando en busca de la presa. A pesar de ser extremadamente venenosas, las serpientes marinas son susceptibles del ataque de varios depredadores como tiburones, grandes peces óseos e incluso aves.
Según concluye Rasmussen, “es intrigante que este descubrimiento se observara en esta especie ya que una de las diferencias clave entre la cobra marina de rayas amarillas y otras serpientes marinas es que pasan casi el mismo tiempo en tierra que en el mar. Por ello viven en dos mundos en los que se aplican dos reglas diferentes de supervivencia. Sigue por confirmar si las cobras marinas utilizan su táctica de defensa marina de movimiento de sus colas cuando están en tierra”.
El Mundo

La biodiversidad de Sudamérica se debe a la cordillera de Los Andes

June 20, 2009 by Revista Opción  
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1245406345_0¿Por qué Sudamérica reúne la mayor variedad de plantas y animales del planeta? Un estudio, con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), propone una explicación más allá de factores ecológicos: los autores desvelan el papel clave que jugó el nacimiento de la cordillera de los Andes en la aparición y extensión de la biodiversidad tropical, un hallazgo que cuestiona las tesis tradicionales que consideran al río Amazonas el motor de la expansión de la biodiversidad de la región.
El estudio, publicado en la revista ‘PNAS’, ha sido reseñado en el último número de ‘Science’.
La investigación ha sido dirigida por la investigadora del CSIC Isabel Sanmartín, que trabaja en el Real Jardín Botánico (CSIC), en Madrid, en colaboración con Alexandre Antonelli, de la Universidad de Gotemburgo (Suecia).
Sanmartín aclara las razones que impulsaron el trabajo: “La región del neotrópico, que abarca América del Sur, incluye los bosque húmedos tropicales más grandes del planeta. Por ejemplo, un tercio de todas las plantas con flores se encuentran en la región, lo que atestigua su importancia como reserva de la biodiversidad. Sin embargo, todavía no se conocen con exactitud cuáles han sido los procesos responsables de tan extraordinaria diversidad”.
Tradicionalmente, la comunidad científica ha achacado la riqueza neotropical a factores ecológicos, como una mayor tasa de luminosidad, temperatura y humedad. “Las hipótesis ambientales no contemplan la posibilidad de que las condiciones ambientales actuales sean las mismas que se daban hace millones de años y tampoco asume que no todas las especies reaccionan igual a esas condiciones del ambiente. Por eso, en los últimos años, han surgido hipótesis más integradoras, que intentan explicar la riqueza de la región en términos históricos o evolutivos”, apunta la investigadora.
Estas teorías, explica Sanmartín, apuntaron en un primer momento al río Amazonas como dinamizador de la región y, en los últimos años, han comenzado a reconocer la influencia de la cordillera de los Andes, aunque como un hecho puntual y centrado exclusivamente en la diversificación de plantas de alta montaña.
La hipótesis que defienden Sanmartín y sus compañeros reivindica un papel más importante para la cadena montañosa. Sus conclusiones se han basado en el estudio evolutivo de la familia de plantas Rubiaceae, de la que procede la planta del café, muy presente en la región. Los autores analizaron secuencias de ADN de los vegetales, combinando los resultados con evidencias geológicas, paleontológicas o climatológicas utilizando un nuevo método de análisis biogeográfico.
Los datos obtenidos en la investigación sugieren que las Rubiaceae migraron desde Laurasia (Europa, Norteamérica y Asia) hacia América del Sur a mediados del Terciario, hace unos 40 millones de años. Para ello se sirvieron del levantamiento de los Andes del Norte. Allí, estas plantas permanecerían hasta el Mioceno, hace unos 23 millones de años.
Nuevas pruebas
Asimismo, el trabajo aporta nuevas pruebas sobre la existencia, en tiempos prehistóricos, de dos accidentes geográficos cuya presencia en la zona es muy discutida por geólogos y paleogeógrafos. Son el Portal Occidental de los Andes, una barrera geográfica a la altura del Sur de Ecuador, y el Lago Pebas, un gran sistema lacustre con una extensión en torno al millón de kilómetros cuadrados ubicada en la cuenca occidental del Amazonas.
El hecho de que las Rubiaceae no se dispersara hacia el sur de los Andes hasta el Mioceno parece avalar la existencia del portal, una región de tierras bajas entre los Andes del Norte y los Andes Centrales que se veía a menudo invadida por las aguas del Pacífico. De confirmarse su existencia, el portal habría impedido el paso de animales y plantas entre ambos sectores de la cordillera hasta que, a mediados del Mioceno, se produjo el levantamiento de la cordillera oriental de los Andes, fenómeno que abrió el camino de las especies de montaña hacia el sur.
Según explica Sanmartín, el cierre del portal andino en el Mioceno coincidió con la formación en la mitad occidental de la cuenca amazónica (entre los actuales Perú, Colombia y Brasil) del Lago Pebas. El aislamiento tanto del portal como del lago explica, según el estudio, que en la actualidad ambas zonas coincidan con dos puntos con una de las mayores tasas de acumulación de plantas y animales autóctonos de América del Sur, la región de Huancabamba, al sur de Ecuador, y la cuenca occidental del Amazonas.
El Mundo

