EE UU identifica a los detenidos en cárceles secretas

August 24, 2009 by Revista Opción  
Filed under Portada

El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha revelado por primera vez los nombres de presuntos terroristas detenidos en dos centros penitenciarios secretos de Afganistán e Irak, gestionados por el Comando de Operaciones Especiales del Ejército. Desde este mes, el Pentágono ha facilitado los nombres y la situación de esos presos, vinculados a la red de Al Qaeda u otras organizaciones similares, al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Desde su llegada a la Casa Blanca, el presidente Barack Obama ha impuesto nuevas normas en el tratamiento de detenidos, más acordes con el derecho internacional humanitario que las de su predecesor. Horas después de tomar posesión de su cargo, en enero, desmanteló las cárceles secretas de la CIA, pidió una revisión exhaustiva de las normas de arresto e interrogatorio y ordenó el cierre del campo de detención de Guantánamo, que debería tener lugar a finales de este año.
El Comando de Operaciones Especiales del Pentágono gestiona dos cárceles, localizadas en las bases de Balad, en Irak, y Bagram, en Afganistán. Según The New York Times, el diario que reveló esta información en su página web el sábado, en Afganistán se retiene a entre 30 y 40 personas, y en Irak a un número menor. Hasta la fecha, la información sobre los supuestos terroristas retenidos allí ha permanecido clasificada.
Ahora, el Pentágono deberá comunicar al CICR el nombre de los detenidos en el plazo de dos semanas después de la captura, según reveló el Times. Esa organización humanitaria podrá seguir de cerca la custodia y tratamiento de los presos. De momento, cuenta con 119 delegados y 1.314 empleados locales en Kabul, además de otras cinco subdelegaciones en el resto de Afganistán. Además, dispone de una plantilla de 531 personas en Irak.
La organización ya tenía acceso a los centros de detención norteamericanos en ambos países, pero no a las cárceles de la división de Operaciones Especiales del Pentágono. Un portavoz de CICR confirmó ayer la existencia del programa de información pero rechazó dar más detalles sobre él. “Nuestra organización no revela información sobre negociaciones con el Departamento de Defensa relacionadas con el tratamiento de detenidos”, dijo Bernard Barrett en conversación telefónica.
Esta nueva normativa acaba también con la extensión de custodia militar de los prisioneros, que le permitía al Secretario de Defensa emitir un permiso especial para retener a supuestos terroristas en cárceles secretas por un periodo indefinido.
Durante años, la Cruz Roja había solicitado acceso a esas instalaciones secretas. El Departamento de Defensa se había negado, alegando que cualquier revelación podría comprometer seriamente la lucha contra el terrorismo y podría dar coordenadas a los terroristas en activo de dónde se encontraban sus aliados arrestados, facilitando posibles ataques.
Ya en 2004, el CICR había advertido al Gobierno estadounidense de casos de abuso en sus cárceles secretas. En un informe filtrado a la prensa en mayo de aquel año se daban detalles de prácticas como la de retener a los presos desnudos en celdas sin luz. “Se les somete a una variedad de duras prácticas que abarcan desde insultos a amenazas y humillaciones físicas y psíquicas, que en algunos casos raya en la tortura”, decía el texto.
La revelación de la colaboración del Pentágono con la Cruz Roja llegó horas antes de la esperada desclasificación de un informe sobre el tratamiento de detenidos, de vital importancia para la CIA. Esa agencia revelará hoy un estudio exhaustivo sobre sus propias técnicas de interrogatorio, elaborado por su propio inspector general en 2004. Sobre todo, ese informe interno se centra en abusos en las cárceles secretas de la agencia, en las que ocurrieron simulacros de ejecuciones sumarias.
El País

El dilema de EEUU ante el narcotráfico mexicano: ¿militarización o inversiones?

