Una nube de microbios africanos invade Europa

June 13, 2009 by Revista Opción  
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1244631494_01Millones de bacterias llegan cada año a Europa en partículas de polvo y arena suspendidas en el viento que viene de África. La mayoría queda en estado latente, pero algunas se desarrollan con éxito y pueden llegar a colonizar el ecosistema. El fenómeno, aunque no es nuevo, se acentúa por el cambio climático, aseguran los investigadores CSIC y de la Universidad de Granada.
El equipo de científicos del Centro de Estudios Avanzados de Blanes del CSIC (Gerona) analizó las bacterias presentes en el agua de los lagos del Observatorio Limnológico de Pirineos y las comparó con las encontradas en muestras de polvo del desierto de Mauritania, el lugar donde se originan muchas de las tormentas de polvo que llegan a Europa.
Los investigadores tomaron como referencia los lagos de alta montaña de este observatorio, porque sus masas de agua prístina son muy útiles para estudiar la incidencia de microbios invasores de origen remoto transportados por el viento, ya que ofrecen datos globales de la calidad microbiológica del aire y de la salud global del ecosistema de alto valor diagnóstico. “Estos lagos podrían actuar como sistemas de alarma temprana frente a microorganismos colonizadores”, apostilla Casamayor.
Entre los microorganismos hallados se encuentran bacterias relacionadas con Acinetobacter, un patógeno oportunista (que de momento se encuentra en muy bajas concentraciones y en estado latente), Pseudomonas y Staphylococcus.
Además, han identificado un grupo, al que han llamado Airbone-beta 1, que está presente en los suelos africanos y que sí ha colonizado con éxito algunos lagos de los Pirineos y de otras partes del mundo.
Como explica Emilio Ortega Casamayor, director del equipo de Gerona, lo más frecuente es que la mayoría de microorganismos, aunque lleguen vivos, no se desarrollen: “la mayoría queda en estado latente en espera de tiempos mejores o bien el propio sistema los controla a través de depredadores; aunque estos aspectos aún los estamos estudiando”.
“El próximo paso es determinar qué factores pueden inducir la activación de los microorganismos latentes (por ejemplo, un aumento en la temperatura de los lagos) y qué efectos podrían tener en el ecosistema: desplazar a los autóctonos, infectar a especies emblemáticas”, continúa.
“Lo curioso es que estos microorganismos carecen de esporas, así que deben disponer de algún otro mecanismo que desconocemos para resistir los viajes en la alta atmósfera, donde la sequedad y la radiaciones dañinas son tremendas”, reflexiona el científico del CSIC.
Cambio climático
El fenómeno no es nuevo, pero se ha acentuado en los últimos años debido a la sequía prolongada que sufren las zonas del Sáhara y el Sahel, así como por el crecimiento de las prácticas agrícolas y ganaderas extensivas en la zona. “El cambio en el régimen de pluviosidad y en los usos de la tierra, las malas prácticas ganaderas y agrícolas, la erosión y la pérdida de la cubierta herbácea protectora en amplias zonas de África tiene efectos remotos sobre ecosistemas europeos de alta protección, como los Parques Nacionales”, explica el investigador.
Además, según Casamayor, “trabajos recientes apuntan a que el cambio climático augura un incremento de la frecuencia e intensidad de las entradas de polvo africano, cuyas repercusiones sobre la salud y el funcionamiento del ecosistema es necesario evaluar”.
Y añade: “El aumento de las temperaturas promedio en Pirineos en los últimos años, la disminución de la capa de nieve, la menor duración de la cubierta de hielo en los lagos y el calentamiento extendido de las masas de agua, pueden favorecer una mayor actividad biológica de estos microorganismos invasores”.
Pero además, la gran capacidad de dispersión y colonización de nuevos ambientes que tienen los microorganismos puede ser explicada por el elevado número de bacterias aerotransportadas que se movilizan anualmente en todo el planeta. Se estima que en cada litro de aire hay unos 500 microorganismos y que unos 10 trillones de ellos se reparten anualmente por todo el planeta suspendidos en partículas de polvo y arena transportadas por el viento. La gran mayoría, además, no ha sido identificada. “El consenso es que desconocemos más del 99.9 por ciento de estos microorganismos”, concluye Casamayor.
Las conclusiones se publican en la revista ‘Environmental Microbiology’ y han sido reseñadas en el último número de la revista ‘Science’.
El Mundo

