En busca de la Europa salvaje
September 14, 2009 by Revista Opción
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¿Queda algo salvaje en Europa? La primera impresión es que, en un territorio tan trabajado por la historia, pocos rincones silvestres pueden encontrarse. Sin embargo, entre ciudades, carreteras y campos de labor hay más de lo que imaginamos.
Eso es lo que han querido demostrar algunos de los mejores fotógrafos de naturaleza europeos, que se han embarcado más de un año en el reto de retratar los rincones mejor conservados del continente.
El resultado es un monumental despliegue de imágenes, compuesto por más de 150.000 fotografías que en breve serán mostradas al público a través de distintos soportes.
El proyecto se llama Wild Wonders of Europe y acaba de llegar ahora al final de su fase de trabajo de campo, tras acabar la última de las expediciones. Durante los últimos 14 meses ha habido 67 fotógrafos recorriendo Europa. Han visitado 118 localizaciones en 48 países, intentando completar un retrato colectivo de la naturaleza europea.
El proyecto es «una primicia mundial», explica Florian Moellers, director de comunicación de Wild Wonders. «Tenemos la colección más completa de las joyas naturales europeas que se haya realizado nunca. Enfrentándose al frío extremo, al calor y a escenarios de todo tipo el equipo ha creado una colección que quita el aliento y que muestra una cara de Europa que muchas veces no es bien conocida, con paisajes realmente salvajes y las especies más carismáticas».
El proyecto nace de la iniciativa privada. No hay una institución ni una organización detrás de la idea inicial, sino que esta surgió de fotógrafos de diversos países, que después lograron el apoyo de diversos socios, empresas e instituciones que actúan como patrocinadores.
En un ambiente especializado como la fotografía de naturaleza, muchos de los autores se conocen entre sí y comparten inquietudes. Así surgió Wild Wonders, con el afán divulgativo y la conservación de la naturaleza como objetivo. Según Moellers, lo que les mueve es mostrar que, pese a la creciente presión sobre los recursos, aún quedan maravillas naturales en Europa y hacer ver que algunas especies y ecosistemas están incluso mejorando gracias a los esfuerzos de conservación.
Disfrutar de la especeies salvajes
«El principal mensaje que queremos lanzar», afirma Moellers, es «que podemos todavía disfrutar de lugares y de especies salvajes, y que tenemos que protegerlas». «Sí, juntos podemos; la conservación de la naturaleza funciona», añade.
¿Cómo lo han intentado probar? Recorriendo todos los ecosistemas europeos. Y con una particularidad añadida al trabajo: que nadie diera nada por supuesto. Por eso, una de las condiciones era que ningún fotógrafo trabajara en su propio país. Se trataba de que «cada uno viera las cosas con ojos nuevos», explica Juan Carlos Muñoz, uno de los cuatro españoles enrolados entre los 67 participantes. El equipo hispano lo completaban José B. Ruiz, Iñaki Relanzón y Diego López, todos de sobra conocidos de la divulgación de la naturaleza. En esa dinámica de buscar lo desconocido, a Juan Carlos Muñoz, le correspondieron dos destinos en las islas británicas. Uno de ellos le llevó a Gales tras el milano real. «Hay sitios con condiciones especialmente buenas para ciertas especies. El milano real, por ejemplo, se puede avistar en España, pero en esa zona de Gales se concentran muchos ejemplares», explica.
«Personalmente, acabé muy satisfecho con las imágenes que pude tomar allí, pero lo que más me llamó la atención es que esa presencia de milanos es fruto de los esfuerzos de algunas personas de aquella comarca, que han puesto en marcha desde hace años diversas medidas de apoyo a la especie, que han dado sus frutos», añade.
Muñoz también ayuda a entender cómo es el trabajo de los fotógrafos de naturaleza. ¿Se trata sólo de documentar la fauna o también es una cuestión estética? «Hay una gran parte de arte», responde, «y también se da una evolución en el trabajo. En mi caso, por ejemplo, empecé queriendo documentar, pillar al animal, atraparlo en la foto. Después, vas evolucionando hacia objetivos estéticos y empleando recursos técnicos para buscar la belleza. Es una fusión de todo, de arte y de naturaleza».