June 13, 2009 by Revista Opción  
Filed under Portada

A medida que la violencia vinculada al narcotráfico en México se ha ido convirtiendo en endémica, la preocupación por la amenaza que representan los cárteles mexicanos va aumentando en Washington. Tanto el Congreso como la Casa Blanca ya lo consideran uno de las principales desafíos para la seguridad del país.
En 2007, el Gobierno de George W. Bush elaboró un plan de ayuda a México conocido como Iniciativa Mérida, que consiste en la provisión gratuita de armas para combatir el narcotráfico, así como cursos de formación a los agentes antidroga mexicanos. En el marco de este programa, el Congreso aprobó el pasado junio que EEUU concediera ayudas a su vecino sureño por un valor de 400 millones de dólares (más de 310 millones de euros) y el secretario de Defensa, Robert Gates, insinuó en una entrevista reciente que el Ejecutivo podría aumentar el valor de esas ayudas.
El gobernador de Texas, Rick Perry, ha ido más allá y ha pedido en reiteradas ocasiones a la Casa Blanca el envío de unos 1.000 soldados para fortificar la frontera, que se sumarían a los que ya ha destacado el Gobierno mexicano al otro lado de la frontera.
De momento, la Administración de Barack Obama no ha dado una respuesta oficial a la petición. Sin embargo, la semana pasada, la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, hizo pública su decisión de enviar un mayor número de agentes federales para controlar el narcotráfico, así como una coordinación más intensa con las autoridades mexicanas para compartir la información recaba sobre los carteles.
No todos los cargos electos de los estados del sur de EEUU, ni tan siquiera en la propia Texas, parecen entusiasmados con la llegada de los militares que propone el gobernador Perry, pues temen una mayor violencia. “Los soldados están entrenados para matar. El trabajo de un guardia fronterizo es diferente. No quiero una frontera militarizada”, declara John Cook, alcalde de la ciudad de El Paso, pegada a la frontera mexicana, a la altura de Ciudad Juárez.
‘Un modelo fracasado’
“Este modelo de lucha contra el narcotráfico está fracasado y ha sido criticado en las reuniones de la ONU en Viena sobre la lucha contra el narcotráfico”, explica a elmundo.es Laura Carlsen, responsable del departamento de América Latina en el ‘think tank’ Center for International Policy, con base en Washington. “Hay cada vez un mayor número de civiles que se ven atrapados en el fuego cruzado entre los 45.000 soldados que patrullan las calles de México, y los carteles. Cuando te enfrentas a la violencia con violencia, lo que consigues es más violencia”.
Carlsen culpa directamente del fracaso a la llamada Iniciativa Mérida, a la que califica de “una copia del Plan Colombia”. Uno de sus efectos perversos ha sido que ha formado a decenas de agentes que han desertado, pasándose a los cárteles y convirtiéndose en sus unidades más temibles y sanguinarias.
Al ser preguntada por las posibles soluciones, la analista señala las conclusiones de la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, liderada por los ex presidentes Henrique Cardoso, de Brasil, César Gaviria, de Colombia, y Ernesto Zedillo, de México. En el documento se pide “un cambio de paradigma” visto el fracaso del Plan Colombia. En lugar de apostar por la militarización, se demanda mayor inversión en salud pública y medidas de rehabilitación de los adictos, de forma que se reduzca la demanda, así como a la apertura de un gran debate sobre la legalización de algunas drogas.
‘Fracaso socioeconómico’
Vanda Felbab-Brown, experta del influyente ‘think tank’ Brookings Institution discrepa sobre las analogías entre el Plan Colombia y la Iniciativa Mérida, ya que si bien en un primer momento aquél fue diseñado para erradicar los cultivos de droga, sus objetivos derivaron con el tiempo hacia la lucha contra las guerrillas colombianas. “El plan triunfó en sus objetivos de seguridad, pero fracasó en aquellos socioeconómicos y antidroga”, asegura.
Además de la transferencia de armas y formación, Felbab-Brown considera que EEUU debe “reforzar el control de las armas”, mientras recuerda que aquellas fabricadas en EEUU “constituyen el 90%” de las utilizadas por los cárteles, ya que las leyes de venta de armas son más estrictas en México.
El Mundo