Asteroide pudo no ser causante de extinción de dinosaurios

April 28, 2009 by Revista Opción  
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extinciondinosaurios20La hipótesis de que el impacto de un asteroide en la península mexicana de Yucatán fue el causante de la desaparición de los dinosaurios hace 65 millones de años ha vuelto a ser puesta en entredicho en un nuevo estudio geológico.
De hecho, “ni una sola especie se extinguió como resultado del impacto de Chicxulub”, afirma la paleontóloga Gerta Keller, de la universidad estadounidense de Princeton, autora principal del estudio publicado hoy en “The Journal of the Geological Society”.
“El impacto de Chicxulub se produjo unos 300 mil años antes de la extinción en masa y por tanto no podría haberla causado”, dijo Keller a Efe.
Varios científicos, entre ellos la propia Keller, habían puesto en duda anteriormente la teoría del impacto como causa de la extinción de los dinosaurios y del 65% de todas las especies en el límite entre los períodos Cretácico y Terciario.
Esa teoría se fraguó poco después del descubrimiento en 1978 en Chicxulub, en el norte de Yucatán, de un cráter de impacto de 180 kilómetros de diámetro en el que fueron halladas esférulas de vidrio en los sedimentos situados debajo del límite del Cretácico-Terciario (K/T en la jerga geológica) que se asocia con la extinción en masa.
La capa de esférulas marca el momento del impacto, explicó a Efe Keller.
Ahora, Keller y sus colegas han encontrado nuevas pruebas en México de que el impacto antecedió en 300 mill años el límite K/T y que no tuvo el efecto dramático que se pensaba sobre las especies.
En sus excavaciones en la localidad mexicana de El Peñón los paleontólogos hallaron los fósiles de las mismas 52 especies en los sedimentos situados por debajo y por encima de la capa de esférulas, según el estudio.
“Descubrimos que ni una sola especie se extinguió como resultado del impacto de Chicxulub”, dijo Keller.
La científica explicó que en El Peñón las esférulas están incrustadas en sedimentos a más de entre 4 y 9 metros por debajo del límite K/T.
Estos sedimentos fueron depositados a razón de entre dos y tres centímetros cada mil años después del impacto.
Keller también rechaza las alegaciones de los defensores de la teoría del impacto según los cuales ambos eventos están separados en el registro de los sedimentos debido a un movimiento sísmico o tsunami como resultado del choque del asteroide.
El estudio halló que los sedimentos que separan ambos sucesos tienen características naturales, con los típicos huecos formados por las criaturas que colonizaban el fondo del océano, sin rastro de una alteración estructural.
En opinión de Keller, la desaparición de los dinosaurios pudo deberse a “una combinación de factores, pero el impacto de Chicxulub no sería uno de ellos”.
Este antecede a la extinción en masa y no provocó la desaparición de ninguna especie de foraminíferos planctónicos, los organismos unicelulares más pequeños y más sensibles de los océanos, que son utilizados para reconstruir los cambios climáticos a través de la historia, explicó.
Uno de los factores pudieron ser las erupciones de Deccan, cuya fase principal coincidió con la extinción en masa y que produjeron ríos de lava que componen hasta el 80% de las montañas volcánicas de 3 mil 500 metros de altitud en la India, señaló Keller.
“La idea más plausible es que los gases de dióxido de azufre fueran mortales a la hora de causar un enfriamiento global, mientras que la lluvia ácida destruyó las plantas y la acidificación de los océanos acabó con los organismos que segregan carbonatos”, dijo.
El Universal

