Empleos verdes – Buenos trabajos: Doble desafío – Hechos y Cifras
December 3, 2009 by Revista Opción
Filed under Madre Tierra
Los empleos verdes se han convertido en un emblema de economías y sociedades más sostenibles, capaces de conservar el medio ambiente para las generaciones actuales y futuras, que son más justas e inclusivas para todas las personas y todos los países.
Los argumentos a favor de un crecimiento verde y un desarrollo limpio lo presentan como una situación que beneficia tanto al medio ambiente como al desarrollo económico. Pero la dimensión social del desarrollo sostenible, en especial en lo que se refiere a las repercusiones en el empleo y el trabajo decente, ha recibido poca atención.
De acuerdo con el informe encargado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en el marco de la iniciativa conjunta Empleos Verdes con la Oficina Internacional del Trabajo (OIT), a medida que se progrese hacia una economía más sostenible
y con menos emisiones de carbono, se crearán cada vez más empleos verdes. Aunque habrá más beneficiados que perjudicados con esta situación, es posible que la reestructuración de la economía hacia la sostenibilidad perjudique a algunos trabajadores.
La degradación ambiental, incluyendo el deterioro y agotamiento de los recursos naturales, son algunas de las más serias amenazas a la economía y a un desarrollo sostenible más amplio. Esta situación se agravará en el futuro a causa de las repercusiones del impacto del cambio climático que ya se perciben en muchos países en desarrollo.
El cambio climático pronosticado conducirá, a mediano y largo plazo, a un grave trastorno de la actividad económica y social en muchos sectores en todos los continentes. El cambio climático en si mismo, el proceso de adaptación y los esfuerzos para frenarlo reduciendo las emisiones, tienen repercusiones de gran alcance en el desarrollo económico y social, en los modelos de producción y, por lo tanto, en el empleo, ingresos y reducción de la pobreza. Estas repercusiones
implican tanto mayores riesgos como oportunidades de empleo para los trabajadores en todos los países, pero en particular para los más vulnerables en los países menos desarrollados y en los pequeños Estados insulares.
Desde una perspectiva conceptual más amplia, el empleo será afectado en por lo menos cuatro modos a medida que la economía se dirija hacia una mayor sostenibilidad.
– Se crearán nuevos empleos, como por ejemplo la fabricación de dispositivos para reducir la contaminación, que se sumarán a la existente producción.
– Algunos trabajos serán sustituidos, como por ejemplo el cambio de combustibles fósiles a renovables, o el cambio de la fabricación de camiones a la de coches ferroviarios, o el cambio de las descargas o incineración de residuos al reciclado.
– Algunos empleos podrían ser eliminados sin ser sustituidos de manera directa, como cuando el embalaje de materiales sea restringido o
prohibido y su producción interrumpida.
– Muchos trabajos existentes (como plomeros, electricistas, trabajadores de la metalurgia y de la construcción) serán transformados y redefinidos a medida que la exigencia de nuevas calificaciones, los métodos de trabajo y sus perfiles respondan a criterios más verdes.
El doble desafío de los empleos verdes en cifras
El desafío ambiental
– Desastres relacionados con el clima: 262 millones de personas afectadas cada año entre 2000 y 2004
– Escasez de agua: 1.800 millones de personas sufrirán a causa de la escasez de agua dulce para 2035, la mayoría en Asia y África.
– Refugiados ambientales: podría haber 50 millones de refugiados ambientales a causa del cambio climático en los próximos años.
– Desplazamientos por inundaciones: 330 millones de personas en zonas costeras, terrenos inundables de ríos y pequeños Estados insulares están cada vez más expuestas
– Escasez de alimentos y malnutrición: en la actualidad afectan a 180 millones de personas y podría ser una amenaza para 600 millones de personas para 2080.
– Contaminación: 2 millones de personas mueren prematuramente cada año en el mundo debido a la contaminación en locales cerrados y al aire libre.
– Pérdida de biodiversidad: la gran mayoría de especies estudiadas disminuyen en distribución o cantidad, o ambas.
Cuarenta por ciento de la economía mundial se basa en productos y procesos biológicos. Los pobres, en particular aquellos que viven en zonas de baja productividad agrícola, dependen mucho de la diversidad genética del medio ambiente.
El desafío del trabajo decente
– Trabajadores pobres: 1.300 millones de pobres en el mundo con ingresos demasiado bajos para que ellos y sus familiares logren superar el umbral de la pobreza de 2 dólares diarios
(más del 43 por ciento de la fuerza mundial de trabajo)
– Desempleados: 190 millones en el mundo
– Jóvenes en busca de empleo: se sumarán más de 500 millones de jóvenes en busca de empleo en los próximos 10 años.
