Un éxito la Tercera Copa Gobernadores de Golf, en la Riviera Nayarit

November 22, 2009 by Revista Opción  
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golfEste sábado, en la hermosa Riviera Nayarit, fue clausurada la Tercera edición del Torneo de Golf Gobernadores; la ceremonia fue encabezada por el Gobernador Ney González Sánchez, quien acudió acompañado de su esposa, señora Charo Mejía, invitados especiales a esta justa deportiva.
Es importante resaltar que se cumplieron los propósitos del evento, recaudándose la cantidad de 258 mil pesos que serán donados a la Asociación Nayarita de Lucha contra el Cáncer.
El Gobernador Ney González agradeció a todos los protagonistas del éxito alcanzado, “especialmente a las integrantes de la Asociación de Lucha contra el Cáncer, por darnos la oportunidad de participar con ustedes; sabemos que su entusiasmo nos ha movido mucho”.
Además, el mandatario nayarita dio a conocer que, desde su primera edición, la Copa Gobernadores de Golf ha recaudado 575 mil pesos.
“Darles las gracias porque veo en ustedes los rostros de muchos de cada año, de gente que está viniendo a participar -desde luego, a mover la actividad golfística en la Riviera Nayarit-, pero, además de eso, a traer el corazón por delante para ayudar a quienes -con una gran emoción-, nos han puesto el ejemplo de lo que se debe de hacer”, destacó.
Asimismo, el Gobernador Ney González Sánchez recalcó que el año entrante debe ser el año de la Revolución por la salud, y afirmó que se seguirán dando aportaciones a donde hay transparencia, ya que los mexicanos nos se oponen a apoyar programas y proyectos cuando hay transparencia, “cuando nos queda claro que se hace con el dinero”, mencionó.
“Aquí nos queda claro que es para una causa -no solo que es noble, sino que además nos queda claro en qué se está utilizando el dinero-, y eso nos entusiasma a seguir participando a todas y a todos; felicidades”, destacó el mandatario estatal.
Los ganadores de esta Tercera Edición de la Copa Gobernadores de Golf fueron Lety Cavazutti, Ángel Rivas y Alex Cumming, quienes terminaron con una tarjeta de 52 golpes bajo par, mismos que recibieron la premiación de parte del Gobernador Ney González y de su esposa, señora Charo Mejía.
Invita a golfistas de Riviera Nayarit y Puerto Vallarta, al Torneo Anual del Club Campestre de Tepic
Por otra parte, en el marco de la Clausura de la Tercera Copa Gobernadores de Golf, el Ejecutivo Estatal convocó a los golfistas de esta zona turística de Nayarit y Jalisco, a que participen en el Torneo Anual de Golf a celebrarse del 11 al 13 de diciembre próximo, en el Club Campestre de Tepic; que para que el torneo sea más atractivo, el premio al primer lugar incluirá un vehículo FJ Crusier.
Y los arengó a estar en la competencia deportiva: “Para que se animen los de Puerto Vallarta y los de Riviera Nayarit a ir a competir allá; y vamos a ponerle un agregado, que ese ya no es premio, es reto: vamos a ver si los de Puerto Vallarta y los de Riviera Nayarit son tan bravos en el campo de Tepic”, dijo.

Ayuda calentamiento a pueblo inca

August 20, 2009 by Revista Opción  
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CalentamientoIncaUn período de calentamiento global contribuyó al crecimiento del Imperio Inca, permitiendo una mayor producción de alimentos cultivados en tierras de gran altitud, irrigadas con agua del deshielo de glaciares.
Alex Chepstow-Lusty, titular del estudio, explicó que la expansión del Imperio Inca -que estuvo ubicado en lo que ahora es Perú y se extendió a parte de los actuales territorios de Colombia, Ecuador, Chile y Bolivia- usualmente está atribuida a una organización sofisticada, con una gran fuerza laboral y un ejército grande.
Pero la nueva evidencia de una muestra del suelo tomada del lecho de un lago seco en Marcacocha, en las alturas de los Andes, señala que un período de 400 años de calentamiento natural que empezó en el año mil 100 d.C. también habría tenido un crucial rol en el crecimiento de los incas.
Los incas construyeron el mayor imperio en el nuevo mundo entre mil 400 y mil 532 d.C., cuando llegaron los conquistadores españoles.
“Si no hubiera habido calentamiento global desde el mil 100 d.C. no hubiera sido posible para las personas subir a estos valles y no hubiese habido un Imperio Inca”, dijo Chepstow-Lusty.
Durante 16 años, el paleontólogo británico, que trabaja para el Instituto Francés de Estudios Andinos en Lima, ha trabajado analizando muestras del suelo extraídas del lecho de un lago cerca de Cusco, la ciudad que una vez fue el centro del imperio Inca.
El suelo evidencia cambios en el clima durante un período de 4 mil años y tiene restos de polen, semillas y carbón que indica que tipo de cultivos los incas plantaron, agregó el especialista.
Los incas usaron la irrigación y los andenes que cortaban las pendientes de las montañas andinas para producir alimentos en gran escala. Su eficiente sistema de caminos tampoco tuvo precedentes en el Nuevo Mundo pre-colombino.
Chepstow-Lusty, cuya investigación fue recientemente publicada en la publicación Climate of the Past, dijo que las temperaturas calientes permitieron que los incas subir a las alturas de las montañas y usar sistemas de andenes para incrementar sus cosechas cultivadas.
La idea es que las altas temperaturas que derretían los glaciares de la región durante esa época permitían que los incas tuvieran abastecimiento de agua para todo un año.
Alimento abundante
“El imperio inca dependía de los alimentos y ante las grandes cantidades de alimentos que producían podían tener un Ejército muy grande y una gran fuerza laboral con la que construir caminos y otra infraestructura”, explicó.
Miles de andenes ancestrales y abandonadas cubren las montañas que rodean al Cusco, las que recuerdan de un imperio anclado en altitudes impensables.
Pero no todos los expertos concuerdan con Chepstow-Lusty.
Víctor Angles Vargas, ex profesor de la Universidad Nacional San Antonio Abad en Cusco y quien ha escrito varios libros sobre los incas, duda que el cambio climático haya tenido que ver con el desarrollo de su imperio.
“La temperatura varía ampliamente en Perú. Los incas no estaban sólo en un lugar en específico, su imperio abarcaba varios climas diferentes”, dijo Vargas.
Ciudad y Poder