Erupciona volcán de las Islas Galápagos, Ecuador

April 13, 2009 by Revista Opción  
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volcan-galapagos-apEl volcán La Cumbre de la isla Fernandina, la más joven del turístico archipiélago de Las Galápagos y zona de protección absoluta, entró en actividad, reportó hoy el Parque Nacional Galápagos.
La erupción inició a unos 500 metros del borde del cráter, en el flanco suroeste del volcán, por una fisura radial de 200 metros de largo y 10 de ancho, por la que emana lava hasta unos 15 metros de altura, material que sin embargo no ingresa al orificio central.
La lava, por el contrario, corre por las laderas del volcán, en sentido suroeste y llega hasta el mar, por lo que es probable que varias especies de animales terrestres y marinos se vean afectadas.
Sin embargo, el evento no representa riesgo para las zonas pobladas de Isabela, la isla más próxima a la zona de la erupción, toda vez que el humo y los gases expulsados con la erupción, son llevados por el viento hacia el suroeste.
El volcán La Cumbre cubre toda Fernandina, que es la más joven del archipiélago y no tiene población humana asentada ni tampoco especies introducidas, por lo que es categorizada como una isla de protección absoluta.
El único sitio de visita restringido es Punta Espinoza, por lo que la administración turística del archipiélago evaluó las implicaciones de la erupción en las actividades turísticas y concluyó que el turismo no se vería afectado.
De todas maneras, la actividad volcánica es evaluada de manera constante y, según su evolución, se establecerán medidas de manejo para las actividades turísticas de Punta Espinoza, dijo la fuente.
Las erupciones volcánicas son un evento de regulación natural en las Galápagos, que el PNG evalúa, monitorea y documenta para conocer los cambios que producen en el ecosistema.
Milenio

El reciclaje de chanclas, un arma contra la invasión de basura asiática en África

March 16, 2009 by Revista Opción  
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bn19181_3-fbred-thongs-floating-on-sea-off-ko-kham-thailand-postersAparentemente inocentes, las chanclas se han convertido en una auténtica pesadilla para los habitantes de las playas del norte de Kenia, adonde cada año las corrientes marinas arrastran decenas de miles de estas baratas zapatillas procedentes de toda Asia.
“La Corriente de Somalia provoca que cada año miles de pares de chanclas procedentes de China, la India, Malasia e incluso Madagascar acaben en las playas de Kenia”, declara Julie Johnstone, experta en corales y fundadora de la innovadora The Flip Flop Recycling Company, una empresa única en el mundo especialista en la recogida de este tipo de zapatos, que luego transforman en todo tipo de utensilios.
Sólo en 2008, los 150 colaboradores que la empresa tiene patrullando las playas kenianas recogieron 12.000 kilos de chanclas desechadas, o el equivalente a 36.000 pares. En sus cuatro años de vida, han recogido 70 toneladas.
“Los océanos se han convertido en inmensos vertederos de basura de todo el mundo”, declara desde su despacho-taller en Nairobi la también conservacionista marina quien lamenta que hoy en día los océanos estén “tan devaluados” y que todas las basuras “acaben en el mar”, que sufre “unos niveles de contaminación extremadamente altos”.
“¿Sabías que hay un vertedero flotante de un kilómetro de profundidad que se extiende entre Japón y Hawai?”, inquiere Johnstone, en alusión a la masa flotante de plásticos y desechos que según denuncian desde hace años algunos científicos estadounidenses equivale a dos veces el tamaño de Estados Unidos.
Impacto en el ecosistema marino
El impacto medioambiental y marítimo, no solo de las chanclas sino de todo lo que acaba en el agua, es devastador. Según el Programa Medioambiental de la ONU, cuya sede mundial también se encuentra en Nairobi, los residuos de plástico causan la muerte de más de un millón de aves marinas al año, así como de más de 100.000 mamíferos acuáticos, que confunden cepillos de dientes, bolsas de plásticos y jeringuillas con comida. La misma agencia de Naciones Unidas estimó en 2006 que cada milla cuadrada de los océanos alberga 46.000 piezas de plástico flotantes.
Desde Nairobi, centro de operaciones de The Flip Flop Recycling Company, que el año pasado quedó finalista en World Challenge de la BBC, coordina la recogida y transformación de chanclas, pero también se encarga de que la tarea tenga un fin social, proporcionando un trabajo a los más necesitados, especialmente a las mujeres.
“Nuestro objetivo es limpiar el mar, pero también dar un trabajo creativo a los locales, que aprendan que el arte puede ser una salida al desarrollo”, explica Johnstone, quien también ha involucrado en la tarea a hombres y mujeres de Kibera (Nairobi), uno de los mayores poblados chabolistas del continente negro que da refugio a un millón de personas.
“La idea es lanzar el mensaje de que en África tenemos la solución a problemas globales como la contaminación de los océanos”, apunta esta “apasionada de los océanos”, tal y como se define.
Todo empezó en la isla keniana de Kiwayu, en la frontera con Somalia, donde Johnstone trabajaba para WWF. “De repente un día descubrí que las mujeres locales se dedicaban a recoger las sandalias y que muchos niños las convertían en juguetes”, cuenta esta mujer perteneciente a la minoría de kenianos blancos que todavía existen en el país.
Hoy, The Flip Flop Recycling Company no sólo hace juguetes, sino también todo tipo de complementos y útiles a partir de chanclas, pero también de bolsas de plástico, neumáticos y todo lo que salga del mar.
El Mundo