Estados Unidos refuerza la frontera con México para frenar el narcotráfico

March 19, 2009 by Revista Opción  
Filed under Portada

El incremento de la violencia a ambos lados de la frontera ha provocado que la Administración de Barack Obama comience a diseñar un plan para ayudar a México en la guerra contra el narcotráfico. La primera medida ha sido el envío ayer de 37 agentes de la Agencia para el Control del Alcohol, Tabaco y Armas de Fuego al suroeste de la frontera. Según fuentes conocedoras del plan, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, siglas en inglés) está considerando reasignar a 90 de sus hombres a aquella zona.
Es sólo el comienzo. La Casa Blanca estudia también el envío de la Guardia Nacional tras una petición formal por parte del gobernador de Arizona, Estado fronterizo con México, cuya capital, Phoenix, vive un incremento de la violencia y los secuestros como consecuencia de las bandas que trafican con drogas. Rick Perry, gobernador de Texas, solicitó el mes pasado un cupo de 1.000 soldados como precaución ante la creciente ola de asesinatos entre carteles rivales de la droga. Obama aseguró que se reforzaría la seguridad en la frontera, pero anunció que no estaba entre sus intenciones “una militarización” de la región.
En lo referente al plan sobre la guerra contra el narcotráfico, el general de la Fuerza Aérea Gene Renuart, quien supervisa los intereses militares de EE UU en ambos lados de la frontera como jefe del Comando Norte, dijo ayer ante el Senado que el diseño final probablemente acabe integrando a todas las agencias del Gobierno, incluyendo a las de orden público y a las Fuerzas Armadas.
“Sin duda alguna vamos a necesitar refuerzos”, declaró Renuart ante la Comisión de Servicios Armados del Senado. “Si esos refuerzos llegan a través de la Guardia Nacional o por otras agencias del orden quedará establecido en el plan que estamos creando”, informó el general. La lucha territorial entre carteles del narcotráfico en México se cobró más de 5.300 asesinatos el año pasado y unos 1.000 en lo que va de 2009. Phoenix se ha convertido en la ciudad con mayor número de secuestros en EE UU, con 700 en los últimos dos años.
“Éste es un problema del Gobierno y creo que la mejor forma de darle respuesta es un enfoque integrado, y estamos trabajando muy duro en ese sentido”, puntualizó Renuart. “Creo que esta semana tendremos un plan que anunciar”.
Lo que ya anunció ayer la Casa Blanca es que Obama tiene previsto viajar a México el próximo mes de abril para discutir con el presidente Felipe Calderón temas cruciales en sus relaciones bilaterales, como son la inmigración y, por supuesto, la lucha contra la droga que llega desde México y el tráfico de armas que tiene como origen Estados Unidos.
El general Renuart avanzó ayer que las Fuerzas Armadas de EE UU colaboran en paralelo con el Gobierno mexicano, aportándole entrenamiento a sus fuerzas de seguridad para combatir a los carteles, y con los cuerpos estadounidenses en la frontera, a quienes se les provee de tecnología punta desarrollada para frentes bélicos. Renuart resaltó que la experiencia contra la insurgencia en Afganistán sirve en la lucha contra el narcotráfico, y que ahora en la frontera con México se emplean “sensores, cámaras, puestos de escuchas y vigilancia con visión nocturna para proveer de la información necesaria a las autoridades que conducen las operaciones”.
Preguntado sobre si México estaba ganando o perdiendo la guerra contra el narcotráfico, el general dijo que “México estaba tomando posiciones muy rotundas”. “No diré que están perdiendo”, concluyó.
En una audiencia el martes ante el Comité Judicial del Senado, el demócrata Richard Durbin presentó unas cifras alarmantes. Según el senador, los carteles mexicanos están hoy día presentes en al menos 230 ciudades estadounidenses (en lugares tan remotos de la frontera como Anchorage, en Alaska, o Sheboygan, en Wisconsin), frente a tan sólo 50 en 2006. “Son la nueva cara del crimen en la era de la globalización”, definió Durbin. El problema es tan grave y de tales dimensiones que en el Congreso de EE UU ya se lo considera una “amenaza directa” para la seguridad nacional.
El País