La increíble historia de Alex, el loro más inteligente del mundo

December 30, 2008 by Revista Opción  
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No era un loro cualquiera. Se llamaba Alex (acrónimo de ‘Avian Learning Experiment’) y llegó a desarrollar la inteligencia de un niño de cinco años. Podía idenficar objetos, números, colores y formas, y distinguir entre «grande» y «pequeño», «igual» y «diferente». Manejaba un vocabulario propio de 150 palabras. Decía «lo siento» si se equivocaba y pedía «quiero volver» (a la jaula) cuando estaba cansado. En el momento de la despedida, le preguntaba a su amiga y profesora Irene Pepperberg: «¿Vendrás mañana?»

Ésas fueron precisamente las últimas palabras del loro, antes de morir repentinamente de un infarto o una arritmia en mitad de la noche. Su necrológica fue la más leída en 2007 en periódicos como The Guardian: «Alex, el loro africano gris que era más listo que la media de los presidentes norteamericanos, ha fallecido a la edad de 31 años».

Un año después de su despedida del mundo de los mortales, la psicóloga y científica Irene Pepperberg rinde homenaje a su incomparable alumno en ‘Alex y yo’, el libro donde recoge las tres décadas de aprendizaje mutuo, que se ha convertido en un gran éxito de ventas. «Un simple pájaro nos hizo cambiar el modo en el que pensamos sobre el pensamiento de los animales», sostiene Pepperberg.

«Desde el punto de vista científico, Alex nos enseñó que las mentes de otros seres vivos se parecen mucho más a las mentes humanas de lo que estábamos dispuestos a admitir».

Según Pepperberg, esa capacidad para «pensar y ser consciente» (atribuible a los primates a partir de los estudios de Jane Goodall, y también a los delfines y otros mamíferos superiores) es hasta cierto punto aplicable a las aves, aunque tengan un cerebro del tamaño de una nuez.

Todo lo que aprendió Alex y lo que le faltaba por aprender -estaba empezando a identificar las letras y a trabajar con los fonemas en inglés- demuestra en opinión de Pepperberg que los loros son capaces no sólo de imitar, sino de «razonar a un nivel básico y usar palabras creativamente».
Un Napoleón con plumas

Alex era capaz de mantener una conversación intermitente como si fuera un niño de dos años, aunque «su inteligencia equivalía realmente a la de un chaval de cinco años», en opinión de la que fue su profesora. Siguiendo el método de «modelo rival», Alex competía con un alumno humano e intentaba ponerse a su nivel. Tanta destreza adquirió que se convirtió en maestro ocasional de otros loros y les reprimía cuando se equivocaban: «¡Puedes hacerlo mejor!».

«Alex tenía la personalidad de un pequeño Napoleón con plumas», asegura Pepperberg. «En cuanto adquiría un conocimiento, manipulaba a todos los que estaban a su alrededor. Mis estudiantes solían llamarse a sí mismos los ‘esclavos’ de Alex. ‘Quiero maíz’, les decía. ‘Quiero subir al hombro, quiero hacer gimnasia’». En sus momentos más sentimentales, el loro agachaba la cabeza y pedía: «Quiero cosquillas».

«Su propia conducta en el momento del aprendizaje nos reveló lo mucho que nos queda por descubrir en el campo de la inteligencia de los animales», escribe Pepperberg en Alex y yo. «Estoy hablando de asuntos con profundas implicaciones filosóficas, sociológicas y prácticas. Su ejemplo ha servido para plantearnos incluso el lugar del hombre en la naturaleza».

Pepperberg admite que siente una conexión especial con las aves desde niña y, gracias a Alex, se ha convertido en ardiente defensora de los derechos de los animales. Criticada por una parte de la clase científica -que pone en duda sus logros y asegura que el loro hablaba siguiendo el «condicionante operativo» y las instrucciones cifradas de su instructora-, la científica asegura que la «capacidad intelectual» de Alex ha sido probada con creces y que lo único que no pudo demostrar fue su «nivel de conciencia».

Pese al tiempo discurrido, la muerte del loro más listo del mundo ha dejado en ella un vacío que ningún otro ser alado ha podido llenar. «Sé buena, te quiero», fueron las penúltimas palabras de Alex antes de preguntarla si habría un mañana.