Una plataforma de 14.000 kilómetros cuadrados se desprende de la Antártida

February 18, 2009 by Revista Opción  
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800px-renierUn sector de 14.000 kilómetros cuadrados de la plataforma de hielo Wilkins se ha fragmentado en la península antártica como consecuencia del calentamiento global. Los gigantescos icebergs en los que se ha descompuesto esa área helada comienzan a dispersarse por el Océano Austral.
Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se encuentra analizando, desde el pasado domingo, a bordo del buque de investigación oceanográfica Hespérides, el impacto del colapso sobre el ecosistema del Mar de Belinghausen (al oeste de la península antártica). Según sus observaciones, la totalidad de la placa está cuarteada y un 25% de la superficie se ha fragmentado.
El desprendimiento completo de la placa, cuyo tamaño equivale a cerca de dos veces el tamaño de Esuakdi, se está produciendo en la actualidad y los investigadores esperan que finalice de forma inminente.
El BIO Hespérides ha sido el primer buque en llegar a la zona y el primero en alcanzar en tan poco tiempo el lugar donde se ha producido el desprendimiento de una placa para investigar el impacto. El equipo científico, que trabaja en el marco del proyecto ATOS, con el que España cierra su participación en el Año Polar Internacional, ha presenciado asimismo durante estos días cómo el frente de hielo del Mar de Belinghausen retrocedía (se fundía) 550 kilómetros en dos semanas. Los científicos señalan que las temperaturas del agua son extraordinariamente cálidas en esta zona.
El investigador del CSIC y jefe científico de la campaña ATOS, Jordi Dachs, avanza algunas de las consecuencias inmediatas del desprendimiento en el ecosistema local: “Estamos constatando evidencias de una producción biológica muy elevada en la zona donde se están recibiendo los hielos liberados. Por un lado, la presencia de fauna es muy abundante, con la mayor concentración de ballenas yubarta y focas leopardo que hemos encontrado hasta el momento. Además hemos detectado concentraciones muy bajas de CO2 en el agua marina, lo que sugiere que el aumento de penetración de la luz y los materiales que liberan los icebergs al fundirse fertilizan el océano”.
Asimismo, según los investigadores, el desprendimiento y fragmentación del enorme sector helado producirá el consecuente aumento del nivel del mar. El comandante del BIO Hespérides y capitán de fragata, Pedro Luis de la Puente, comenta: “La navegación en estas aguas requiere de extrema prudencia, pues al estar cubiertas de una plataforma de hielo no han sido suficientemente sondadas y no existe información fiable sobre la topografía del fondo, que según nuestros datos se sitúa entre 150 y 300 metros en la zona en la que estamos trabajando. Estamos encontrando enormes icebergs desprendidos de la plataforma Wilkins, algunos de ellos varados, lo que indica que seguramente superan los 200 metros de altura”.
La plataforma Wilkins es una gran superficie de hielo sobre el mar de forma permanente al suroeste de la península antártica, a una distancia de unos 1.600 kilómetros del continente sudamericano. En los últimos 50 años, la península antártica ha experimentado el mayor aumento de temperatura registrado en el planeta: 0,5 grados centígrados por década.
Las mayores pérdidas de hielo documentadas
El investigador del CSIC y coordinador del proyecto ATOS, Carlos Duarte, afirma desde el Hespérides: “El Año Polar Internacional que ahora se cierra [de marzo de 2007 a marzo de 2009], ha visto, lamentablemente, la mayor pérdida de hielo documentada hasta el momento, tanto en el Ártico, donde se perdió una importantísima cantidad de hielo en 2007, como en la Antártida, donde estamos asistiendo a una pérdida dramática de hielo”.
“Todos los que hemos compartido estas experiencias a bordo del buque Hespérides, científicos y dotación de la Armada, estamos fuertemente impactados por lo que hemos visto en estos dos años y acabamos nuestra participación en el Año Polar Internacional con un empeño en comunicar a la sociedad nuestros resultados científicos, pero también nuestras experiencias personales para que compartan nuestra preocupación y puedan así comprometerse con la reacción necesaria”, expresa Duarte.
Además de los investigadores del CSIC, la campaña ATOS, financiada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, cuenta con la participación de investigadores británicos, de la Universidad de Lancaster, portugueses, de la Universidad del Algarve, canadienses, de la Universidad de Québec y estadounidenses, de la Universidad de Harvard.
El Mundo