Las que más tienen que perder
June 24, 2009 by Revista Opción
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Las imágenes de Neda desangrándose han convertido a su desafortunada protagonista en un símbolo de la actual contestación contra el régimen iraní. No es casual que se trate de una mujer. Desde el primer día de las protestas, las iraníes han estado en primera línea. Se las ha visto interponerse entre los milicianos basiyís y los muchachos, increpando a los antidisturbios y señalando rutas de escape cuando los policías cargaban contra los manifestantes. Junto a los jóvenes, ellas son las que más tienen que perder con el actual status quo. “Las mujeres participamos igual que los hombres para protestar por el resultado electoral, pero también contra la violación de nuestros derechos”, declara Khadije Moghaddam, activista de los derechos de la mujer y fundadora del Consejo Nacional de la Paz. Así lo recuerdan en sus carteles, en los que puede leerse Musaví, igualdad, tal como señala esta mujer, que resultó herida durante la manifestación del sábado.
La situación de las iraníes ha retrocedido en la práctica durante el primer mandato de Mahmud Ahmadineyad. Restricciones que se habían relajado durante su predecesor, el reformista Mohamed Jatamí, han vuelto a imponerse y la policía de la moral se ha ensañado particularmente con ellas.
Miles de mujeres han sido detenidas o intimidadas en los últimos cuatro años por no ajustarse al estricto código de vestimenta impuesto desde la revolución islámica, y que exige que se cubran la cabeza y escondan las formas de su cuerpo bajo una bata ancha hasta la rodilla. “La mitad de las participantes son mujeres, pero no se puede dividir este movimiento cívico, las mujeres somos parte de él”, asegura Syma Sayyah. Esta activista social insiste en que no se trata “ni del velo, ni del divorcio, sino de la propia existencia”. “Me llama la atención que jóvenes y mayores están juntos en esto. La gente quiere tener una vida normal y aquí no existen libertades civiles”, recuerda.
Sin duda, pero es que, además, muchas de ellas simpatizaron con las promesas del principal candidato de la oposición, Mir Hosein Musaví, quien durante la campaña prometió trabajar a favor de su igualdad legal con los hombres. Sus palabras, refrendadas por la presencia en sus mítines de su mujer, Zahra Rahnavard, lograron que prominentes mujeres iraníes le apoyaran.
La legislación iraní, basada en la sharía (ley islámica), convierte a las mujeres en ciudadanas de segunda. Heredan la mitad que sus hermanos varones, no tienen derecho al divorcio ni a la custodia de los hijos mayores de siete años y sólo recientemente han conseguido que las aseguradoras tengan que pagarles igual indemnización en caso de accidente. Desde que en el verano de 2006 se lanzara la Campaña del millón de firmas para pedir a las autoridades el fin de esa discriminación, decenas de activistas han sido encarceladas bajo la gravísima acusación de “atentar contra la seguridad del Estado”. No obstante, en opinión de Sayyah, “la mayoría de las chicas que salen a la calle son distintas de los pocos cientos que participaban en las manifestaciones en pro de los derechos de la mujer”. Para ella, ahora se trata de un objetivo más amplio y por eso está resultando más difícil de aplastar. “Siempre he apoyado las reivindicaciones feministas, pero me pareció que se equivocaban al trabajar de forma separada del movimiento cívico”, afirma. “Son muy valientes, y me he sentido como una cobarde por limitarme a ver las imágenes en televisión”.
Además del dramático vídeo que capta los últimos momentos de vida de Neda, hay otro bastante impresionante en el que una mujer de 45 o 50 años abraza a un joven que yace en el suelo y con su cuerpo le protege de los golpes que le propinan varios tipos de civil, con aspecto de basiyís, la milicia de voluntarios islámicos. No es la única. “En teoría, los policías no pueden tocarlas, pero están recibiendo palos igual que los hombres”, confirma una persona que ha asistido a la mayoría de las manifestaciones.
El País
Obama y Calderón sellan el comienzo de ‘una nueva era’
April 17, 2009 by Revista Opción
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Con abrazos, palmaditas, gestos y muchas sonrisas, Obama y Calderón evidenciaron este jueves el comienzo de una ‘nueva era’. Al menos, frente a las cámaras.
