UNA COLORADA
January 12, 2009 by Revista Opción
Filed under Opinion
Del dicho al Hecho
Por: Lilia Cisneros Luján / Imposible dejar de acudir, a Armand Mattelart, para comprender el lenguaje de la manipulación en una sociedad global capitalista, en la cual todo, inclusive la actividad humana, se reduce a mercancía. En este contexto, la destrucción de archivos, bibliotecas, museos, manifestaciones culturales de todo tipo -pinturas, esculturas, objetos que evidencian la historia ancestral de los pueblos y hasta personas que se consideren improductivas como los pobres, los niños, las amas de casa, los abuelos- son justificables para quienes representan el poder dominante, que por ningún motivo es el consumidor. Lo que hoy se conoce como el “marketing social” fue utilizado por Paul Joseph Goebbels mintiendo, para convencer a las masas de cosas muy alejadas de la realidad. Hoy, al igual que en la mitad del siglo pasado se promueven odios -Israel contra Palestina, cristianos contra musulmanes, gobiernos autoritarios contra defensores de las causas sociales- se ensalzan sentimientos de orgullo para lograr respaldo financiero -mediante fundaciones pseudo altruistas o reducciones salariales “voluntarias”- repetición de mensajes ponderando la actividad de tal o cual gobernante, denigrando al adversario -electoral o comercial- e imponiendo, mediante un lenguaje represivo, esquemas de supuesto orden, que en sí mismos son intransigentes, intolerantes y excluyentes.
Obcecados, en obtener ganancias, los artífices del capitalismo de mercado, emiten jerárquicamente argumentos para justificar matanzas de civiles en Gaza, la selva colombiana, Afganistán, las urbes mexicanas, y en general en todas las regiones del planeta donde haya minerales, energéticos, agua, plantas y animales “exóticos” precursores de droga y personas utilizadas como objeto para negocios tan execrables como la prostitución, la pedofilia o la pornografía en todas sus acepciones. En este contexto ¿que papel juega la canciller mexicana al arengar a embajadores y cónsules de éste país para proyectar una imagen positiva del “patio trasero de los Estados Unidos” y hacer frente a la crisis, mediante la promoción económica del país en el extranjero, impulsando el comercio para atraer mayores inversiones y turismo, además de asegurar el desarrollo energético y de infraestructura de la nación? ¿Será suficiente el discurso del secretario de Hacienda, para minimizar la realidad del no crecimiento de la economía mexicana en el 2009? ¿Podrán los diplomáticos garantizar la prosperidad, sin antes revertir conductas de irresponsabilidad laboral, avaladas por concepciones equívocas de la productividad y llevadas al extremo de la ignorancia por un sistema educativo muy deficiente? ¿Tiene el gobierno de México, alguna forma de revertir la robotización de la masa de desempleados, en buen número: mediocres, carentes de habilidades o experiencia y sobrevaluados en discursos -sindicales, políticos y mediáticos- que encasillan a la gente en clasificaciones genéricas, como: discapacitados, pobres, estudiantes, pequeños comerciantes, ambulantes o migrantes?
Hoy el gobierno de México buscará -según el dicho de su presidente- aprovechar el liderazgo internacional y nacional que ha logrado Barack Obama, para fortalecer la relación entre los dos países y con ello avanzar en una real asociación estratégica. ¿Esconde algún miembro de su gabinete alguna pócima que borre del conocimiento del futuro presidente del imperio, los apoyos -expresos o tácitos- a quien fue su contrincante electoral? ¿Bastará el fetichismo de la libre empresa, promovido por el poder mediático, para borrar las recientes afirmaciones del propio Calderón Hinojosa y los asesores con los que cuenta, reconociendo que el neoliberalismo ha fallado? ¿Que reacción produjo en el Señor Obama, esta declaración? “me parece fundamental que debemos aprovechar la coyuntura de asunción de la Presidencia del Presidente Obama, que tiene un claro liderazgo interno y un claro liderazgo internacional. Nuestro objetivo es, precisamente, ponderar el peso y la dimensión verdadera de la relación bilateral”
Frente a la supuesta infalibilidad del principio de Goebbels “una mentira repetida veces termina convertida en verdad” la sabiduría de mi abuela se impone: “del dicho al hecho, hay mucho trecho” por eso al pueblo poco le comunican los pronunciamientos de condena a los ataques en contra de civiles por el conflicto israelí, y menos aun se traga la oferta del gobierno mexicano para impulsar, desde su puesto de miembro no permanente en el consejo de seguridad de la ONU, medidas para detener la violencia y reactivar el proceso de paz en dicha región. ¿No fue esa postura -entonces respecto a Irak- la que propició la falta de apoyo y, tal vez la muerte, de Adolfo Aguilar Zinzer?