– Inseguridad: 5.300 millones de personas sin acceso a ninguna cobertura de seguridad social
– Acesso a la energía: 1.600 millones de personas sin acceso a energía moderna (casi 1 de cada 4 en la actualidad)
– Vivienda adecuada: 1.000 millones de personas habitan en tugurios en viviendas pobres que carecen de servicios esenciales como agua potable y saneamiento.
Cifras clave
– El mercado global de productos y servicios ambientales debería aumentar de los actuales 1.370 millones de dólares al año a 2.740 millones para 2020.
– La mitad de este mercado se refiere a la eficiencia energética y el resto a transporte sostenible, suministro de agua, gestión de servicios sanitarios y de los desechos.
– Existen millones de empleos verdes en los países industrializados, en las economías emergentes y en los países en desarrollo: en el suministro de energía, fuentes de energía renovable; eficiencia energética, en especial en edificios y construcción; transporte; industrias básicas, agrícola y forestal.
– 2,3 millones de personas encontraron nuevos empleos en el sector de la energía renovable en los últimos años, y el potencial de crecimiento del empleo en este sector es enorme.
El empleo en energías alternativas podría crecer hasta 2,1 millones en energía eólica y 6,3 millones en la solar para 2030.
– Las tecnologías limpias constituyen el tercer sector que capta más capital de riesgo después de la información y la biotecnología en Estados Unidos, mientras que en China, el capital de riesgo verde se duplicó con creces, hasta alcanzar el 19 por ciento del total de la inversión en los últimos años.
– La energía renovable genera más trabajos que los combustible fósiles. Están previstas inversiones por 630 mil millones de dólares para 2030 que se traducirán en por lo menos 20
millones de nuevos empleos en este sector.
– En agricultura, 12 millones de personas podrían trabajar en biomasa para la producción de energía y otras industrias relacionadas.
– Una transición hacia la eficiencia energética en las viviendas a nivel mundial podría generar millones de trabajos, al mismo tiempo que hacer más limpios los empleos existentes para
muchos de los cerca de 111 millones de trabajadores del sector de la construcción.
– Inversiones en el aumento de la eficiencia energética de los edificios podrían generar otros de 2 a 3,5 millones de empleos verdes en Europa y Estados Unidos, con un potencial mucho
más alto para los países en desarrollo.
¿Qué son Empleos verdes?
Los empleos verdes reducen el impacto ambiental de las empresas y de los sectores económicos, hasta alcanzar niveles sostenibles. En particular, pero no exclusivamente, esto incluye empleos que ayudan a proteger los ecosistemas y la biodiversidad, a reducir el consumo de energía, materiales y agua a través de estrategias altamente eficaces, reducir la dependencia del carbono en la economía y minimizar o evitar por completo la producción de todas las formas de desechos o contaminación.
Los empleos verdes en las economías emergentes y en los países en desarrollo incluyen oportunidades para gerentes, científicos y técnicos, pero en su mayor parte pueden beneficiar a una amplia sección de la población más necesitada: jóvenes, mujeres, campesinos, poblaciones rurales y habitantes de los tugurios.
Sin embargo, muchos trabajos que son verdes en teoría no lo son en la práctica debido al daño ambiental causado por prácticas inadecuadas. Por lo tanto, el concepto de empleo
verde no es absoluto, hay “tonalidades” de verde y el concepto evolucionará con el tiempo. Además, la evidencia demuestra que los empleos verdes no constituyen automáticamente trabajo
decente. Muchos de estos trabajos son “sucios, peligrosos y difíciles”. En industrias como el reciclado y administración de desechos, energía de la biomasa y la construcción, el empleo
suele ser precario y los ingresos bajos. Para que los empleos verdes representen un puente para un futuro verdaderamente sostenible, esta situación debe cambiar. El empleo verde debe
abarcar el trabajo decente. Empleos verdes, decentes, vinculan de manera eficaz los Objetivos de Desarrollo del Milenio 1 (reducción de la pobreza) y 7 (proteger el medio ambiente) y contribuyen a que se apoyen mutuamente, en vez de entrar en conflicto.
La iniciativa Empleos verdes
La OIT colabora con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) así como con otras agencias de las Naciones Unidas y socios para ayudar a realizar el potencial
de los empleos verdes y una transición positiva en el mercado del trabajo frente al cambio climático. En su informe a la Conferencia Internacional del Trabajo sobre “Trabajo Decente
para un Desarrollo Sostenible”, el Director General de la OIT, Juan Somavia, hizo un llamado para un importante programa de la OIT sobre cambio climático. La iniciativa “Empleos verdes”
de la OIT responde al cambio climático como una de las tres prioridades del sistema de las Naciones Unidas establecidas por el Secretario General Ban Ki-moon. El programa de la OIT
ayudará a colmar la brecha de conocimientos, contribuirá a la formulación de políticas y asistirá a los países miembros como parte del Programa de Trabajo Decente por País.