El Mundo
Obama alude a su sangre para criticar el caudillismo y la corrupción
July 11, 2009 by Revista Opción
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En vísperas de su llegada a África (anoche ya durmió en Accra, la capital de Ghana), Barack Obama recurrió este viernes al relato de sus emociones y sus experiencias personales para llamar la atención del mundo sobre el drama perenne de ese continente y sobre las obligaciones de los propios africanos para salir del pozo de olvido y miseria en el que viven.
El presidente norteamericano contó en una conferencia de prensa en L’Aquila el contenido de su intervención, pocas horas antes, en la cumbre del G-8 con los líderes africanos, en la que Estados Unidos empujó a favor de un fondo de ayuda de 20.000 millones de dólares.
“Les recordé que cuando mi padre salió de Kenia, hace 50 años, el producto interior bruto de Kenia era superior al de Corea del Sur. Les pregunté ¿qué ha pasado desde entonces? Se ha hablado de la herencia del colonialismo y de los males que eso ha causado”.
“Yo, por mi parte”, añadió Obama, “he explicado que una de las razones es que Corea ha creado instituciones transparentes y eficaces, y no hay razón para que África no haga lo mismo”. “Los países ricos”, añadió, “tienen una obligación moral de aportar asistencia, y nosotros, por nuestra parte, vamos a cumplir con esa responsabilidad”. “Pero las naciones pobres”, dijo, “tienen la responsabilidad de utilizar esa asistencia de manera transparente, eficaz y con respeto a la ley”.
En algún momento de esa intervención, Obama informó a sus interlocutores que todavía tiene “familiares que viven en aldeas donde el sufrimiento de la pobreza es real”, pero donde cada día tienen que pagar un soborno para acceder a la comida o las ayudas internacionales.
Después de mencionar que los propios africanos deben comprometerse en poner fin a esas prácticas y crear instituciones que protejan a los ciudadanos, aseguró que “no hay ninguna razón para que África no pueda ser eficaz”.
Obama manifestó que ésta es una de las razones por las que ha escogido Ghana para su primera visita al continente africano, porque Ghana ha comenzado a crear esas instituciones y ha demostrado que es posible traspasar el poder político de un partido a otro sin que se rompa la estabilidad democrática. Ghana es el único país de África donde se han producido dos trasferencias consecutivas del poder sin interrupción de golpes o caudillismos.
La creación del fondo para la seguridad alimentaria era un objetivo prioritario de Obama en esta cumbre, precisamente para hablar este sábado con mayor autoridad ante el Parlamento en Accra. Con toda probabilidad será un discurso histórico, un mensaje con un fuerte eco en todo el continente, y posiblemente una nueva visión de las relaciones entre el norte y el sur. El viaje va a incluir una visita a uno de los lugares en los que concentraban a los esclavos antes de su trágico destino en América. Eso explica algunos de los males actuales. Pero Obama piensa aportar otros argumentos.
Menos cumbres, más eficientes
A Barack Obama no le ha terminado de gustar su primera cumbre del G-8. Ha encontrado “avances” y “éxitos”, pero también aspectos mejorables. Se declaró partidario de menos reuniones internacionales y que éstas sean “más eficientes”, en la rueda de prensa con la que se despidió de L’Aquila.
En los seis meses que lleva en el cargo, Obama ha asistido a cinco reuniones internacionales: en abril participó en la cumbre del G-20 en Londres, el encuentro de la OTAN en Estrasburgo y una reunión con la UE en Praga. En abril asistió a la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago y ahora acaba de clausurar la cumbre del G-8. Para finales de septiembre le espera la Asamblea General de la ONU y una nueva cumbre del G-20, en Pittsburgh (EEUU).
Según el presidente estadounidense, “no cabe duda de que debemos actualizar y renovar las instituciones internacionales que se establecieron en otros tiempos y lugares. Algunas datan de la posguerra, otras, como el G-8, han cumplido 30 años”.
El problema, indicó, es encontrar exactamente el formato adecuado, pues “todo el mundo quiere el grupo más pequeño posible que les incluya a ellos. Si son la economía número 21, quieren un G-21 y si se les excluye creen que es una injusticia”. Parte del desafío, consideró, es revitalizar la ONU, pues en parte la necesidad de estas cumbres surge de que la Asamblea General “no siempre funciona de modo tan rápido o efectivo como sería necesario”.
El País
La riqueza genética de África
May 1, 2009 by Revista Opción
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Tras una década analizando los genes de 3.000 individuos africanos, un equipo de científicos europeos, americanos y africanos ha concluido el estudio más completo de su genética hasta ahora realizado.