En el primer viaje de su vida a América Latina, el narcotráfico, la emigración y Cuba centraron el encuentro entre ambos mandatarios en México D.F. No hubo en la capital mexicana acuerdos concretos, pero sí mucha voluntad para trabajar conjuntamente en la lucha contra el narcotráfico, y el tráfico de armas de Estados Unidos, de donde llega el 90% de la munición incautada al ‘narco’.
Felipe Calderón y Barack Obama dieron forma a su recién estrenada condición de “amigos, socios y aliados” reconociendo la responsabilidad de EEUU en la guerra contra el ‘narco’ que enfrenta el gobierno de Calderón. “La responsabilidad no es solo de México, la demanda en EEUU es lo que hace estos carteles funcionen, también las armas con las que actuan son vendidas en mi país. Hay que eliminar el movimiento de armas y dinero hacia el sur, así que trabajaremos conjuntamente para evitarlo” dijo Obama.
Medidas concretas
La primera medida anunciada por Obama comenzará por poner en orden la frontera ya que, por primera vez, se empezarán a registrar los vehículos que van desde EEUU a México, de donde llega el 90% de las armas incautadas al ‘narco’, y no sólo lo que hacen el viaje en sentido contrario. Calderón también pidió a Obama que se prohíba la venta de armas de asalto en EEUU, una medida apoyada por Bill Clinton pero que su sucesor, George Bush echó por tierra.
“La prohibición tiene sentido respetando nuestra Constitución. Pero todos sabemos que esto no será una tarea sencilla así que lo mejor es trabajar en el cumplimiento de las leyes existentes” señaló Obama. “El crimen no actúa sólo en México. Hoy las armas vendidas en EEUU apuntan contra mexicanos pero en cualquier momento pueden volverse contra los propios estadounidense”, advirtió Calderón.
En este sentido, ambos mandatarios acordaron acelerar el intercambio de información entre las dos Policías y desbloquear los 400 millones de dólares anuales prometidos por EEUU en la Iniciativa Mérida para el equipamiento del Ejército y la adquisición de tecnología de última generación. Una cantidad equivalente al gasto diario de EEUU en la guerra de Irak.
Cuba y la inmigración, en la agenda
A pocas horas de la Cumbre de que arranque Trinidad, Obama también se refirió a Cuba y señaló que “siempre se habla de las restricciones de los estadounidenses para viajar a Cuba pero nunca de los problemas que tienen los cubanos para viajar a cualquier otro país y de las dificultades que viven en el interior de la isla. Esperamos también gestos de Cuba para saber si quiere seguir liberalizándose” señaló el mandatario. Calderón añadió que el embargo contra la isla “existía antes de que Obama y yo naciéramos y no ha sido una medida efectiva para lograr cambio alguno”.
El tema del ‘narco’ eclipsó el asunto de la reforma migratoria, otro de los grandes temas en los que México tiene depositada muchas de sus esperanzas para sacar de la ‘invisibilidad’ a más de siete millones de emigrantes de origen mexicano que viven sin ningún tipo de documento en el país vecino, y que fue una de las promesas de campaña de Barack Obama. El mandatario estadounidense no dio fecha alguna sobre una iniciativa que depende del Congreso pero coincidió con Calderón en impulsar una “una migración legal ordenada y productiva” con Estados Unidos.
“Yo he dicho y lo tengo que, como mexicano y como presidente de México no me hace especialmente feliz en lo absoluto estar viendo a nuestra gente exponer la vida y cruzar la frontera. La mejor salida para evitar la migración es crear oportunidades en nuestro país”, concluyó Calderón
Pero a pesar del buen tono de la visita y, a pocas horas de que Obama se encuentre con todos los presidentes del continente, columnistas como Diego Beas del diario ‘Reforma’ no olvidan que “durante los dos años de campaña de Obama habló sobre la guerra en Afganistán, sobre Pakistán, la paz en Medio Oriente, la conveniencia de presionar o no al régimen iraní, sobre Europa, la OTAN y el futuro de la seguridad trasatlántica, sobre Rusia, sobre China y la creciente importancia de Asia, pero ni una palabra de México y menos aún de América Latina”.
El Mundo