El ocaso del pensador de la jungla

February 15, 2009 by Revista Opción  
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1234551656_extras_ladillos_1_0«Vas a tu despensa, sacas unas galletas, margarina o cualquier cosa de las que comemos en Occidente y estás acabando con los orangutanes». Willie Smits, un holandés que lleva 30 años trabajando en Borneo y que tiene ahora mismo 1.000 simios a su cargo, no tiene reparo en amargarle el desayuno a los europeos. Quiere que se levanten y le pidan a sus gobiernos que hagan cumplir las leyes. Que no se importe más aceite de palma sin que haya garantía de que ha sido producido de forma respetuosa con el medio.
De no actuar así, se corre el riesgo de perder a una de las especies más extraordinarias del planeta. El orangután (‘Pongo pygmaeus’) es junto a chimpancés y gorilas el mamífero más cercano al hombre y una fuente de conocimiento para aprender qué nos hace humanos. El orangután es un libro de instrucciones de nuestra propia mente, pero está desapareciendo. El gran simio asiático ha quedado acorralado en los bosques lluviosos de las islas de Sumatra y, sobre todo, Borneo, en un terreno compartido por Indonesia y Malasia. Un área donde se está asestando un gigantesco bocado al medio natural.
Las selvas de las que depende están se destruyen a toda volocidad. Tanto que Indonesia es ya el cuarto emisor de gases de efecto invernadero del mundo por el humo de los fuegos forestales y las emisiones de metano provenientes de los suelos pantanosos desprovistos súbitamente de vegetación.
Estos terrenos de gran valor biológico se destinan a cultivos de exportación como el aceite de palma, un fruto que empieza ahora a dedicarse a biocombustible y que lleva mucho más tiempo siendo parte de nuestra dieta como una de esas «grasas vegetales» que aparecen como ingrediente de tantos alimentos.
Smits visita España para presentar su libro-denuncia sobre la situación del orangután. En ‘Los pensadores de la jungla’ (Ed. H.F Ullman) describe los problemas de conservación y narra su experiencia como gestor de un centro de recuperación de fauna. La organización que dirige, Borneo Orangutan Survival Foundation (BOS), rescata animales en peligro de los bosques talados o del circuito ilegal de ejemplares cautivos y trata de devolverlos a zonas de bosque seguras.
Smits habla tranquilo, con una serenidad heredada quizá de los largos días observando a la fauna en silencio. Pero no por ello pierde firmeza. Le brillan los ojos cuando afirma: «La situación es desesperada. No estamos salvando nada. Hay muchos organismos haciendo campañas diciendo que las cosas mejoran. Pero es falso. Los orangutantes se van a acabar si no actuamos. Y podemos hacerlo».
Porque sí, hay soluciones. En realidad, Smits no ha venido a Madrid a estropearle el desayuno a nadie. Tan sólo pretende despertar al consumidor-ciudadano y aportar una salida. Su discurso destierra el sambenito que se suele colgar a los defensores de la naturaleza: gente quejumbrosa contra el sistema que no ofrece alternativas a cambio.
Sanar la tierra
Sucede que Smits es, ante todo, un técnico, Un ingeniero forestal que llegó a Indonesia en 1980 para trabajar en el sector maderero y acabó convirtiéndose en experto en primates. Y su conclusión es clara: «No hemos entendido la complejidad de los ecosistemas tropicales, que no pueden manejarse como los cultivos europeos». «La riqueza no se crea talando grandes extensiones de terrenos que son rápidamente lavados por la lluvia, sino gestionando la rica diversidad», defiende. Y lo ha probado en las miles de hectáreas que gestiona junto a la población local.
En pocos años, el territorio ha pasado del erial al vergel productivo. Las plantaciones forestales de medio y largo plazo se alternan con cultivos de rápida cosecha. Y allí sí quedan orangutanes. Se trata de «sanar la tierra» y tener un enfoque local, lejos de la mezcla de avaricia, globalización y corrupción que ahora impera, comenta el autor.
Smits recuerda que ahora que el cambio climático es la mayor preocupación mundial, conservar el orangután ayudaría a enjugar el problema. «En lugar de quemar la selva y emitir más CO2 podemos salvar la especie y mantener sus bosques, que son un sumidero de carbono». Hay miles de hectáreas abandonadas en Indonesia, recuerda, que pueden destinarse al cultivo, pero los negociantes prefieren entrar en la selva virgen.
«No me opongo al aceite de palma», aclara Smits, «hay controles, trazabilidad, satélites que pueden decirte si el cargamento que llega a Europa está limpio o no, si viene de una plantación legal o de terrenos ocupados ilegalmente. ¿Por qué no se hace cumplir la ley? Lo único que pido es que los ciudadanos le digan a sus gobiernos que ellos no quieren ser cómplices del crimen que estamos cometiendo».
El libro de Smits está ilustrado con cientos de fotografías, la mayoría de Jay Ullal, que lleva años documentando la vida de los orangutanes que permanecen en los centros de recuperación de la BOS. Esto ha permitido aportar nuevos datos de importante valor científico sobre el desarrollo cognitivo y cultural de estos primates, revelando insospechadas conductas que refuerzan el conocimiento que se tiene ya sobre su inteligencia.
La obra muestra también la parte aspera de la situación. Orangutanes cautivos, matados, asados en los puestos de comida de los mercados. La obra fue rechazada varias veces hasta ser publicada por el editor Herbert Ullman, quien afirma: «Hay libros que se pueden editar y hay otros que, simplemente, se deben editar».
El Mundo