La investigación, publicada en la última edición de la revista ‘Science’, saca a la luz la gran diversidad genética de esta comunidad, y localiza el origen del ancestro común de todos los seres humanos cerca de la frontera entre Sudáfrica y Namibia.
Para que la muestra fuera representativa, los investigadores escogieron individuos de todo el planeta e hicieron expediciones a los lugares más remotos del continente negro. Al final, entre los 3.000 individuos había 185 poblaciones diferentes (121 de África, cuatro de origen afroamericano, y 60 de otros continentes).
Después de estudiar 1.327 marcadores de ADN, concluyeron que hay una raíz genética que se reduce a 14 poblaciones ancestrales, que compartían cultura y características lingüísticas, algo de especial importancia que demuestra la relación entre genética y cultura.
Es más, pone en evidencia que hubo un ancestro común primitivo de las diferentes poblaciones de cazadoeres-recolectores que hoy habitan el continente. En este sentido, el estudio sugiere que hubo una conexión entre la lengua del chasquido de los San o bosquimanos y la de los pigmeos, que en su origen también podría haber contenido sus peculiares chasquidos.
Sarah Tishkoff, genetista de la Universidad de Pensilvania y participante en la investigación, considera que han conseguido una valiosa información sobre cómo los factores genéticos y los ambientales pueden influir a la hora de sufrir una enfermedad o predecir las respuestas farmacológicas.
Se trata de algo de especial importancia en una raza cuyo riesgo de padecer hipertensión, diabetes y cáncer de próstata es mayor que en otras y que, sin embargo, con otras enfermedades como el sida, o la malaria muestran mayor variabilidad. De ahí que Tishkoff también recomendara incluir varios individuos de diferentes etnias en las próximas investigaciones médicas, ya que la diversidad genética africana es tan grande que no hay ni una sola población representativa.
Cabe destacar que otra de las averiguaciones a las que han llegado es el origen de los antepasados de los afroamericanos. Proceden en un 71% de la población níger-cordófana de África occidental, en un 13% de Europa y en alrededor de un 8% de otras poblaciones africanas.
Los genetistas evolutivos podrían además emplear los datos para investigar cuestiones sobre cuándo y dónde los humanos modernos evolucionaron en África y el tamaño de la población que emigró desde el continente al exterior, una salida que tuvo lugar en un punto cerca del Mar Rojo.
El Mundo
Devuélveme el arte de mi país
April 6, 2009 by Revista Opción
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Sólo medio centenar del millar de delicados bronces de Benin, datados entre los siglos XIII y XVI, pueden verse en Nigeria. El resto está repartido entre museos alemanes, británicos y estadounidenses. De hecho, el 95% del patrimonio cultural africano está fuera del continente. Fue robado, expoliado o, algunas veces, comprado, por las potencias coloniales. Gran parte de los tesoros artísticos o etnológicos de países en desarrollo, o incluso de potencias actuales como China o India, están en los grandes museos europeos o estadounidenses. Para ellos es un orgullo (y un negocio), pero para muchos de los países de origen de estas piezas es una humillación, y una merma en sus potenciales ingresos por el creciente turismo cultural. Las reclamaciones no han dejado de crecer en los últimos años. Pero, ¿de quién es el patrimonio? ¿Del país de origen? ¿Del país que las conserva y las ha valorado durante años?
Son legión los libros sobre este espinoso tema lleno de matices y pasiones encontradas. Pero, antes que nada, hay que distinguir entre el robo y el tráfico ilícito de obras de arte, por un lado, y por otro las demandas de devolución de piezas relevantes para la historia o la identidad de un país que son fruto del botín de guerra, el saqueo colonial o las compras dudosas realizadas a lo largo de los siglos.
A este segundo grupo pertenecen los bronces de Benin, que fueron incautadas en 1897 por los británicos en una expedición punitiva que destruyó el palacio real del entonces reino de Benin. Y también a este grupo pertenecen las dos cabezas de bronce que representaban animales del zodiaco que salieron a subasta el pasado 25 de febrero en la casa Christie’s de París ante la indignación de las autoridades chinas, que intentaron infructuosamente que los tribunales franceses prohibieran la venta. Los dos bronces procedían del saqueo del Palacio de Verano de Pekín realizado en 1860 por un ejército franco-británico durante la Guerra del Opio.