Fuente:
Empleos Verdes:http://www.ilo.org/integration/greenjobs/index.htm
Apostarle a las energías renovables, única opción para abatir el desempleo
María José Cárdenas.
Coordinadora de la campaña de clima y energía de Greenpeace.(tomado del web)
El documento “Trabajando por el clima. Energías renovables y la [R]evolución de los empleos verdes”; el documento muestra que cambiar la quema de combustibles fósiles por las energías renovables para generar electricidad no sólo evitaría la emisión de 10 mil millones de toneladas de CO2, sino que crearía para el 2030 los primeros 2.7 millones de empleos proyectados
Las inversiones en el desarrollo y puesta en marcha de energías renovables podrían generar en un mediano plazo hasta 6.9 millones de empleos en el mundo y hasta medio millón en México si se implementa la utilización de la energía solar para el calentamiento de agua, proyectos eólicos en el norte y sur del país, así como en el aprovechamiento de la biomasa para la generación eléctrica.
De acuerdo con el informe elaborado por Greenpeace y el Consejo Europeo de las Energías Renovables (EREC), Trabajando por el clima. Energías renovables y la [R]evolución de los empleos verdes (1), para el 2050, casi 7 millones de personas podrían trabajar en el sector de las energías renovables, y otro 1.1 millones de empleos (2) se crearían mediante la instrumentación de medidas de eficiencia energética.
El documento muestra que cambiar la quema de combustibles fósiles por las energías renovables para generar electricidad no sólo evitaría la emisión de diez mil millones de toneladas de CO2, sino que crearía para el 2030 los primeros 2.7 millones de empleos proyectados.
Por el contrario, de continuar con el modelo energético basado en petróleo, gas y carbón, que actualmente emplea a unos 4.7 millones de personas en el mundo, para 2030 se perderá más de 1.4 millones de puestos de trabajo para 2030, debido a medidas de racionalización en las minas actuales.
Por cada empleo que se pierda sólo en la industria del carbón, la [R]evolución energética creará tres nuevos empleos en energías renovables. Podemos elegir empleos y crecimiento verdes o desempleo y colapso social y económico.
Con una política de apoyo firme a las renovables, este sector será uno de los grandes semilleros de empleo para salir de la crisis, y al mismo tiempo dar a nuestro país energía limpia y cada vez más económica, aprovechando tecnologías y fuentes de energía que no necesitamos traer de fuera. Es de gran importancia que el sector privado genere paulatinamente su propia energía a partir de fuentes renovables con el apoyo de incentivos que favorezcan la implementación de tecnologías y la diversificación eléctrica.
Por su parte, la presidenta de la Asociación Nacional de Energía Solar, Ernestina Torres, indicó que los empresarios mexicanos que están impulsando el aprovechamiento del gran potencial del país en materia de energías renovables consideran que si los gobiernos actúan con visión frente a la crisis energética, financiera y climática, esto detonará el crecimiento económico sustentable.
Ahora es el momento de poner en práctica una transición energética para transformar de manera sustentable los empleos de hoy y generar los empleos verdes de mañana.
En el mediano plazo se crearían más de medio millón de empleos si se tomaran en cuenta las recomendaciones de diversos estudios como el del Low Carbon Growth: A Potential Path y el Mexico Low-Carbon Study (MEDEC) sobre la viabilidad técnico-económica de proyectos de energías renovables, entre otras medidas para poner a nuestro país en una ruta de bajo carbono.
El informe de Greenpeace denominado [R]evolución Energética, que proporciona un modelo para reducir las emisiones mientras se logra crecimiento económico, ahora también -con este complemento Energías renovables y la [R]evolución de los empleos verde- ilustra cómo la transición a la energía limpia dará a corto, mediano y largo plazo, más empleos en el sector eléctrico de los que estarían disponibles si seguimos el actual camino intensivo en carbono. Sin embargo, es responsabilidad de los gobiernos reconocer esto lo antes posible y dar impulso a la innovación tecnológica, seguridad a la inversión en proyectos renovables así como certeza jurídica, para hacer posible esta transición.
Tomadores de decisiones dejen los discursos vacíos de contenidos y asuman la adopción de medidas urgentes contra el cambio climático. Una muestra de verdadero compromiso sería adoptar metas más ambiciosas de aprovechamiento de energías renovables como una medida para poner a nuestro país en una ruta de desarrollo con menos emisiones de gases de efecto invernadero. Demandamos a los políticos de todo el mundo que asuman su responsabilidad y tomen la decisión de invertir en un futuro más verde asegurando un tratado fuerte en la Cumbre del Clima que tendrá lugar en Copenhague en diciembre.




