Jarabe de maíz y riesgo de hipertensión

October 31, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

090515054143_sp_hipertension_226x170Esa es la conclusión de un estudio presentado en la conferencia anual de la Sociedad Estadounidense de Nefrología que se realiza en San Diego, California.
Según los investigadores, la reducción en el consumo de los alimentos procesados y bebidas gaseosas que contienen este edulcorante podría ayudar a evitar la hipertensión.
El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) fue creado en los 1970 a partir del almidón, o fécula de maíz.
Es muy similar al azúcar de mesa ya que ambos están compuestos por los mismos elementos del azúcar: glucosa y fructosa, y ambos contienen las mismas cantidades de calorías por gramo.
Sin embargo, los azúcares del JMAF no provienen de la fruta sino de una mezcla altamente purificada de la fécula de maíz, sin los beneficios nutricionales de éste.
Como los JMAF son una alternativa más barata que los edulcorantes de caña de azúcar, se usan principalmente en la industria de bebidas gaseosas, alimentos procesados y dulces.
Y su utilización se ha propagado en los últimos 20 años debido a sus propiedades para suavizar la textura, añadir volumen y retener la humedad de los alimentos.
Su uso ha sido vinculado en el pasado al aumento de la obesidad, particularmente en Estados Unidos, donde se consume ampliamente.
Tal como señalan los investigadores del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado, en Denver, “el consumo de JMAF ha aumentado paralelamente a las tasas de obesidad que se han incrementado drásticamente en los últimos 20 años”.
Pero los autores agregan que “aunque este aumento refleja el incremento dramático en la prevalencia de hipertensión, hasta ahora los estudios no han logrado mostrar de forma consistente un vínculo entre el exceso de JMAF en la dieta y la hipertensión”.
En el nuevo estudio los científicos analizaron a 4.528 adultos mayores de 19 años sin historiales previos de hipertensión.
Los participantes llenaron cuestionarios sobre su consumo de JMAF en alimentos como jugos de fruta, bebidas gaseosas, productos de panadería y dulces.
Los científicos encontraron que la gente que consumía o bebía más de 74 gramos al día de JMAF (el equivalente a 2,5 bebidas azucaradas al día) mostraron un mayor riesgo de hipertensión.
Esto quiere decir que una dieta con más de 74 gramos de JMAF al día condujo a 28%, 36% y 87% más riesgo de desarrollar niveles de hipertensión de 135/85, 140/90 y 160/100 mmHg respectivamente. (La lectura normal para la presión arterial es de menos de 120/80 mmHg).
“Estos resultados indican que el consumo de alta fructosa en forma de azúcares agregados es significativo y está independientemente asociado a niveles de presión arterial más altos en una población adulta de Estados Unidos sin un historial previo de hipertensión”, dice la doctora Diana Jalal, quien dirigió el estudio.
“Se necesitan ahora más estudios para ver si las dietas bajas en fructosa pueden normalizar la presión arterial y evitar el desarrollo de hipertensión”, agrega.
Además de los JMAF hay muchas otras formas de endulzar los alimentos y bebidas que consumimos, como la dextrosa, jarabe de caña, jarabe de maple, fructosa, melaza, miel y por supuesto el azúcar de mesa (sacarosa).
Pero la mayoría de estos, afirman los expertos, son “calorías vacías” que no ofrecen ningún valor nutricional.
La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar el consumo de azúcar a menos de 10% del consumo diario de calorías.(BBC)