Isabel Cervera, profesora en la Universidad Autónoma de Madrid, coincide con otros expertos en arte chino en que el interés artístico de estos dos bronces, datados en el siglo XVIII, “es relativo”. “La reclamación es política”, afirma. “Son el símbolo de una humillación y se trata de lavar la afrenta que les infringieron las potencias extranjeras. Su interés radica en su procedencia. Y esto ha sido así también para el coleccionista. En este caso, el valor de la pieza es su historia”.
La subasta se hizo y los bronces se adjudicaron por 15,7 millones de euros a un coleccionista de Hong Kong, Cai Mingchao, que dos días más tarde se dio a conocer afirmando que se negaba a pagarlos por “patriotismo”. La rocambolesca historia aún no ha terminado. La última noticia saltó esta semana cuando el presidente de la Asociación para la Protección del Arte Chino en Europa, Bernard Gómez, aseguró en Pekín que se estaba negociando la posibilidad de que empresarios franceses compraran los bronces para regalarlos después a China. Seguramente Francia no puede permitirse que un conflicto como éste se interponga en sus relaciones con la gran potencia asiática y se esperan nuevos movimientos. Veremos qué pasa.
Otras reclamaciones históricas bien conocidas están mucho más lejos de resolverse. Algunas tienen un valor simbólico, como el penacho de Moctezuma que reclaman los mexicanos y que está en el Museo Etnológico de Viena, y en otras su valor artístico es incuestionable, como la famosísima de los mármoles de Elgin. Cuando el próximo 20 de junio se inaugure el nuevo Museo de la Acrópolis, en Atenas, una de sus salas tendrá un gran espacio vacío reservado para estos famosos fragmentos del friso del Partenón que se encuentran en el Museo Británico de Londres y que Grecia reclama desde hace décadas. Se los llevó entre 1801 y 1805 Thomas Bruce, conde de Elgin (curiosamente su hijo fue quien ordenó el saqueo del palacio de verano de Pekín), que aprovechó su cargo como embajador británico ante el Imperio Otomano, potencia que ocupaba entonces Grecia, para conseguir los permisos para comprar y arrancar las esculturas.
Histórico también es el caso de bellísimo busto de Nefertiti que conserva el Museo Egipcio de Berlín y que, ahora ha quedado completamente probado, fue vilmente escamoteado por los arqueólogos alemanes en las excanaciones de Tell el Amarna al engañar en el reparto entonces legal. El jefe de la arqueología egipcia, Zahi Hawas, insiste infructuosamente en esta restitución, pero mientras tanto cosecha numerosos éxitos en la reclamación de piezas extraídas ilegalmente del país que localiza en colecciones y museos de todo el mundo y que consigue repatriar para envidia de muchos países africanos.
Pero no es lo mismo conseguir la devolución de una obra robada o exportada ilegalmente en los últimos años que conseguir el retorno de obras que salieron, muchas veces legalmente según las reglas de la época, hace más de un siglo de una zona que entonces ni siquiera era un país reconocido.
“Las demandas de restitución han existido siempre, especialmente desde la descolonización, pero ahora parece que han aumentado porque el impacto mediático es mayor”, explica Luis Monreal, uno de los grandes expertos mundiales en patrimonio que actualmente dirige la agencia de Cultura de la Fundación Aga Khan. “El problema es que si no se demuestra que ha habido un tráfico ilícito en época reciente no tienen base legal. Por eso la Unesco se basa en el derecho moral y ético de los pueblos a tener su patrimonio”.
Con este problema toparon las autoridades chinas. Las legislaciones nacionales difieren mucho de un país a otro y las convenciones internacionales al respecto son relativamente recientes. La de La Haya para proteger los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado es de 1954 (y por otra parte no ha sido, a la vista está, muy útil en los recientes conflictos de Bosnia, Afganistán o Irak) y la de la Unesco sobre las medidas para prohibir e impedir el tráfico de propiedades ilícitas es de 1970, fecha que en general marca la frontera entre lo que se puede y no se puede reclamar.
“Lo que es nuevo ahora es que se producen más demandas de restitución basadas en presiones políticas”, añade Monreal, que considera que el único asidero legal que podían tener las autoridades chinas eran las normas que favorecen el reagrupamiento de conjuntos dispersos. “Es el caso del Partenón y podría ser el de los chinos. De todas maneras, los casos de estas vedettes del patrimono sólo se resolverán por la vía política, si algún día se resuelven”.