El clima y la biodiversidad de Gibraltar permitieron sobrevivir a los neandertales

January 31, 2009 by Revista Opción  
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1233331711_0El último reducto de neandertales en Europa fue en sureste de la Península Ibérica, donde habitaron hasta hace unos 24.000 años. La existencia en esa zona de una biodiversidad más cálida que en el resto del continente, una flora en la que no faltaban árboles y arbustos, está detrás de su supervivencia, según revela un grupo de investigadores españoles.

El estudio, publicado en ‘Quaternary Science Reviews’, está dirigido por el investigador José S. Carrión, de la Universidad de Murcia, quien ha utilizado los restos fósiles de plantas encontradas en la Cueva de Gorham, en Gibraltar, para determinar las especies que había en el Peñón del Pleistoceno.
Carrión, especialista en fósiles de flora, y su equipo han logrado determinar que, mientras el resto de Europa estaba prácticamente congelada, en esa región había pinos, encinas, robles y árboles caducifolios, vegetales que indican que el clima era cálido. Se trataba de un área semiboscosa a la que, según explica a elmundo.es, “los neandertales estaban muy bien adaptados”.
“Esta especie humana no llevaba muy bien los espacios abiertos, que son más propios de nuestra especie. Precisamente, puede que se extinguieran porque el paisaje dominante durante el último máximo glaciar fue muy estepario, y puede que sobrevivieran allí porque era uno de los últimos reductos de vegetación forestal europea”, señala el investigador.
Carrión apunta que hace 24.000 años la temperatura media era 4ºC o 5ºC menor que ahora y que el nivel del mar estaba mucho más bajo. De hecho, las cuevas de los acantilados gibraltareños en las que se refugiaban los neandertales estaban a 10 kilómetros de la costa, y daban a una sabana. Hoy esas cuevas están junto al mar.
Los coprolitos
El trabajo ha sido realizado con la información que aportan los coprolitos, heces fosilizadas de animales, en este caso de las hienas que tenían en el área sus cubiles. Pero ¿cómo llegaba el polen hasta allí?. El proceso, según explica Carrión, es el siguiente: la vegetación lo produce y lo dispersa en el aire y cae al suelo; a continuación, un herbívoro ingiere el polen a través de la dieta (ejemplo comiendo hierba), y luego, a su vez, es ingerido por un carnívoro como la hiena.
Miles de años después llega un paleobotánico, coge el coprolito, lo trata en el laboratorio y extrae los granos de polen de aquella época, de manera que puede reconstruir la vegetación que había.
Investigaciones anteriores ya habían demostrado que los neandertales eran omnívoros y se alimentaban de mamíferos terrestres (conejos, palomas, cabras montesas…) y marinos (focas monje, delfines, peces o mejillones). Se sabe, por los restos encontrados, que también se alimentaban de frutos secos y plantas.
Los paleontólogos consideran que su desaparición se debió a un cúmulo de factores, como el endurecimiento del clima y la falta de diversidad genética, dado que esta última población de neandertales estaba muy aislada.
Junto con la Universidad de Murcia, en esta investigación han colaborado expertos del Museo de Gibralar, del IPHES, del Laboratorio de Arqueobotánica del CSIC y del Instituto Pirenaico de Ecología, entre otros.

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