Un dinosaurio ‘cascanueces’ con pico de loro

June 18, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

1245253298_extras_portadilla_0El equipo del paleontólogo estadounidense Paul Sereno, de la Universidad de Chicago, ha descubierto una nueva especie de dinosaurio-loro, al que ha llamado ‘Psittacosaurio gobiensis’, por ser el desierto del Gobi, en Mongolia (China) donde ha dado con sus huesos. Sereno, especializado en este género, explica que la forma de su cráneo, recuperado casi totalmente, tiene estructuras muy similares a las de los loros vivos.
“Es la primera vez que se logra determinar la dieta concreta de un dinosaurio de este tipo, que en este caso era de nueces y semillas”, explica Sereno en declaraciones a elmundo.es
El ‘psittacusaurio fósil, del que se ha recuperado casi todo el esqueleto, fue encontrado en una formación rocosa de hace 110 millones de años en 2001, durante una expedición chino-norteamericana encaminada al hallazgo de nuevos dinosaurios.
Aunque son muchas las especies de este género que se conocen, los investigadores se sorprendieron del increíble estado de conservación del cráneo y la mandíbula, que sugieren que tuvo unos músculos muy fuertes y que mordía con energía. Por ello, y a que se han encontrado numerosas piedras grandes en su estómago, los investigadores, dirigidos por Paul Sereno, sugieren que estos psittacusaurios tuvieron una dieta en la que dominaban las semillas y los frutos secos.
José Luis Sanz, catedrático de Paleontología de la Universidad Autónoma de Madrid y experto en dinosaurios, señala que este género de lagartos-loros son muy conocidos. “Todos se han encontrado en Asia. Tenían ese pico porque es una estructura muy versátil”, señala Sanz.
De hecho, se conocen más de 400 especímenes de ‘Psittacosaurus’ de ocho (ahora nueve) especies diferentes. Se trataba de dinosaurios de pequeño tamaño, que andaban sobre dos patas y eran herbívoros. Con tantos ejemplares en los museos, de diferentes edades, resulta más fácil que en otros casos determinar cuando se trata de un animal no visto hasta ahora.
Análisis comparativo
Sereno, que publica sus resultados en la revista británica ‘Proceedings of the Royal Society B’, hizo su tesis sobre este género de pequeños dinosaurios, hace un análisis comparativo entre los otros especímenes hallados antes (algunos por él mismo) y su último descubrimiento, detectando diferencias en las formas de su cráneo y en sus mandíbulas. También lo compara con las aves actuales que tienen el pico-loro.
De hecho, Sereno destaca “el destacable paralelismo entre el cráneo de los loros y estos dinosaurios”. Técnicamente, se trata de una especie interesante porque muestra una nueva forma de masticación, un estilo inusual que era un misterio hasta ahora.
Parte del estudio consistió también en analizar los restos fosilizados del estómago, los llamados grastrolitos, de lo que encontraron unos 50, de un diámetro de cinco milímetros, lo que indica que su dieta la componían frutos con cáscara o semillas con un alto contenido en fibra.
“El género ‘Psittacosaurio’ es excepcionalmente diverso en especies pero muy conservador en la estructura craneal, postcraneal y de sus dientes. Incluso hay evidencias de que convivían dos especies diferentes en la misma área, lo que sugiere que tenían una especialización grande en su dieta”, señalan los investigadores.
El Mundo

Combatirá IPN con chapulines deficiencia de proteínas y aminoácidos en población mexicana

January 12, 2009 by Revista Opción  
Filed under Madre Tierra

 

Con el propósito de ofrecer una alternativa alimenticia, estudiantes del Instituto Politécnico Nacional elaboraron una botana y salsa altamente nutritivas a base de chapulines para combatir la deficiencia de proteínas y aminoácidos en la población mexicana.

Los estudiantes de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas (ENCB): Víctor Hugo Bautista Velázquez, Nayeli Raquel Onofre González e Ingrid Jiménez Lara, aseguraron que una de las principales deficiencias en la dieta de los mexicanos son las proteínas, por lo que consideraron que la elaboración de estas botanas podrían contribuir a mejorar el consumo de este tipo de nutrientes.

Onofre González indicó que los chapulines constituyen una valiosa fuente de proteínas y aminoácidos esenciales para la alimentación del ser humano. “Las proteínas son el principal componente de la estructura celular, por lo tanto es el principal nutriente para el crecimiento y para la constitución de la estructura muscular; las proteínas provenientes del chapulín son de muy alta calidad e inciden favorablemente en la formación celular, la constitución y reparación de tejidos y músculos, así como en el mejoramiento de la consistencia de la sangre”, afirmó.

La alumna de la carrera de Ingeniería Bioquímica externó que normalmente la población mexicana consume carne de res, pollo, cerdo, pescado e incluso de conejo como fuente de proteínas, sin embargo en pocas ocasiones incluye en su dieta insectos para obtener este tipo de nutrientes, por lo que consideran que al introducir estas botanas en el mercado se abre una valiosa oportunidad para diversificar el consumo de proteínas de alta calidad.

Jiménez Lara mencionó que el chapulín tiene aproximadamente el doble de contenido de proteínas que la carne roja y el nivel proteico de las salsas es equivalente a un vaso de leche. “La calidad de la proteína del chapulín es muy similar al patrón establecido por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO)”, aseguró.

La joven politécnica refirió que aunque el consumo de insectos es tradicional en diversos pueblos mexicanos, muchas personas evitan el alimento por su apariencia poco agradable.

Señaló que para lograr una apariencia atractiva a la vista, procesaron los chapulines con una cobertura esponjosa elaborada a base de huevo y harina, la cual tuvo un nivel de aceptación del 80 por ciento. “Inicialmente propusimos una cobertura crujiente para preparar la botana, pero tuvo muy poca aceptación, por lo que decidimos elaborar el alimento con una cubierta esponjosa”, agregó.

Bautista Velázquez indicó que la botana se conserva en buen estado hasta por seis meses en un empaque multilaminado similar al de botanas comerciales. “Envasamos el producto bajo atmósferas modificadas y le agregamos un antioxidante especial y benzoato de sodio para lograr su conservación hasta por seis meses”, acotó.

En cuanto a la salsa, el alumno politécnico refirió que se prepara de manera tradicional. “La salsa la elaboramos a base de tomate verde y chile morita y posteriormente le molemos los chapulines y le agregamos benzoato de sodio para conservarla en buen estado hasta por ocho meses”.

Finalmente, Bautista Velázquez comentó que existen regiones del país donde abundan los insectos e inclusive su presencia se llega a considerar como plaga, por lo que podría aprovecharse esa situación para obtener la materia prima a bajo costo.