A mal tiempo, empleo verde

March 18, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

1237198320_0Dan las doce en el reloj de Richmond (California) y los futuros currantes verdes hacen un alto en la jornada. Humberto Vázquez, que trabajaba como repartidor de DHL hasta que golpeó la crisis, aprende ahora a instalar placas fotovoltaicas. Lefario Hall, que mascaba el tiempo en una tienda de ultramarinos a nueve dólares la hora, aspira a convertirse en experto en eficiencia energética. Michelle Hayhurst, curtida en una fábrica de azulejos, reivindica el papel de las mujeres en la nueva economía verde.
«Aunque no será fácil conseguir trabajo tal y como están las cosas, al menos sabemos que el futuro está en nuestras manos y que podemos ayudar a construirlo», asegura a sus 25 años Michelle, aprendiendo todo lo que puede sobre carpintería, construcción y fontanería. «Esperemos que el paquete de estímulos de Obama nos dé el impulso que necesitamos: yo estoy dispuesta a ensanchar el horizonte».
Humberto Vázquez, padre de dos hijos, recuerda las tribulaciones por las que pasó cuando perdió su empleo, pero se hincha al mismo tiempo de orgullo «por formar parte de esa fuerza que va a cambiarle la cara al país y devolver la dignidad al inmigrante».
A Lefario Hall, condenado a esos empleos sin fondo de los guetos negros (cuando no a la cárcel), la oportunidad de reciclarse y conseguir un green job (empleo verde) le parece «un sueño que hace un par de años no podía ni imaginarme».
Todos a una, la treintena de trabajadores de Solar Richmond, con cascos y trajes naranjas, se aferran a un marco gigante de madera y cuadran una sonrisa fin de curso ante el presente incierto. Todos confían también en poder subirse a esa visión de futuro que ha dibujado desde la vecina y combativa Oakland el inefable Van Jones, consejero especial de la Casa Blanca para el Empleo Verde.
Van Jones es a la ecología lo que Obama a la política. Y Oakland, al otro lado de la bahía de San Francisco, ha sido el epicentro de ese terremoto Green for All cuya onda expansiva se ha extendido por las grandes ciudades norteamericanas. «Verde para todos» es el sueño de Martin Luther King, reinterpretado y puesto al día por ese líder afroamericano de 40 años que tendrá en sus manos el cometido de inyectar savia nueva en la vieja economía.
«Este movimiento ha creado la oportunidad para que Barack Obama se convierta en una figura histórica», asegura Van Jones. «Y este movimiento, heredero de las luchas por los derechos civiles y por la protección de nuestros recursos naturales, entra ahora en una tercera fase: la inversión en las soluciones para el futuro, de la energía solar a las turbinas de viento, de los coches híbridos a las pilas de combustible, de la eficiencia energética en nuestros edificios a la plantación de árboles en nuestros barrios».
Van Jones es también artífice y cómplice de la red de alianzas Apollo Alliance, BlueGreen Alliance, Sky1 que ha unido a empresarios, políticos, científicos, sindicatos, activistas y universitarios en eso que Obama empezó a llamar «la economía de la nueva energía» cuando estaba en plena campaña. Su promesa de invertir 150.000 millones de dólares y crear cinco millones de empleos verdes en 10 años se la sirvió en bandeja Van Jones, coronado hace apenas un mes en la cumbre «Good Jobs, Green Jobs» que se celebró en Washington.
«La economía y el medio ambiente van a ir a peor antes de que puedan mejorar», advirtió Jones. «Pero hay una manera de solucionar al mismo tiempo las dos crisis. La única parte de la economía que puede crecer a largo plazo es el sector verde, y tenemos que lograr que ése sea el espacio no para una minoría privilegiada, sino para la gente corriente… Podemos salvar no sólo a los osos polares sino a los niños negros. Haremos de este país un modelo para el resto del planeta».
En su reciente libro, The Green Collard Economy (La economía de cuello verde), Van Jones propone un new deal verde y desbroza otra idea que pretende impulsar Obama: los Clean Energy Corps (CEC), un plan nacional para crear brigadas de energía limpia, reconvertir hasta 600.000 puestos de trabajo de la construcción en cinco años y movilizar a decenas de miles de voluntarios en la reparación verde de las grandes ciudades.
Lo ecológico, lo social y lo económico se funden mágicamente en este líder negro con un aire a lo Michael Jordan y una capacidad demostrada para movilizar las bases de costa a costa. De Oakland a Newark, de Nueva Orleans a Milwaukee, la «tercera ola ecológica» comenzó a gestarse en el patio trasero de Washington en plena era Bush y entre los rescoldos del huracán Katrina.
Van Jones es de alguna manera el producto de todo ese activismo emergente, espoleado también por grupos como la Alianza por la Protección del Clima de Al Gore o el Centro para el Progreso Americano de John Podesta. La Alianza Apolo, capitaneada desde California por Phil Angelides, y la Alianza AzulVerde la convergencia histórica entre grupos ecologistas y sindicatos, dirigida por David Foster llevan varios años allanando el camino a la revolución del empleo verde.
Omar Freilla, de origen dominicano, hijo del South Bronx, se crió entre los zumbidos y los humos de una autopista elevada y sabe mejor que nadie el trabajo que queda por delante. A sus 34 años, y al frente del Green Worker Coop, está empeñado en impulsar pequeñas cooperativas locales para cambiarle el pálpito al barrio más «desechable» de Nueva York, gangrenado por las cárceles, las centrales térmicas, las depuradoras y los centros de tratamiento de basura (que soportan el paso de 60.000 camiones semanales).
«El cambio de una economía gris a una economía verde lo estamos dando ya nosotros en nuestras comunidades», atestigua Freilla desde el almacén de ReBuilding Source, donde se acumulan puertas, ventanas, cocinas, muebles, moquetas, lavabos, retretes y demás productos de la «deconstrucción». «Dondequiera que haya una demolición, allá vamos, y recuperamos todo lo que esté en buen estado y que de otra manera acabaría en la escombrera. Imagina el potencial que tendrían cooperativas así en todos los barrios».
El Mundo