Sí que ha habido casos de restituciones exitosas. Está el del obelisco de Aksum, que devolvió Italia a Etiopía en 2005 después de que le fuera arrebatado en 1937 por las tropas fascistas italianas. O la restitución que realizó la Universidad de Yale (Estados Unidos) a Perú de unas 350 piezas arqueológicas de Machu Picchu -llevadas en 1911 por el personaje en que se inspiró Indiana Jones, Hiram Bingham- en 2007, aún pendiente de nuevas entregas. Más simbólica fue la entrega a Grecia por parte de una universidad alemana de un pequeño fragmento del Partenón o la de una coleccionista sueca en 2006 de un fragmento del templo del Erecteion, en la misma Acrópolis. Este último caso es interesante porque implica al coleccionismo privado, el talón de Aquiles de las restituciones, que hasta ahora han afectado principalmente a los museos públicos o a grandes instituciones privadas estadounidenses. “En el caso de las obras en manos de propietarios privados, si el Estado quiere hacer el gesto de devolución tendrá que recompensar al propietario”, explica Monreal, que no cree que las reclamaciones políticas acaben afectando mucho a los particulares.
Con todo, no está claro si el original sistema del coleccionista chino de obstaculizar la subasta de Christie’s fue un golpe de efecto que puede tener consecuencias en el mercado. Para Eduard Planche, especialista en tráfico ilícito de la Unesco, “el boicot de ventas de objetos robados o exportados ilegalmente es seguramente una de las vías para debilitar el tráfico ilícito”, si bien reconoce que en el caso de los bronces chinos la posición del organismo internacional, que no tiene capacidad sancionadora, ha sido cautelosa. En su comunicado oficial se reconocía que sus normas no tienen carácter retroactivo y sólo quedaba incentivar el retorno a través del Comité Intergubernamental para la Promoción del Retorno de Bienes Culturales a los Países de Origen, que ha realizado muchos informes y congresos pero ha conseguido escasos retornos.
“En general no hay miedo entre los coleccionistas privados porque esto afecta a un número de piezas muy reducido” indica el marchante de arte Edmund Peel, quien resalta que la repercusión mediática que han tenido las demandas de obras de arte confiscadas por los nazis, cuya restitución se basa en el delito de genocidio que no prescribe, han podido crear un clima social más favorable a las restituciones. “Hay sectores específicos del mercado que son complicados porque hay problemas con la historia de procedencia, y esto los profesionales lo sabemos. O andas con mucho cuidado o te abstienes”.
La arqueología, reconoce, es uno de los ámbitos más complicados “porque la mayor parte de lo que hay en el mercado tiene un origen dudoso”. De la misma opinión es el anticuario Artur Ramon, que asegura que es muy difícil comprobar si las obras arqueológicas han sido expoliadas o no porque “hay mafias muy raras en este campo que falsifican los documentos y están muy organizadas”. Y es que el expolio arqueológico y el tráfico ilegal de antigüedades es una de las plagas que asolan el patrimonio cultural de todos los países. Algo se ha avanzado con un notable incremento legislativo tanto a nivel nacional como internacional, una mayor acción policial y un refuerzo de la deontología por parte de los profesionales de los museos. Y ha habido algunos casos sonados que han tenido un efecto ejemplar. La ex responsable de antigüedades del Museo J. Paul Getty de Los Ángeles, Marion True, ha tenido que comparecer ante los tribunales de Roma acusada de comprar piezas procedentes de excavaciones ilegales. Y en 2008, el Metropolitan Museum de Nueva York tuvo que devolver a Italia una de sus joyas, una crátera del pintor griego Eufronio, una vez se demostró que había sido sacada del país de forma ilegal.
Su entonces director, Philippe de Montebello, defiende que, en cualquier caso, no pueden aplicarse las leyes actuales de forma retrospectiva. Son legión los expertos, casi siempre anglosajones, que afirman que esto supondría vaciar estos museos “universales” y negar a millones de personas de todo el mundo el acceso a estas piezas que, aseguran, de no haber salido de sus países habrían sido destruidas. “Basta recordar lo que pasó con los budas de Bamiyán”, apunta Artur Ramon, y Monreal, partidario de favorecer el retorno, reconoce que ha habido casos fallidos de obras devueltas que han acabado en el mercado negro. “No se puede resolver este problema”, afirma, “si no se acompaña de ayuda técnica a estos países de origen para que puedan conservar su patrimonio”.