Obama y Brown defienden una respuesta conjunta a la crisis

March 4, 2009 by Revista Opción  
Filed under Portada

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y el primer ministro del Reino Unido, Gordon Brown, lanzaron este martes un llamamiento en favor de una solución global a los problemas económicos motivados por la crisis financiera.
Obama recibió en la Casa Blanca a Brown, el primer líder europeo que visita la Casa Blanca tras el cambio de Gobierno en EEUU, en un encuentro en el Despacho Oval que continuó después en un almuerzo de trabajo. En declaraciones tras la reunión, ambos líderes expresaron su determinación por colaborar y buscar la cooperación de otros gobernantes para afrontar la crisis económica.
El presidente estadounidense se declaró “completamente confiado” en los planes de su Gobierno para hacer frente a los “activos de mala calidad” que lastran a los bancos y que a su vez arrastran al resto de la economía.
Sin embargo, indicó que la recuperación llevará aún un tiempo. “El sistema bancario ha sufrido un duro golpe”, declaró Obama, quien citó, entre otros problemas, “una regulación blanda, un endeudamiento masivo, unos riesgos enormes adoptados por instituciones reguladas y no reguladas”.
Hasta ahora, las medidas propuestas por Obama, que incluyen un plan de estímulo económico o una iniciativa para ayudar a los propietarios de viviendas, han sido acogidas con descensos en los mercados, que esta semana alcanzaron sus niveles más bajos desde 1997.
A ese respecto, el presidente estadounidense restó importancia a las fluctuaciones en Bolsa. “Lo que miro no son las fluctuaciones diarias de los mercados bursátiles, sino la capacidad a largo plazo de Estados Unidos y de toda la economía mundial de recuperar el paso”, afirmó Obama. Según el mandatario, “las oscilaciones de la Bolsa son como las encuestas en política. Si uno presta demasiada atención a sus variaciones día a día, pierde la perspectiva y fracasa en su estrategia a largo plazo”.
Por su parte, Brown afirmó que es necesario un acuerdo global para hacer frente a la crisis y que permita, entre otras cosas, resolver el problema de los activos bancarios de mala calidad. El acuerdo, agregó, también permitiría que el crédito volviera a fluir en el sistema financiero y que toda la economía recuperase la normalidad.
Los trazos de este pacto, un ‘New Deal’ mundial similar al establecido en EEUU tras la Gran Depresión bajo el Gobierno de Franklin D Roosevelt, se perfilarán, indicó el primer ministro británico, en la cumbre del G20 prevista en Londres el 2 de abril.
Brown hizo hincapié también en la necesidad de una reforma profunda del sistema regulador: “Va a haber un gran cambio”, aseguró.
Los dos mandatarios elogiaron también la “relación especial” entre sus dos países. En el Reino Unido había un cierto nerviosismo por el estado de los lazos bilaterales tras la llegada de Obama a la Casa Blanca.
El predecesor de Brown, Tony Blair, mantuvo estrechas relaciones personales con el anterior presidente de EEUU, George W. Bush, y con el predecesor de éste, Bill Clinton.
Brown, que tuvo una relación más fría con Bush, se esforzó en llamar al presidente estadounidense por su nombre de pila, Barack. Obama, que recordó que por parte de su madre tiene sangre de las Islas Británicas, aseguró que la relación “no sólo es especial, es fuerte y será más fuerte aún” durante su mandato.
Los dos líderes se han visto ya en tres ocasiones. Se reunieron en Washington el año pasado cuando Obama era aún uno de los candidatos demócratas a la Presidencia, y volvieron a verse en Londres cuando el actual presidente de EEUU efectuó una gira por Europa el verano pasado.
Durante su reunión, ambos trataron también sobre Afganistán, donde EEUU enviará 17.000 soldados adicionales y busca que sus aliados europeos hagan lo propio. El Reino Unido, que ya mantiene el segundo mayor contingente extranjero en Afganistán, ha descartado enviar más tropas.
Obama, que no quiso responder directamente a una pregunta sobre el atentado contra el equipo de cricket cingalés en Pakistán, se declaró “muy preocupado” sobre la situación en ese país y Afganistán. Asimismo, aseguró que tanto Londres como Washington comparten “un interés profundo en garantizar que ni Afganistán ni Pakistán se conviertan en refugios para los terroristas”.
El Mundo