El País
La placa Wilkins pierde el puente de hielo que la unía a la Antártida
April 5, 2009 by Revista Opción
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La placa helada Wilkins ha perdido el último eslabón que la unía a la península antártica. El puente de hielo que la mantenía sujeta a tierra firme -la placa flota sobre el océano- se ha roto este sábado, han informado los científicos que vigilan la zona desde que detectaron los primeros efectos del calentamiento global. La ruptura de este puente supone que la Wilkins ha quedado a la deriva y que su desintegración es inminente.
“Es increíble cómo se ha roto esta porción de hielo. Hace dos días, estaba intacta”, ha asegurado David Vaughan, del Centro Británico de Investigación Antártica, a la agencia Reuters tras observar una imagen de la placa tomada por el radar del satélite europeo Envisat.
La ruptura del puente ha liberado un conjunto de icebergs. La pérdida de esta porción helada, que medía casi 100 kilómetros de ancho en 1950, va a provocar que las corrientes oceánicas aceleren la desintegración de la Wilkins, que estaba unida a las islas Charcot y Latady y que comenzó a sufrir un extraordinario retroceso en la década de los noventa.
La placa Wilkins había sido estable durante el siglo pasado. Los científicos investigan ahora qué procesos están interviniendo en las fracturas de placas heladas en la zona, asegura la Agencia Europea del Espacio (ESA), que recuerda que en los últimos 50 años la temperatura media ha subido 2,5 grados centígrados. Otras nueve placas se han roto o retrocedido en la Antártida en el último medio siglo, como la Larsen A en 1995 o la Larsen B en 2002, modificando bruscamente los mapas del continente helado.
El País
Alerta por peligro de colapso en la Antártida
March 19, 2009 by Revista Opción
Filed under Madre Tierra
El cambio climático puede provocar el colapso de la plataforma de hielo del oeste de la Antártida, una gran extensión de hielo unida al continente blanco sobre el mar de Ross. Esto ocurriría –como ya ha sucedido en varias ocasiones en los últimos cinco millones de años– si la subida de la temperatura del mar es del orden de 5ºC, según publica hoy la revista Nature.
Los autores de la investigación, David Pollard, de la Universidad de Pennsilvania, y Robert DeConto, de la Universidad de Massachusetts (EEUU), aseguran en la misma que la plataforma de hielo de Ross está ya en una situación muy inestable y que cualquier cambio de temperatura, por pequeño que sea, puede causar «una rápida desintegración e incluso su colapso».
Los modelos informáticos que se han utilizado para hacer este cálculo han demostrado que un acontecimiento de estas características tendría consecuencias «catastróficas» sin precedentes para el mundo actual, aunque estas situaciones se han producido varias veces en los últimos cinco millones de años.
Para conocer estos acontecimiento han analizado isótopos de los sedimentos de debajo de la actual plataforma helada. Según estos análisis, el último colapso se produjo en algún momento del Plioceno (hace entre 3 y 5 millones de años), una era de temperaturas cálidas.
Los científicos elaboraron un modelo informático que simulaba, a partir de la experiencia conocida del Plioceno, las variaciones de la placa de hielo en un periodo de cinco millones de años. El resultado fue que la plataforma pasó de estar plenamente asentada en el continente a encontrarse en una situación cercana a su desaparición total en el equivalente a unos pocos miles de años.
Subidas catastróficas
Pollard y DeConto reconocen sus limitaciones para predecir cualquier ruptura parcial o total de la placa de hielo, al no conocer a fondo las variaciones experimentadas en el pasado geológico y los mecanismos subyacentes que condujeron a anteriores derrumbamientos. Por este motivo reclaman nuevas investigaciones que ayuden a comprender la dinámica del hielo en relación a la subida de las temperaturas.
«La caída, que no la fusión del hielo, puede acelerarse mucho con pequeñas variaciones de su temperatura. Como dicen los autores del estudio, ha habido casos de colapso del hielo a velocidades muy altas (a nivel geológico) en el pasado. Actualmente, si el mar antártico se calienta (como se está calentando en la península antártica occidental) unos 5ºC, lo más probable es que el hielo se derrumbe en el mar a marchas forzadas», afirma el catedrático de Física de la Universidad de Alcalá de Henares, Antonio Ruiz de Elvira.
«El derrumbe de la plataforma de hielo de toda la península significa cinco metros de subida del nivel del mar. Si esto ocurre en 1.000 años, en 100 años la subida sería de medio metro» añade el físico. «Y si se le suma la fusión de Groenlandia, de la tundra y la dilatación del mar por estar más caliente, nos lleva a subidas de nivel catastróficas; no dentro de 1.000 años, sino ya mismo», concluye.
Los sedimentos bajo Ross también han sido analizados en un estudio paralelo que publica Nature. Tim Naish, especialista en glaciares de la Universidad Victoria (Nueva Zelanda), afirma que hay evidencias de que la plataforma se derrumbó de manera periódica durante el Plioceno, y recuerda que en esa era los niveles de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera eran similares o algo superiores a los actuales.
La investigación buscaba hallar la relación entre los ciclos orbitales y el patrón de colapso de la plataforma de hielo de Ross. Este patrón sugiere que sí hubo una influencia de los ciclos de 40.000 años en la inclinación del eje rotacional de la Tierra durante el Plioceno, con los colapsos del hielo sucesivos.
El Mundo
Preservan historia durante 120 años
December 27, 2008 by Revista Opción
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La Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH) cumple 120 años de preservar la memoria del País en libros, códices, periódicos, fotografías, grabaciones de sonido, mapas, diarios y un acervo de microfilm, por lo que es considerada la más importante de América Latina, en su especialidad.
En ella se resguardan documentos indispensables para la comprensión del pasado mexicano, desde la época prehispánica, hasta la modernidad, así como testimonios de la Colonia, Independencia y Revolución.
Julieta Gil, directora de la BNAH, asegura que este recinto es el más importante del continente, tanto por las características de sus volúmenes, como por la cantidad de documentos que concentra y destaca el papel fundamental que jugaron las donaciones para su conformación.
“Muchos fueron los personajes involucrados para que tomara forma la biblioteca, desde colecciones de importantes investigadores, como aquellas de carácter privado. Los textos que la sociedad en general aportó también permitieron armar nuestro acervo”, sostuvo.
Destaca la Colección de Códices, formada por 97 originales de la época de la Colonia y 52 copias antiguas que, muchas veces, dicen los especialistas, aportan más información que los reales. Cabe mencionar que la BNAH resguarda el único códice prehispánico que existe en México. Además, resalta la Tira de la peregrinación, que retrata el momento de la conquista en el siglo 16, y el Badiano, donde se aprecia la tradición herbolaria de los mexicas.
El número de libros que resguarda el recinto bibliotecario asciende a 300 mil ejemplares repartidos en diversos fondos, como el Reservado, que concentra títulos editados antes del año 1940. Otro, llamado General, aglutina ediciones publicadas en años posteriores al mencionado. Cabe destacar que desde sus inicios, la gran colección se formó a partir de donaciones, principalmente.
Se complementa con fondos particulares que fueron propiedad de notables investigadores como Antonio Caso, quien cedió su colección personal con cerca de 9 mil libros, incluidas unas 20 libretas que contienen textos redactados en puño y letra por el personaje, sobre los resultados de sus investigaciones.
Existen también los fondos Conventual con 30 mil piezas; Luis González Obregón, con 16 mil; Ignacio Ramírez, con más de 2 mil; Pablo González y Álvarez Icaza, con cerca de 5 mil, y una colección titulada Calendarios, almanaques y guías de forasteros, formada por más de mil documentos. Recientemente la BNAH recibió en donación las colecciones personales de los investigadores Caroline Baus, Gabriel Muedano y Rafael Bernal.
De igual modo tiene cabida la memoria, con más de 2 mil horas de grabación, distribuidas en 567 cintas de carrete abierto, mismas que se digitalizan en soporte de disco compacto, para conservar los testimonios auditivos. Sus temas abarcan la música tradicional mexicana y un archivo de la palabra, formado por las colecciones Zapatistas, Revolución Mexicana y Cine Nacional de la Época de Oro.
Sobresalen entrevistas hechas al último constitucionalista, Gustavo Baz y a José Revueltas, durante el movimiento estudiantil de 1968.




